jueves, 12 de noviembre de 2015

Nº 17- REPARACIÓN. EL ARTE DE TAKESHI SHIRATO.

Cuando escribí la parte final de ¡Mazinger! ¡planeador abajo!, -La animación de un robot milagroso, dedicada a los diferentes equipos de animación de Mazinger Z- lo hice con las enormes ganas de quién por fin va a publicar sobre una de las claves de la serie: la multiplicidad de estilos de su animación y dibujo. Me movía también el hecho de hacer un modesto homenaje a los animadores que trabajaron para TOEI, dando color y vida a las aventuras del coloso mecánico.

Visto en perspectiva el resultado, creo que se cumplió con esas dos motivaciones principales, aunque tengo que confesar que hoy lo haría de otra manera, más gráfica y al estilo de un Art Book, más llena de grandes imágenes clave, y menos fotogramas y textos.

Otra de las cosas que cambiaría sería la clasificación que excluyó a un animador muy especial, de la lista que, arbitrariamente, denominé "los cinco grandes"(K. nakamura, K. Morishita, T. Asakura, E. Uemura y T. Wakabayashi). No sé bien qué consideraciones o apariencias me hicieron no incluir a Takeshi Shirato en la lista de los directores de animación imprescindibles de la serie, dejando sus aportaciones a ella en un segundo plano, algo menos destacado que los demás, y fuera de ese quinteto.
Si observamos sus episodios en conjunto, puede que en algún sentido, como el diseño de algún personaje que otro, nos parezca algo menor en la calidad del dibujo o la animación...puede que despiste su afición a la caricatura, su caracterización de un personaje principal como Sayaka Yumi como una menuda figura casi caricaturesca, o lo estático de algunas escenas... pero Shirato se merece que ese grupo se amplíe a uno más, puesto que, observada detenidamente, su obra merece un gran respeto. Revisando desde hace algún tiempo sus episodios, coincidentes con grandes momentos de la serie, me he enamoriscado del estilo de este gran animador, que le puso enormes ganas, voluntad de espectacularidad y realismo a sus escenas, lo lograra o no, lo consiguiera más o menos...

Sirva este repaso por su trabajo y su estilo como una reparación a mi injusta clasificación inicial.



 VIDA ARTÍSTICA DE TAKESHI SHIRATO

El sr. Shirato pertenece a ese grupo de animadores que empezó su andadura profesional en esa edad de oro del desarrollo de la animación japonesa, sobre todo para televisión, allá por el fin de la década de los años sesenta y a lo largo de los años setenta y los primeros ochenta del pasado siglo, principalmente.  Por ello, tiene toda una época en común con los grandes nombres que desarrollaron su trabajo en esa era tan especial, sobre todo para la televisión; con los directores, guionistas, dibujantes y animadores de tantas series que hoy consideramos clásicas. De vez en cuando, firma sus trabajos como Takeshi Shirado, nombre artístico basado en el suyo propio.
Su primer trabajo destacable, lo hace como animador en la serie Tiger Mask / El hombre Tigre (Taigâ Masuku 1969-71), donde aprende a dibujar  las figuras humanas y su movimiento, con verdadera voluntad de realismo y detalle. La serie relata las aventuras de un feroz luchador en el ring, La máscara del Tigre, que quiere ser un héroe del bien, enfrentándose a la organización a la que pertenecía, La Cueva del Tigre.
Tomoharu Katsumata
La importancia de esta serie en su trayectoria, aparte de ser su primera oportunidad y de prefigurar en el tema de otra de la que sería director años después, vino por el hecho de darle la ocasión de conocer al director por excelencia en muchas de las importantes series de este periodo, Tomoharu Katsumata, que poco después fue director de Mazinger Z... Así como el conocer a Dezaki y Araki marcó la trayectoria y el estilo de Kazuo Nakamura, este encuentro de Shirato con Katsumata, que también empezaba su carrera como director, siéndolo de episodios aislados de esta serie del luchador con cabeza felina, iba a marcar el camino de ambos e iba a abrirle a Shirato mucho trabajo al lado de Go Nagai.
Dororon Enma-kun
El resultado de este encuentro llega en  1972, cuando se le asignan varios episodios de Mazinger Z, pero de eso ya me ocuparé luego más detalladamente. 
Después de contar con sus aportaciones en varias escenas de Majinga Z tai Deviruman (Mazinger Z contra Devilman) en 1973, Nagai le llama para intervenir en un episodio de la serie Dororon Enma-kun, una serie cómica de terror, que no es muy conocida fuera de Japón, y en dos de Cutey Honey (Kyûtei Hanî) llena de golpes de violencia y erotismo, pero sobre todo de humor picante. En ambas pudo Shirato ejercitarse en su gusto por la caricatura al servicio de la comicidad. 

Tras estas colaboraciones. continuó al lado de Nagai en sus  series robóticas durante 1974 y 1975, siéndole asignados episodios en Gran Mazinger (Gurêto Majingâ) y Grendizer (Ufô Robo Gurendaizâ), se encuentra con una serie que sería muy importante en su carrera, por la que se le recuerda en su país, aquella que relata la historia de una nave, basada en otra del mismo nombre,  que existió realmente en el Japón de la segunda guerra mundial, un mítico acorazado que pasó a la historia bélica del país, el Yamato.  Space Battleship Yamato (宇宙戦艦ヤマト Uchū Senkan Yamato 1974-75) relata en sus dos temporadas  iniciales las peripecias de los tripulantes de la nave, en un futuro fechado en 2199, dentro de una historia de corte apocalíptico, ambientada en un planeta Tierra devastado por la contaminación, con aventuras en el espacio que relatan la búsqueda de la salvación del planeta. La serie se exportó a paises anglosajones y a Grecia e Italia. Entre las dos temporadas y la película de Yamato, Nagai lo involucra de nuevo en otra serie robótica conocida: Gaiking (1976), cuya disputa por la paternidad de la idea original, y sus royalties posteriores, enfrentó a Nagai con TOEI.
Yamato marcaría además a Shirato, pues en diez años se le reclamaría para una serie parecida. Y no solo eso, puesto que su arte se ha acabado relacionando con este tipo de narrativa fantástica de grandes naves y aventuras espaciales, hasta el último trabajo realizado.







Y así entró nuestro protagonista en los años 80, con nuevas revisiones y continuaciones de Yamato, aunque en 1981 lo compatibilizó con la tareas de director de episodios y director de animación de algo muy distinto, una serie shojo ambientada en Viena en 1907, con princesa incluida, huyendo contínuamente de sus pretendientes alrededor del mundo y con unos trazos de dibujo y guión humorístico-mágico, muy alejados de la odisea espacial o robótica : Las aventuras de Honey Honey ( Honey Honey no suteko na-bôkin, 1981).




En 1984 llega Muscleman (Kinnikuman), una serie que narra las aventuras de un luchador enmascarado que recuerda en el tema a su debut en Tiger Mask, pero solo en el tema, ya que el trazo y el tratamiento es muy diferente: la serie es humorística y fue dibujada en estilo caricaturesco, aunque con algún rasgo realista reconocible. Se ha dicho que la serie parodia a Ultraman. Cuenta la historia de un estrafalario héroe, al que su padre confundió con un cerdo y lo arrojó del planeta Músculo. Come estofado de carne y saca parte de su fuerza de sus ventosidades, mientras se enfrenta a una pléyade de no menos estrafalarios contrincantes. La serie tuvo éxito fuera de Japón, dando lugar a más de un mediometraje y en España pudimos verla en las televisiones autonómicas catalana y valenciana.






