lunes, 22 de enero de 2018

SUPLEMENTO ESPECIAL: MAZINGER Z INFINITY, LOS UNIVERSOS POSIBLES.

Tras unos meses sin escribir, por razones personales, avatares de la vida de esos que te absorben por completo y no tienes fuerzas ni tiempo para nada más, hago un alto en el camino para comentar mis impresiones sobre la nueva película de Mazinger Z, recién vivida la experiencia de ver a los viejos personajes en la pantalla grande, bueno... no tan grande como las de antaño, el tiempo ha pasado y muchas cosas han cambiado, un nuevo contexto nos rodea, en el devenir cambiante que es la vida en sí misma, tiempo y espacio. Y eso tiene mucho que ver con Mazinger Z Infinity...




                                           Prólogo
No hace ni un mes, ví en el cine en episodio VIII de Star Wars...el controvertido episodio , El último Jedi. La división en el gusto de los aficionados sobre esta nueva entrega precedió en mi ánimo a su visionado y estuvo presente en mi curiosidad previa sobre la nueva producción.
Si algo descubrí en ella es que cuando se resucita a un clásico muchos años después para continuarlo, para continuar una historia conocida por millones, es fácil que no llueva a gusto de todos... Los guionistas han de escribir una nueva historia, en la que tienen que tomar decisiones siempre arriesgadas sobre los personajes: qué hacer con Luke Skywalker, con Leia, tal como ya se decidió con Han Solo, matándole en los momentos finales de la entrega anterior de esta nueva era... A mi el VIII me gustó porque desafió las claves de la saga, decidiendo no continuar extendiéndola, sino dinamitándola desde dentro, con reflexiones sobre las evoluciones, los cambios y la finitud de todo, hechas imágenes en que todo pasa de una forma acelerada, poniendo fin a tanto en tan poco tiempo, que los espectadores más palomiteros no perdonaron que no se siguiera simplemente con luchas entre bien y mal, nuevas naves de batalla, imaginativos planetas, etc... Y me gustó porque se optó valientemente por una vía realista, que no deja de sorprender y de decepcionar por proponer los ocasos que ocurren en la vida real, también en una obra de ficción tan querida como la saga espacial de George Lucas... Así como Gran Mazinger es la continuación adolescente y más oscura que su predecesora Mazinger Z, de reluciente infancia, y por eso no gustó tanto, las decisiones de los creadores en Star Wars VIII viraron por pura honestidad hacia una evolución adulta y "realista" de los personajes añejos y nuevos del clásico, aunque eso conlleve la aceptación más que pesimista pegada a la realidad humana del fin de todo y todos, que ocurre se quiera o no en cada generación. Y sé que se piensa que en la ficción podemos y debemos librarnos de nuestro destino común, que la fantasía debe procurar entretenimiento puro y finales felices...pero según evoluciona el gusto artístico de las nuevas creaciones, con el que coincido y conecto, el arte debe imitar a la vida, y es más intensa la catarsis de vernos reflejados en lo que somos incluso en los personajes de un culebrón galáctico colorista y pop, que el puro entretenimiento infantil... 

                                 Mazinger Z Infinity

Quién me conoce o me trata sabía de las prevenciones y la desconfianza que me inspiraba de entrada esta nueva producción sobre nuestro protagonista mecánico. En cuanto se conoció que era una película de animación -aún fuertemente influida por la impronta de las nuevas técnicas de infografía- respiré al no tener que ver algo de eso que llaman "acción real"... Luego vinieron los avances, que no permitían ser demasiado concluyentes con lo que nos fuéramos a encontrar los aficionados... al menos se respetaba en parte el diseño de personajes de la serie, al menos vimos recrear a los monstruos mecánicos en nuevo estilo, pero muy pegados a su estampa clásica, al menos los créditos de apertura recreaban una escena épica sobradamente reconocida y reconocible... el silencio posterior de los que ya la habían visto y no comentaban nada sobre ella hacían sospechar cualquier cosa, buena mala o regular, controversias incluidas...

De la irregular  y sin embargo amplia difusión en salas de la película, en el estrecho espacio de un solo fin de semana, se ha concretado en España un visionado colectivo de cuarentones y cincuentones nostálgicos, unidos al nuevo freakie cultivado también en mundo mecha, que han acudido a los cines para ver qué se podía esperar de la película, comentada de manera ambigua en tanta red social y página digital especializada, en el mismo año en que se cumplen 40 de la aparición del Z en nuestras vidas de españolitos setenteros... Yo he sido uno más de los poseídos por una clara curiosidad, deseando disfrutar y no padecer, asomándome al hecho con una incógnita invisible dibujada en mi cerebro...

Ya en este mismo blog, en la publicación que comentaba las transformaciones del universo Mazinger a lo largo de las décadas, expuse la reconversión de los elementos que lo componen, en una reelaboración permanente donde esos elementos giran en una lavadora creativa y dan a luz productos nuevos, que si bien son sobre Mazinger, siempre van más allá o se alejan de la sensación original, que nos regaló la serie de Toei hace ya muchos años. Cojo esto de aquí , ese personaje