En l985 llegó la segunda serie con otra carismática nave espacial en forma de barco, Odin-Koshi Hansen Starlight, ambientada esta vez en 2099, en un momento en que se está produciendo la colonización espacial. Un galeón blanco con velas que usan haces de luz láser, cruza el universo...


Tras un par de series y una película en la que Shirato se atreve con el guión, entramos en los años 90, en que las colaboraciones de Shirato ya empiezan a ser escasas. En Rupan Sansei : Kutabare! Nostradamus, trabaja en la conocida saga de Lupin como director de animación. Su nombre y obra, asociada a las epopeyas espaciales Yamato y Odin, lleva a que se piense en él para su último trabajo realizado, la serie Faiyâsutomû (2003), de nuevo centrada en aventuras espaciales, aunque con un toque más contemporáneo y "realista", algo alejado, pero no del todo, de la desbordante imaginación de las series del tema de los años 80, que por algo habíamos ya cambiado de siglo...



TAKESHI SHIRATO EN MAZINGER Z

Junto a muchos de los mejores animadores de la época, Shirato es incluído en 1972 en la nómina de artistas que llevarían la idea de Nagai a la pequeña pantalla. se le asignan seis episodios de los cuáles, al menos la mitad, dibujan momentos clave de la serie. Son los siguientes:

28-Orden tenebrosa: operación para obtener superaleación Z (no visto en España TVE- 1978)
34-Relámpago rojo: Mazinger vuela  (Batalla en el cielo iluminado por los relámpagos en  TVE-1978)
40-El Conde Brocken, señor del mal (El diabólico comandante Conde Brocken en TVE- 1978) 
46-Aparecen las bestias mecánicas ninja (¿Dónde está la bomba de cobalto? en TVE-1978)
74-¡Heróico! El fin de Afrodita A (no visto en España en TVE- 1978)
79-¡Mazinger, falta un segundo para la explosión! (no visto en España en TVE-1978)


 En la progresión de los episodios asignados, podemos distinguir etapas habituales ya descritas en este blog o en mi libro: unos primeros episodios de ensayo, en los que el dibujante/dtor. de animación, busca hacerse con los personajes, la historia y el estilo de la serie, con alguna falta aquí y allá, fase primaria en la que, lógicamente, se incluyen sus primeras obras: el episodio 28 y el 34; la fase de logro de un estilo y una soltura propias, donde las técnicas y estilo aplicados se desarrollan con fluidez y brillantez, llegando a sus episodios-cumbre, sobre todo el 40 y-en otros aspectos- el 46, y la fase de declive, situada muchos episodios después, en el encargo tardío de los episodios 74 y 79, en la prolongación de la serie que suelo llamar 'tercera parte'.

Las señas del estilo Shirato 


Las marcas de estilo del animador y director de animación se mueven en torno a dos polos: Shirato se debate contínuamente entre el realismo y la caricatura en el diseño de su versión de los personajes y escenas, si bien es la voluntad de realismo la que se lleva la palma al final.


Shirato dibuja bien la figura humana, aunque en ese estilo de la animación de los setenta que podríamos definir como esquemático. Hay, sin embargo suficientes detalles en los primeros planos, en la construcción de escenas, en los trazos, detalles y sombreados, como para que podamos distinguir la calidad de quién nos ocupa como dibujante y animador. Ese debate principal define muchos de los rasgos más observables que podemos encontrar en sus episodios. Lo mejor es ir por partes:


De la voluntad de realismo a  las caricaturas.

La primera escena  animada que nos encontramos nos presenta un momento típico de cualquier manga shonen: un gigantón forzudo golpea con saña al Barón Ashler, en medio del temporal de lluvia y viento y en  la oscuridad de la noche, mientras el rictus del Dr. Infierno, severo y terrible, preside el cruel momento. Hay momentos de todo tipo en cuanto a la calidad y el detalle en los planos de los personajes, unos más sencillos y estáticos en cuanto a pose y expresión y otros más trabajados, de modo que desde ese primer momento podemos distinguir el debate de estilos en lo relativo al diseño de personajes y su animación.

Para resumirlo en una sola frase: Shirato es capaz de dibujar muy bien, de delimitar con el lápiz las formas de rostros y cuerpos de manera realista ( siempre dentro de los estilos de una serie de animación como esta y de su tiempo) pero no siempre lo hace, tendiendo en otros momentos a la sencillez o la misma caricatura. Esta oscilación se da en muchos otros de los animadores de la serie, pero en porcentajes y momentos diferentes, de modo que se podría decir que si damos con el punto de oscilación, tenemos captado el estilo de éste o aquel animador. 
Narices, labios, manos, el realista dibujo de Shirato...
Veremos en Shirato formas trabajadas, sobretodo en las narices (trazadas y detalladas con carboncillo), labios ( delimitados y a veces detallados con lineas que los hacen aparecer como si estuvieran fruncidos) y manos ( en primeros planos destacados) de algunos personajes, incluso secundarios o extras, y no duda en mostrarlos aquí o allá en momentos clave y en primeros planos y planos torcidos... junto a la sencillez permanente de aquellos rostros que, sea por decisión deliberada o por falta de pericia, aparecen como más muñequiles y sencillotes.


Caricaturas y escenas cómicas de T. Shirato


Shirato puede ir de un primer plano detallado, de una escena que cuida dibujo a dibujo para dar en pantalla una impresión de movimiento realista e impactante, a las expresiones desaforadas y a los aspavientos de los monigotes cómicos. Es sabido que ambos ingredientes se usan en la técnica del manga para expresar diversos momentos de la acción, pero en este caso ambos están presentes en una proporción que los hace destacar a la vez y muchas veces en la misma escena.


Caricaturas junto a personajes más elaborados







Y se puede ver hasta en el diseño de personajes: Shirato crea dos grupos, el de los " serios", en el que incluye a Ashler e Infierno, el Dr. Yumi, Koji Kabuto y a una lista de secundarios malévolos o colaboradores del Instituto -con nombre o sin él- y a los "cómicos", en el que no es extraño encontrarse a Boss, Mucha y Nuke o a Shiro, pero en que también incluye a Sayaka Yumi o a los tres profesores. El grado de caricatura puede variar en estos últimos, que también tienen momentos "serios" aunque  sus dibujos, siempre más sencillos, les delatan como integrantes de uno de los polos en que sitúa siempre sus obras el maestro Shirato.




Detalles de narices, labios y manos del Shirato dibujante

Travellings, mini-travellings o escenas complejas.

 Junto a esa oscilación o debate de estilo, encontramos una característica o seña que distingue también a Shirato: el uso de técnicas cinematográficas que simulan realismo en el movimiento. Se trata de construir escenas en que la disposición de los dibujos y sus proporciones se sitúen de modo que imiten un movimiento dinámico de la cámara, para dar realismo y un efímero efecto de tres dimensiones al espectador.
La cosa comienza con lo que podriamos llamar escenas complejas, en las que el animador hace ensayos del efecto que quiere lograr, como pruebas de los efectos que llegará a desarrollar más adelante o en otros episodios. No es nada fácil ni es un simple movimiento de la cámara que filma los dibujos: se trata de dibujar el traslado de esa cámara, de hacer con los dibujos, en diferentes fases y poses, una imitación de lo que haría una cámara, de tratarse de una escena que filmara acción real.

He aquí una escena de su primer episodio, el 28, que ya apuntaba maneras por la simulación del movimiento de la cámara, esta vez alrededor del personaje de Ashler ( he retirado el audio a todas las escenas para facilitar la concentración en el movimiento):




Otra escena compleja o mini-travelling que se encuentran en el episodio 34: Infierno rodea a Ashler mientras le cuenta su preocupación por el proyecto de las alas de Mazinger Z. Se dibuja el efecto de que la cámara "le sigue"...
 También en el 34: se inicia un plan que culmina con el ataque contra el Instituto, también desde dentro: en una escena parecida a la del episodio 28, la cámara hace un semi giro en torno al profesor Yumí, efecto que queda también algo corto de recorrido, pero que ya permite observar las intenciones de Shirato.

En el episodio cumbre de Shirato, el 40, contamos hasta con siete escenas entre escenas complejas y travellings en toda regla, que se suceden desde el minuto 1 del episodio, hasta completar un total de ¡7! . Dibujo a dibujo, Shirato construye escenas espectaculares, dirigidas a potenciar la sensación momentánea de tercera dimensión, en su episodio más cuidado...
En un comienzo de antología, Brocken hace una teatral entrada en la "sala del trono" de Infierno. Se ha dejado el dibujo desnudo, con un único punto de luz amarilla, dejando ver los trazos del carboncillo en todas las fases del movimiento. La escena se remata con una simulación de travelling en grúa que eleva el punto de vista a las alturas...

Una escena compleja que, en un primer momento podría parecer una más, ya que la cámara no gira en redondo. De todas formas, el alejamiento súbito de la escalera y el gesto de Ashler contra el muro buscan un efecto de realismo a destacar...


Otro travelling, esta vez en un semi-giro, que sucede en el cara a cara de un compungido Ashler cuando se queda solo frente a su señor. Había que destacar este momento de cambio en la escala del poder en el imperio de Infierno y en la serie... y suavizar sus consecuencias.








Otro semi-giro estaría destinado a agilizar la lucha robótica en el primer encontronazo con Grayder F3. Mazinger Z dispara sus rayos de foto-visión y el monstruo mecánico reacciona desacoplando su cabeza, momento en que se produce ese giro simulado de la cámara:



Terminada la primera batalla, Yumi considera que Mazinger debe regresar para estudiar la situación. El coloso volante gira para iniciar el descenso y vemos girar frente al espectador la cabina de Koji. es un breve movimiento, pero logra lo suficiente el objetivo del efecto que persigue:

Y llega el momento más espectacular por ser el más visible: la cámara, como si estuviera de nuevo en una grúa fictícia, se desplaza en altura sobre la cabina de Koji en Mazinger, hasta situarse a la espalda del piloto. Unido a la belleza del dibujo de este segundo enfrentamiento con su enemigo en el parque de atracciones, este efecto es otro de mejores en el episodio cumbre de Shirato:

Aún quedaría un efecto más, en el momento final y clave de la batalla: esta vez el semi-giro es necesario para que Mazinger derrote a Greyder, clavando una de las alas del Scrander en la aguerrida cabeza del monstruo, antes de librarse de ella para siempre. Por ser el momento más álgido de la lucha, el efecto logra la espectacularidad debida al resolver de forma convincente en pantalla el movimiento de  maniobra de Koji con su volante Mazinger, dentro de las limitaciones de la animación de los setenta:

Reencontramos uno de estos movimientos aéreos, en esa simulación de grúa sobre la cabeza del robot luchador, durante el siguiente episodio asignado, el 46, cuando uno de los hermanos Blazas salta sobre la cabina del planeador o hover pilder y golpea el cristal que protege al piloto:

El momento final de este efecto de semi-giro o travelling corto, llega con el penúltimo episodio que dirige en la animación Shirato, el 74. Seguramente, esta habilidad no había pasado desapercibida al equipo de TOEI, que contó con él en la película Mazinger Z contra Devilman ( Majinga Z tai Deviruman, 1973) para utilizarla en la escena en que se sobrevuela el monte Fuji, en las vistas del mismo que hay al final del mediometraje. Una escena parecida a la que después se usaría en ese episodio, cuando Afrodita A escala y se encuentra con su ejecutor  volante saliendo del cráter: el monstruo Harpia Π7.



El recurso del travelling, que no usó solamente Shirato, fue en su caso, y en cada nueva ocasión, un poco más conseguido, en aras a ese movimiento realista que persigue conseguir. Desde las primeras escenas complejas a los giros -aéreos o no- que resaltan momentos álgidos de la acción, la voluntad de realismo no se quedó en Shirato en los detalles de ciertos personajes o de sus poses en pantalla. Él va un paso más allá con estas operaciones complejas, que unas veces logra y otras no tanto, aunque siempre se le adivine la intención...y se le agradezca.

Del estatismo robótico y la humanización.

Otra seña del protagonista de este artículo es la siguiente: Shirato sabe dibujar sobre todo personajes humanos, y no solo me refiero a sus formas (aunque se le resista el dibujo de las orejas) sino también a su movimiento. Humanos o híbridos, monstruos o animales... pero siempre seres vivos.
Cuando la dirección de la serie le encargó episodios, Shirato debió encontrarse frente a un relativo problema: su técnica de dibujo y animación se limitaba o era más hábil en cuanto a esos seres vivos, no incluía inanimados humanoides... pero mira por dónde la serie iba de robots.
El resto de animadores tenían el mismo "problema" (pues no era muy grande la tradición de series de robots),  y cada uno lo enfrentó y resolvió con mayor o menor maestría y recursos 
(aquí se podría hablar de las escenas geniales de Nakamura o Asakura -entre otros- frente a momentos como el de esa escena en que Mazinger parece "estirar" el cuello, como si fuera elástico, que aparece a veces en la serie)...
Estatismo de la batalla final del episodio 28

En el caso de nuestro hombre, la cosa parece haber discurrido por una adaptación limitada en sus storyboards: si nos fijamos, las escenas de lucha robótica se limitan al mínimo indispensable (la acción es retardada) y cuándo no, éstas resultan un tanto estáticas en cuanto al movimientos de los contendientes mecánicos. Shirato procura dar más protagonismo a los personajes humanos y la mayor parte de la acción se centra en ellos. Ahora bien, la lucha épica de los colosos no es algo evitable, claro está, y él lo resuelve con varios recursos, aparte de la nombrada limitación de las escenas. En un primer momento, en el episodio 28, recurre a las escenas cortas tomadas de otros animadores que llamo "préstamos" en mi libro. Pero el estatismo y las poses apenas desarrolladas aparecen, sobretodo por lo que respecta a Mazinger Z.


Estatismo de la batalla inicial del episodio 34



Plano-redención: un Genocider dinámico
 Otro recurso consiste en presentar siempre a robots voladores como los contendientes del robot luchador: la animación cibernética que tanto le cuesta se nota menos con robots en vuelo: Hogas D5 es más dinámico y creíble en vuelo que en tierra, donde es más visible esta limitación del arte de Shirato. El diseño de aeroplano de Genocider F9 le permite disimular esa falta de perícia, pero, en justicia, he de señalar aquí que el "pecado" de Shirato empieza a auto-redimirse: encontramos escenas, algunas en las que el movimiento del F9, sobre todo cuando lanza sus deslocalizados brazos contra la barrera electromagnética del Instituto Fotoatómico, resulta dinámico y conseguido.
Shirato lo logra: el movimiento de Greyder F3
Con el también volante Grader o Greyder F3 del episodio cumbre de Shirato, este se redime por fin, gracias a los recursos del travelling a un astuto diseño del movimiento en vuelo. El autor en imágenes de que nuestro Mazinger volara por primera vez con su recién estrenado Scrander, logra también imprimir mayor gracia  a su vuelo, aunque en ocasiones se le escape ese movimiento más propio de los humanos, en algunas poses y desplazamientos.

El caso del episodio 46 es muy especial. Se diría de este episodio que está especialmente asignado a las habilidades (y limitaciones) de Shirato: casí toda la acción del drama del niño abandonado se centra en los personajes humanos, caricaturescos o no ( la lucha entre robots aparece más allá de la mitad del episodio) y los brutos mecánicos son, no solo de tamaño mucho más cercano al humano, sino de movimientos totalmente humanizados, como ninjas que son por muy mecánicos que sean, hasta el punto de tener expresiones humanas hasta lo cómico.

Este "problema" de Shirato se resuelve poco a poco a través de todos los recursos descritos, y alguno más. Pero, de todas formas, nos encontramos con un Mazinger en carrera cuyos movimientos son más propios de un corredor en marcha atlética que de un robot :


La búsqueda de recursos para superarlo le lleva a realizar escenas, logradas, efectistas e impactantes, como enfocar al coloso desde abajo y hacerle correr en plano ascendente hasta la cintura, el su mejor episodio, el 40 :

 
En los restantes episodios se recurre a los robots voladores o a escenas más cortas cuando se desarrollan en tierra, pero no podemos dejar de percibir cadencias humanas en los robots de Shirato. 
Están aquí y allá, en múltiples detalles y si afinamos la visión de esos detalles, podemos percibir como tienden a "ser humanos", como en un fotograma donde vemos que el pie de Mazinger Z ¡se pliega!.. como si de un pie humano gigante se tratase.




Esa característica-problema de la humanización de los robots y su movimiento se redimió en parte -a veces en buena parte- en los episodios más grandes del director de animación, pero este esfuerzo se relajó en la parte final de su intervención en Mazinger Z, los episodios 74 y 79, de modo que, por ejemplo, podemos encontrar a una Diana A moviéndose con esa cadencia tan humana, ya sin complejos...

Lo humano en esos robots se traduce ya desde la apariencia de los ingenios mecánicos, cuyo rostro se dibuja siempre en forma de máscara con expresión malévola, del primero al último. Hasta ese punto llegó la cuestión, que, lejos de ser grave pasó a integrarse y a ser uno de los ingredientes de la serie, siempre debatiéndose entre lo robótico y lo humano, el mal y el bien, el dios o el demonio, dualidad que le da nombre a Mazinger, y la identificación entre humano y máquina de Koji y su robot.


Las máscaras malévolas de los monstruos mecánicos que dibujó  Takeshi Shirato








Detalles especiales.
 


En el conjunto de señas que acaban el retrato del trabajo de Takeshi Shirato en Mazinger Z, puedo nombrar algunas que no por ser menores, dejan de describir las señas de su arte. El guión de Hiroichi Fuse, que no era un guionista de los principales en la serie, define esa primera escena del debut de Shirato en la serie. La introducción de personajes secundarios carismáticos va a ser desde ese momento una seña más del animador, que puede pasar algo desapercibida, pero que define cierta realización de los episodios.









 
Desde el verdugo y el enano Demon, esclavos del Dr. Infierno,a una versión más trabajada, oscura e inquietante del espía Riko que la que realizó en el episodio precedente Eiji Uemura (la escena de apertura de la barrera, cuando el infiltrado de Ashler quema a los trabajadores del Instituto es de antología en la serie), pasando por detallados dibujos de secundarios, a los que, paradójicamente comparado con otros animadores, Shirato no caricaturiza.






 
El bebé abandonado y la madre suicida completan bien ese elenco de personajes, humanos o ciborgs, pero siempre humanoides. El grado de interés drámatico y la intriga que generan en sus respectivos episodios parten de la realización de Shirato y a él se deben en la forma en que están montados, debido a todo lo explicado más arriba.






El extraño caso de Afrodita A-. Hay otra limitación en el arte de nuestro artista : la dificultad
con que dibuja al robot femenino del Instituto. Es verdad que nos la encontramos en el primer episodio que realiza, pero en escenas en dónde se la ve estática y poco detallada, junto a un no menos estático Mazinger Z. No vuelve a aparecer en ninguno de los episodios asignados a Shirato. En ninguno menos en aquel en que aparece por última vez, para acabar siendo destruida. Es curioso este caso de la relación entre Shirato y la animación del bello robot. Todo parece indicar que simplemente tuvo suerte y no se le asignaron episodios en los que tuviera que enfrentarse a esa tarea, ya que de ser algo deliberado, no hubiera caído en sus manos la tarea de realizar la última animación del robot de Sayaka.
En ese último acto de presencia del robot femenino en la serie, aparece dibujada de una forma extraña, con rasgos algo distintos a los que encontramos en el resto de los episodios, ¡y mira que pasó por las manos de muchos animadores!...Los "ojos" de la robot se "entornan", se empequeñecen y alargan; los colores de las articulaciones difieren; los salientes de la cabeza se dibujan de forma irregular y se mueve de una forma rara...Apenas reconocemos en estas escenas a la Afrodita de tantos episodios, que pierde la estilización de sus formas. Podría deberse en algo este extraño caso al estilo general de esta última fase la serie, que ya sabemos las pérdidas en dibujo y animación que acusa, o deberse a que los dos últimos episodios tengan una mayor participación del equipo de Shirato y no de él mismo, ocupado quizás en las tareas de Gran Mazinger. De todos modos, ni Afrodita A ni su piloto son la especialidad de Shirato, ni lo mejor en su diseño de personajes.
En el episodio final, el movimiento de la nueva robot femenina sustituta, Diana A, es indisimuladamente humano, abandonado ya el animador o su equipo a sus limitaciones.







El Mazinger Z de Takeshi Shirato
  
Los episodios animados por Takeshi Shirato y su equipo forman un conjunto imprescindible y muy importante dentro de la serie. El diseño de Mazinger que realiza es remolón para salir a escena, cuando tarda en salir en el episodio. Es algo estático en sus inicios. Es  demasiado humano a veces...

Shirato dibuja uno de los personajes de Yamato

Pero resulta una de las interpretaciones más interesantes y más bonitas para los aficionados de todos los tiempos. Resultaba igualmente imprescindible reivindicar su obra y todo su arte dentro del anime japonés que hoy llamamos clásico.
Si bien su nombre, como el de todos aquellos animadores de TOEI y de otras productoras, tiende a ser poco conocido y/o a ser olvidado, siempre quedarán sus fantásticas escenas, atravesando el tiempo y pasando de formato a formato. Mazinger Z estrenando su Jet Scrander, Genocider F9 destruyendo el Instituto Fotoatómico; la primera batalla del Conde Brocken, Greyder F3 aterrizando frente a los amigos de Koji  o los hermanos Blazas deslizándose como atletas en la piscina del coloso mecánico...

 Desde este humilde blog, Takeshi Shirato pasa desde ahora a formar grupo, que pasa a ser el de los "seis grandes" animadores que dieron vida a Mazinger Z. 

PRÓXIMAMENTE: INSPIRACIÓN MAZINGER. EL FAN ART


Penúltimos pósters de la serie "La serie en TVE":
 



















miércoles, 16 de septiembre de 2015

Nº 16- EL FAN ARQUEÓLOGO - 2ª parte

Hola de nuevo. 
Hoy cumple aniversario la primera emisión de la serie Orzowei, que dejó pasmados a muchísimos niños frente al televisor, al no aparecer su robot preferido. La semana antes, había sido emitido el primero de los episodios de la continuación decidida por TVE, esa continuación que fue truncada acto seguido. 
Precisamente hoy sale a la venta en España el volumen en dvd y blu ray , editado por Selecta Visión, donde podremos encontrar ese episodio del último sábado, además de los que fueron emitidos meses después, tras el corte brusco de la serie. Esos episodios, y algunos más previos, están afectados para los fans de la versión española, por un mal común cuyo origen explicaremos aquí...

Vamos por partes. 
Habíamos dejado los descubrimientos de los fans en lo relativo a la duración y composición de la versión reducida internacional, que afectó al merchandising de España. Vamos ahora a explicar cómo llegó Mazinger Z a España, a través de los descubrimientos de otro fan-arqueólogo. También veremos las consecuencias de la primera comercialización en vídeo, de cómo se hizo y de dónde podemos deducir que procede...

Comenzamos:

2-EL FORMATO DE LA EMISIÓN EN TVE
Esta cuestión, no tan directa ni tan popular, pero tan local y tan importante a la postre como las consecuencias de la existencia de la versión reducida en la primera comercialización de la serie,  fue y es el formato de la emisión en TVE, es decir, el cómo y a partir de qué material y qué recursos técnicos fue puesto en antena Mazinger Z aquel 4 de marzo de 1978 y todos los sábados que vendrían a partir de aquel.

Siempre se ha dado por hecho que TVE emitiría la serie en formato cine, haciendo rodar el celuloide, puesto que esa había sido la forma preferente de emitir en la historia de TVE hasta entonces, a lo largo de toda la década precedente, aunque las cintas magnéticas del primer formato, llamado U-matic, ya se usaban desde principios de la misma, como técnica alternativa. Pero se da una coincidencia en el tiempo, pues por aquellos días de finales de los 70 se empezaron a realizar pruebas con magnetoscopios nuevos, ya que había llegado la primera versión mejorada del sistema. Las cajas que contenían una cinta magnética, un material mucho mas manejable, versátil y cómodo, que permitía además contener en poco espacio y peso programas enteros  y también el poderlo almacenar mejor y en menor espacio, iban a a sustituir la emisión a partir del formato cine.
Cinta magnética U-matic
Pues bien, esa primera versión mejorada y enfocada a la teledifusión,  se estrenaba precisamente en ese año, 1978 (el Broadcast Video Umatic) de modo que no han sido pocas las dudas que ha habido a lo largo de los años sobre si ya se usaría en TVE en el momento de emisión de Mazinger Z, por aquello de que la innovación acababa de llegar y estaba aún en pruebas. 

Otra causa que apoyaba la idea de que el celuloide había sido el material base para la emisión de la serie, parte de que se conocía que Toei envió la serie en lo que se solía llamar "latas", por los estuches redondos y metálicos que solían contener el celuloide enrollado. Y es cierto que así fue como entraron en Prado del Rey los episodios de Mazinger Z, si bien he de decir que no en latas metálicas, sino en unos estuches cuadrados y etiquetados que contenían las bobinas con los episodios en 16mm, a razón de bobina por episodio.
Algunos estuches de celuloide de Mazinger Z


De todas formas, hay quién, sagazmente, ha dado siempre a la teoría de la emisión en cintas magnéticas U-matic su lugar en este asunto, aún sin certezas al cien por cien. Y como el asunto es algo técnico y quizás menor para la mayoría, no se ha ahondado en él mucho más. Pero estamos hablando del fan-arqueólogo que siempre tiene la pregunta en mente para cuando aparezca la respuesta...
El enorme éxito de la serie hace preguntarse el porqué de su no-reposición, como yo mismo hago en mi libro: ¿los derechos eran para una única emisión? ¿era la política de TVE? ¿ influyó tanto el aluvión de críticas adultas a la serie del robot? ¿habían devuelto los episodios en 16mm tras la emisión?... y todas las que se nos puedan ocurrir.

El caso es que esos estuches portables con las bobinas de los episodios de Mazinger Z no están ya hoy en TVE. 
Simplemente no están... aunque tampoco se devolvieron. Y como diría nuestra querida Mayra Gómez-Kemp, hasta aquí puedo leer. Tampoco es que haya ningún misterio que ocultar, pero es que esas bobinas desaparecieron, y no se sabe si fue por pérdida o que les pasó como a la super-aleación Z en el episodio "final" que vimos en España...
Han pasado tantos años que la cuestión casi carece de interés o de morbo más que para unos cuántos, pero si entre esos cuántos se cuela un fan-arqueólogo, pues siempre acabamos sabiendo cosas nuevas.
Y para ir al grano: en las cintas que han circulado por ignotos derroteros puede leer ese otro fan-arqueólogo más de una respuesta. En primer lugar sobre la versión reducida de Toei Doga. Por lo que se puede encontrar en los estuches de esas bobinas, damos carpetazo a la cuestión de quién fue el que seleccionó los episodios de Mazinger Z, si TVE como se creen aún muchos desconfiados, quejosos del ente público patrio, o Toei. Ya sabemos que fueron los japoneses pero, por lo que voy a decir, a quién siga dudando, el carpetazo se le puede dar... en la cara. Pero dejémonos de violencia, que luego dirían que es porque de niños vimos Mazinger Z...




Etiqueta del 'EPISODE 23', el de los 'hermanos Blazas'


Como se puede ver, Toei Doga preparó a conciencia la serie para su difusión fuera de Japón, tal como he venido recalcando en las anteriores publicaciones. Tanto es así que en los estuches de las bobinas se encuentran unas etiquetas amarillas con el nº del episodio... que coincide exactamente con el orden de emisión en TVE. Esos números vinieron así desde el país del sol naciente, bajo el logo de Toei, su emblema del gato con botas. 





Si seguimos examinando el material detenidamente, porque lo que voy a decir se nos pasaría sin una inspección cuidadosa y atenta, en el primer tramo de la cinta ( esa más dura que se une al celuloide en su extremo para su manipulado, donde no hay material audiovisual impreso), nos encontramos con un pequeño detalle: 
Junto a unos kanjis garabateados con el nombre de la serie, nos encontramos con otro número, y no se trata del mismo de las etiquetas, que hubiera sido puesto ahí para que no se cambiaran de estuche las cintas por error... El número coincide con el del episodio en la serie completa, de modo que, por ejemplo, si en la etiqueta amarilla del estuche aparece el "17" (que sería El despreciable Barón Ashler en la versión española), en el tramo inicial del celuloide aparece escrito a mano el número "39".


Detalle con la anotación del nº de episodio en la serie completa






Correspondencia : lo que en la etiqueta es "EPISODE 17" en la cinta interior es 'Mazinger Z episodio 39'

Y la cosa no acaba ahí: cuando en LA VERSIÓN REDUCIDA DE TVE, 1ª parte, decía que "limpiaron" de créditos en japonés las imágenes de apertura y cierre ( lo que hoy denominamos con los anglicismos "opening" y "ending"), y tradujeron las canciones de ambos al inglés, nos encontramos que los dos, opening y ending modificados, están empalmados al metraje, cosa que delate el corte previo de laversión original de los mismos y su sustitución por esas versiones, a través de un simple empalme por unión mecánica.

Sabemos que se trata de copias manejadas por TVE, porque, además, al inicio del empalme, y junto a la anotación japonesa, puede leerse en perfecto castellano y escrito a mano "imagen capítulo"... ( y el nº que sea, coincidente con el de la etiqueta del estuche), lo cual es una muestra más de que se trataba de copias de trabajo, puesto que solo interesaba de ellas la imagen. Además, se hicieron divisiones posteriormente en el metraje, marcando momentos, escenas, para el trabajo de doblaje. Esas divisiones las encontramos en forma de empalmes de anotaciones cada tanto en el metraje.





Así, la famosa presentación con el letrero en caracteres occidentales en color blanco "MAZINGER Z" con la canción en inglés con la que conocimos en España en 1978 a nuestro héroe mecánico, venía preparada tal cual, y así mismo, y acompañaban a cada episodio como un añadido, una montada versión internacional.




 





Pero...
Si escuchamos el audio del episodio en esas cintas de celuloide, y he aquí la cuestión principal que descubrimos en esta investigación arqueológica, nos encontramos que es la versión original japonesa.

¿Y qué quiere decir eso?... 

Si el audio es el japonés, lo que podemos deducir como hipótesis válida es que se trata de eso, de unas copias de trabajo, con las que la productora hizo llegar a la televisión extranjera emisora los episodios elegidos para la versión internacional de la serie, preparada para ser copiada a su vez, para añadir en esa copia final (para la emisión), la banda sonora con el doblaje local nuevo. 

Y es aquí donde se llega a la más que probable conclusión de que no se volvería a generar una copia en celuloide, cobrando así peso el hecho de afirmar que el formato final sería, muy probablemente, el U-matic, que reuniría en las cintas magnéticas el vídeo de esas copias de trabajo en celuloide 16 mm., con la adición, en nuestro caso, del magnífico doblaje de Sonygraf.


Esos estuches con las bobinas provinieron de Japón, sellados y manipulados por Toei Doga, con su sello internacional impreso en las bolsas de plástico que protegen a cada una de las bobinas que contienen. Pero de internacional solo tenían la doble numeración y el empalme de la versión en inglés, con la única sobreimpresión del logo internacional "MAZINGER Z" (diseñado por ellos mismos). Todo eso, que no es poco, pero el episodio es tal cual lo vieron ellos: en japonés. Lógicamente, no iban a encargarse también de la versión doblada de cada país comprador, aunque no dudo de que quizás les hubiera gustado ... 
Lo primero que se nos ocurre es que podrían venir en el inglés con que lanzaron la versión reducida de 13 episodios...pero eso solo hubiera sido posible para 13 episodios. ¿En que se basaron pues para la redacción de los diálogos en español? . Es sabido que la versión que encargó Toei en inglés de Hawai fue la base para la traducción española. Si observamos esa concreta versión en inglés de M&M Communications, vemos que la española es calcada. Eso basta para ver su procedencia ( de la que se traslada tal cual, por llamativo ejemplo, el hecho de llamar Iz, Diz y Biz a los 3 profesores en nuestro 3er episodio), y además está el hecho de que, por entonces, una traducción del japonés era algo que ni se contemplaba. Al menos, en un primer momento.
Por como se solía operar en estos casos, la versión en inglés provino de textos escritos, unidos al contingente de estuches de celuloide en 16 mm. Queda saber, ya que el doblaje que ellos habían realizado solo abarca los 13 primeros episodios de la selección o versión reducida, cómo se las apañarían para sumar los diálogos de los 13 restantes que, en principio, pensaba emitir TVE...  Es seguro que Toei facilitó las cosas, ante un cliente que le pedía el doble de episodios de los que tenía preparados para exportar...

Deducimos fácilmente pues que,  las copias de trabajo viajaron a la antigua sede de Sonygraf en la céntrica calle Pelayo de Barcelona, junto con los diálogos escritos en inglés. Una vez estuvo listo el doblaje, el viaje de vuelta se haría en cintas U-matic con ambos materiales unidos, imagen y traducción hecha doblaje, con los diálogos de aquel casting tan acertado y tan mítico. Copias portátiles en cintas magnéticas, ya con el doblaje al castellano,tendría la propia licenciataria de  la serie , BRB Internacional, y esas mismas copias serían mostradas para , por ejemplo, dibujar la serie en los cómics de Junior-Grijalbo, que tan pegados van a las imágenes originales y hasta alguno de los diálogos, que se transcriben de forma literal...aunque solo el primer tramo , los 13 primeros de la selección de Toei, como dije en la 1ª parte.

Hay un cierto temor, que tiene muchos visos de ser fundado, de que precisamente la versión de TVE se perdió por estar en cintas magnéticas. No es que este material tienda a perderse, pero es cierto que, además de que pueda estropearse puede sobreescribirse, y una negligencia fatal explicaría muchas cosas...



3-LA PRIMERA COMERCIALIZACIÓN EN VÍDEO

 Esta cuestión es algo más simple, pero se derivan de ella otras que influyen de lleno en la conservación y recorrido en el tiempo de la serie tal como la disfrutamos en España en 1978... ¡Y de qué manera!

Tras la emisión del último episodio de Mazinger Z en 1979, en la semana final de unas vacaciones de Navidad que fueron muy especiales por haber contenido, en un programa-contenedor, las últimas cinco emisiones de la serie del coloso mecánico y de la emisión, unos 5 meses después (y ya en los cines) de SuperMazinger Z , comenzaba la estela que dejó el personaje animado.
Parte de esa estela es el segundo descubrimiento de la serie robótica por parte de muchos niños, que llegaron tarde al estreno de 1978 (por aquello de que nacieron algo tarde, o mucho, con respecto a esas míticas tardes de sábado, que apenas vivieron o solo les suenan de oír hablar de ellas a sus hermanos mayores). Ese descubrimiento ( que en relación a los episodios de la serie sería más o menos accidentado, desordenado e incompleto), fue posible gracias a una nueva tecnología: el vídeo.

La llegada del vídeo doméstico supuso una segunda parte en la relación entre los niños y Mazinger Z, desde el momento en que algunos descubrieron la serie en los anaqueles de los vídeo-clubs. Los que lo habíamos visto en su mítica emisión televisiva nos emocionamos mucho por poder reencontranos con aquellos dibujos tan queridos.

La cosa había empezado en ese mismo 1979 que vió la despedida del robot de la tele: la nueva tecnología fue presentada en la feria Sonimag de Barcelona en ese mismo año. Las ciencias adelantan que es una barbaridad y el U-matic se había visto ya superado por otros formatos, desde el VHR hasta el VHS, pasando  por el Betamax y el Video 2000. 
Esa segunda oleada de disfrute infantil fue posible, no solo por los avances de la técnica, sino también porque una empresa con sede en Pamplona y creada en 1980, IVS (Internacional Vídeo Sistemas), antes Tele Jector y hoy Movies Distribución, se iba a fijar en la reciente Mazinger Z para su catálogo... La emisión en TVE no pudo grabarse en casa por llegar poco antes que esta tecnología, tan poco que lo reciente de la emisión hizo que se acordaran de ella para incluírla en los primeros títulos que se ofrecieron en España. He aquí la musiquilla de presentación de IVS, que es lo primero que siempre nos encontrábamos cuando alquilábamos un vídeo para disfrutar con los episodios de Mazinger Z :


La tercera y última cuestión que trato aquí, desde ese punto de vista arqueológico, parte de esa primera comercialización en vídeo, que no solo hizo descubrir al robot milagroso a muchos niños rezagados, sino que supuso la salvación de la versión española, aunque, como muchos saben, no sea una salvación completa...

Por el logo que exhibe los derechos de explotación de la obra ( (C) TOEI ANIMATION/BRB), vemos que BRB Internacional seguía detentándolos, tal como ya sucediera con todo el merchandising oficial de 1978. La empresa BRB, antes de ser conocida como productora de dibujos animados tan conocidos en nuestro país como "D'Artacan y los tres mosqueperros" o "La vuelta al mundo de Willy Fog", se dedicó a hacer de intermediaria entre TVE y Toei, es decir, a hacer licensing, que una de sus actividades como empresa: adquieriendo los derechos, los vende y se beneficia así de la explotación comercial del producto audiovisual.

Pues bien, la voluntad más que comprensible de IVS de hacer a Mazinger Z parte de su catálogo le llevó a tratar con ellos. Es muy posible, y he aquí la visión del fan-arqueólogo, que el "máster", es decir, el contingente de episodios que tuviera BRB de la serie ( es necesario que los tuviera como base de la explotación comercial de la obra) fuera requerida de nuevo, esta vez para su reproducción directa.

Y he aquí la cuestión...

BRB tenía muy probablemente los 26 episodios que pretendía emitir en un principio TVE.
Sencillamente, no hubo tiempo y /o ampliación de la licencia comercial para añadir a ese grupo los últimos que se doblaron, en una decisión final debida al clamoroso éxito que estaba teniendo la serie. No existe, por tanto, merchandising, es decir. reproducción alguna ni de las tramas ni de los brutos mecánicos desde Briver A3 a Yubrin T9 : los siete episodios finales. Nada. 

Pero hay más: en los proyectos de edición de episodios de IVS está el editar los episodios a razón de 4 por cinta, en todos los formatos existentes (Betamax, Vídeo2000 y VHS). Se presentó entonces un doble problema

- Por un lado, la licenciataria no tiene más que los 26 episodios citados. ¿Cómo sabemos esto? Es deducible desde el primer acuerdo BRB/TVE que se hace sobre esa versión de 26: el hecho de que TVE cambiara de idea y ampliara el nº de episodios parece no haber alcanzado, en la práctica y aunque mantuvieran los derechos (¿los mantuvieron?) a ese acuerdo comercial inicial. Pero, sobre todo, nos asiste el sentido común: si IVS hubiera tenido acceso a la serie completa ( los 32 episodios emitidos en TVE), entonces hubiera editado 8 volúmenes y no los 6 que salieron al mercado del alquiler...

- Por otro lado nos encontramos, no solo con la exclusión del último tramo de los emitidos (siete), sino con el hecho de que IVS también excluye los dos últimos de los 26 iniciales (!!!) .
Esto se explica fácilmente por una razón, que es  a su vez la prueba de que BRB no tenía más que la versión inicial de 26 episodios:
Si hubiera tenido los 32, no hubiera tenido que trabajar con la lista de 26, y no se le hubiera presentado un problema al no cuadrar la colección, ya que en volúmenes de 4 episodios, no cabe uno suelto de 2 episodios.

Preguntados recientemente los herederos de IVS, Movies Distribución, ellos creen que recordar que solo recibieron esos 24 episodios, que fue lo que editaron para alquiler. Pero han pasado muchos años y es posible que no recuerden más detalles o que hayan ignorado siempre como empresa las circunstancias que acabo de exponer. También mi estimado Alfredo Garrido, cuando le pregunté a partir de qué episodio sonaron sus versiones, creía recordar que sus famosas canciones sonaron en TVE desde el primer episodio de Mazinger Z, cuando no fue así... y le saque del error producido por el olvido de tal detalle. De manera que mantengo la tesis que he detallado.

Mientras tanto, y enlazo con ello el asunto anterior, en los archivos de TVE se perdían las copias de los episodios emitidos, pérdida que, de momento, ningún fan-arqueólogo ha logrado resolver, de modo que solo la banda sonora copiada en las cintas magnéticas de IVS ha salvado el magnífico doblaje de Sonygraf, aunque con la pérdida de 8 episodios del mismo.


Esto constituye el problema histórico de la versión española de Mazinger Z y aunque la gran afición de muchos niños salvó en forma de grabaciones caseras, en calidad variable dentro de lo deficiente,  esos ocho episodios perdidos, hoy resultan algo así como el Santo Grial en búsqueda de los fans, desde hace ya muchos años...



Una vez más, cuestiones prácticas de la comercialización resultaron las causantes de esta desgraciada situación, igual que influyeron en otro momento en los contenidos del llamado merchandising, aunque también es verdad que cuestiones del mismo tipo han sido también la salvación del documento de una época: gracias a esa 1ª edición videográfica conservamos hoy la mayor parte de la serie tal como la vimos en TVE.
No sabemos qué hubiera ocurrido si se hubiera intentado comercializar en vídeo tan solo unos años más tarde, pero mejor no pensarlo.



Cuando pensamos en arqueólogos, nos viene a la mente gente agachada, incluso tumbada en el suelo y cubierta de polvo, con el gesto contraído y concentrado en...buscar algo. Pues esa misma estampa se ha dado en los garages y trasteros españoles, o en la habitación de los trastos de la casa de la abuela, cuando muchos buscaban afanosamente aquellas viejas cintas de cassette, con su cajita de plástico o sin ella, que grabaron junto a la tele cunado salía Mazinger, para quedarse con algo de su héroe...
Y las buscaban porque se había publicado un "SE BUSCA(N)..." que a día de hoy sigue vigente, esas grabaciones del doblaje de TVE que faltan, con la esperanza de poderlas limpiar y así reponer un tesoro perdido: el de los ocho episodios que le faltan a lo que se comercializó. 
Por suerte se han encontrado grabaciones de todos ellos, pero algunas están en un estado que hace necesario mantener la búsqueda abierta...Así que, si alguien lee esto y cree poder aportar ese tesoro a la comunidad de aficionados, será recordado/a para siempre.
Sobretodo "faltan" ( por oírse regular)  los episodios 48 ( el 25 en España) 
                                                                                            49 ( " 26  "       "       )
                                                                                            50 ( " 27 "        "       )
                                                                                            52  ( "29 "        "       )
                                                                                            53 ( " 30  "      "        )
                                                                                            54  ("  30  "     "        )
 Si fuísteis de esos niños que grabaron en aquellos días, y tenéis estos, u os parece que sí, dejad comentario, por favor. Se os agradecerá siempre.
                                                                        * * * *

Llego aquí al final de los tres asuntos relacionados con la emisión de Mazinger Z en España en 1978. En los tres ( Qué se emitió, Cómo se emitió, Qué se conserva) ha sido el interés coleccionista del fan el que ha construido por sus propios medios las respuestas, llegando, o acercándose mucho, a lo que pasó.
Otras veces, puede pasar que una cuestión quede en permanente suspenso, como la teoría probable que expuse en LA INCREÍBLE SERIE MENGUANTE 2ª parte, sobre que el episodio 57 fue probablemente cortado por no caber en las últimas emisiones de la Navidad de 1979... cuando en la versión emitida en Italia en 1980, el 56 fue también el último. Aunque esta circunstancia da que pensar sobre si Toei pretendía hacer gancho comercial cortando la serie así, enmedio de un episodio doble ( para intentar vender de ese modo más episodios), lo cierto es que los que escogió la televisión italiana y su número (51) difieren mucho de los de la versión española, lo que lleva a pensar que ambas teorías se pueden mantener a la vez como alternativas, ya que una versión tan distinta pudo excluir el 57 precisamente por serlo, además de por lo otro... 
En esto se parece también esta afición pop a la arqueología, en que no se tienen todas las respuestas y el aficionado tiene tema (y entretenimiento) para rato...

 
RECAPITULANDO...
Aprovecho en esta publicación para resumir en un solo lugar y de manera resumida y cronológica, lo que se sabe y ha sido expuesto en este blog en relación a la primera comercialización y emisión internacional de la serie Mazinger Z, en lo que afecta a la emisión de España en 1978. 
Cierro el tema de esta forma, de momento, y mi repaso por las principales cuestiones que rodearon al estreno español, sin perjuicio de que, como decía al principio, esta  publicación pueda ser ampliada y/o corregida...

1977. TVE, después de emitir Marco, de los Apeninos a los Andes, busca otra serie de dibujos animados japoneses para cubrir la franja estrella de la sobremesa de los sábados. Después de emitir el cuento del Principe Valiente, comienza la serie Miguel el travieso. Mientras tanto, se hacen gestiones en París, donde en la Avda. Jorge V tiene despacho la delegación de Toei, que traerán a España una serie que se espera que por su innovación y calidad sea del agrado de los pequeños españolitos.
La entonces Toei Doga ofrece 13 episodios, pero, preguntada, TVE quiere más...Va a emitir 26, medio año durará la nueva apuesta, no sea que se haga larga, ya que a los españoles se les atragantó  algo  la travesía de Marco en busca de su mamá.... Aunque saben que tiene 92.

Nadie estuvo en el momento de la venta, con la mediación de BRB Internacional, pero para el que estuviera atento y además le cayera cierta revista en las manos, trascendieron más tarde detalles sobre las impresiones que causó la serie a sus compradores:  en un artículo de la revista DIEZ MINUTOS  del 29 de abril de 1978, con ocho episodios ya emitidos,  se relata como TVE ha querido probar suerte pasando de los dramas lacrimógenos a la ciencia-ficción y resalta la calidad y  la belleza de la misma, un verdadero y ambicioso alarde de medios técnicos que esperan se haga con el corazón de los niños...Una suerte el instinto o la casualidad que llevó a decidirse, porque los del país vecino compraban una serie posterior, y los italianos también ¿sería el precio?...

Pronto, la prensa se hace eco de la nueva apuesta, que no resulta indiferente a los adultos, que manifiestan desde bien pronto su opinión. Las críticas van desde el hecho de mostrar disgusto porque vuelvan las series japonesas hasta la oposición directa a la nueva serie: bien temprano, en el primer mes de emisión, en la revista LECTURAS del 31 de marzo de 1978, un No a Mazinger Z es el preludio de la oposición o indiferencia desdeñosa de los adultos a la serie del robot, laméntandose de las 26 semanas que se anuncia que estará en antena... Pero esa oposición no había hecho más que empezar.

Ajenos a eso, los niños conocían a Koji Kabuto y su hermano Shiro, a Sayaka Yumi y a su padre, al Barón Ashler y al Dr. Infierno... pero sobretodo al imponente Mazinger-Z...y el entusiasmo no tardó en llegar.

Garada K7, DoublasM2, Demos F3, Gloxam X2...

Cartas de queja, artículos críticos, análisis de los comentaristas de la programación, que intentan seguir la serie buscando más allá, con visión de adultos... Reportajes especiales, hasta portadas y concienzudos análisis, osados e incisivos... se suceden durante los meses de emisión.

Mientras, los sábados fueron el día más esperado de la semana...
Debira X1, Balanger M2, Jinray S1, Belgas V5...

Los cromos se cambian en los colegios, se comen más pastelitos y los tebeos cuelgan de los quioscos, atrayentes. 

Grengus C3, Brutus M3, Jelbros J3...

La primavera fue epoca de comuniones y no fue raro ver corros de niños ensimismados ante los tebeos de Grijalbo o jugando con los naipes de Mazinger, antes de ir a corretear por ahí con los primos y vecinos en las reuniones posteriores al acto religioso...

Baras K9, Genocider F9... ¡Mazinger vuela!

 Y hablando de colegios, en verano los de sexto curso de uno mandan una carta-respuesta a otra de una adulta, que se quejaba del insustancial Mazinger de la sobremesa. Solicitan que pregunten a los niños. En el mes anterior, junio, otros niños solicitaban que Mazinger Z durara más o que se hablara más de él en la tele... La admiración de los niños cuelga en las paredes de sus hbitaciones los pósters de PRONTO o LECTURAS, acribillados por las chinchetas...

El mismo junio de Desma A1, Glanada E3...y uno de multiples cabezas (¡5!)...

Durante el verano, las aventuras de su héroe mejoran y mejoran. El Conde Brocken vuela a bordo de su fortaleza volante Guru...

Zarengan G8,  Grader F3, Kirma K5...

Algo debía de flotar en el ambiente, aunque solo fuera porque cuando algo gusta, uno comienza a temer su pérdida, y más en este caso, cuando ese algo depende de otros, de los mayores...

Jairon J1, Rood R2, Bazil F7...

¿Les iba a dar tiempo de completar todos los dibujos del 2º álbum?...

Hermanos Blazas, Mandora y Bazra, Kajimofu y Gumbina...

Se acabó agosto y Mazinger parecía no tener fin, de manera que, entretenidos, los niños bajaban la guardia. Mientras tanto, se había decidido nada menos que ¡¡¡que Mazinger continuaba!!!... (pocos meses atrás, TVE había pedido a Joan Daura, director de los estudios Sonygraf, el doblaje de los 7 episodios que quedan de su opción de compra inicial). Aunque no muchos niños llegaron a saber por la prensa la gran notícia... 
Y menos mal que no fueron muy conscientes, porque la continuación iba a durar ¡un solo episodio! ... ya que TVE se rajó ante tanta crítica. El siguiente episodio pagó el pato y... nunca se emitió...
                                                                                             ******

Cuando sucedió lo que más temían los niños, la retirada de la serie, cuando ya se había decidido continuarla, mientras Orzowei se convertía en el ser más odiado para los menores de 13 años, los desesperados hijos de un presentador y director de la tele se quejan amargamente a su padre del fin de Mazinger y le piden que vuelva...

En vano.

En ese fatídico septiembre, en que, además de las vacaciones, se acabó Mazinger, el día 2 un niño escribe una carta desesperada a la revista DIEZ MINUTOS, temiéndose lo que ya era inminente.

Los meses con Mazinger Z fueron una fuente de diversión muy intensa, que ha dejado un recuerdo igualmente intenso en la generación que vivía su infancia en esos días.
Más allá de los datos sobre la serie, es lo que más difícil resulta de describir a quién esto escribe. Y como no se me ocurre mejor forma que retratar lo inefable, reproduzco aquí el texto de la carta de ese niño de la época, para que, entre líneas y en el fondo, pueda leerse lo que la disfrutó, mientras  expresaba el miedo a perderla...

Sr. Director :
Me atrevo a escribir estas líneas para comunicar mi disconformidad sobre las críticas referidas al "Mazinger-Z", en los que los adultos atacan al programa como si fueran "brutos mecánicos" del profesor "Infierno".
A mi juicio, el creador de estos fabulosos dibujos los ha hecho para los niños (como yo). NO para los adultos, que con sus opiniones nos fastidian nuestra programación.
Pregunten ustedes a los niños de Madrid, ya que no van a hacer un referendum nacional, (con esto no quiero decir que los demás niños no tengan voz). A mi juicio, repito, creo que tengo razón, ya que los niños que les guste tendrán la misma opinión que yo.
Cuando hagan la encuesta (si es que la hacen), emitan el resultado en el párrafo "Los lectores tienen la última palabra".
Si quieren quitar el "Mazinger", que consulten con nosotros y NO con los mayores, que en nuestra programación NO pintan nada, a excepción de los cámaras, productores, realizadores, etc  Muchas gracias.

           Jaime Godoy Santana (Puerto de la Cruz).

Luego llegó el final, y casi todo lo que faltaba nos llegó en la primera semana del año nuevo. . La expectación y el disfrute reaparecieron, aunque ya nunca más en sábado. Programaron sus mentes infantiles para retener lo más posible del héroe... que desaparecía. Esta vez si habían leído la prensa, después del desastre de septiembre era lo normal, después de las consecuencias de una desigual guerra generacional.

Aquello se acababa... y nacia una afición.

Sirva este pequeño resumen para cerrar lo que sé de las cosas de Mazinger Z en España. Lo esencial , lo verdaderamente importante de lo que se sabe, solo lo saben los que estuvieron allí ...y lo vivieron.

Lo demás son solo datos y coleccionismo. 

CUADRO RESUMEN ESPAÑA 1978. Pulsar para ampliar o descargar imagen



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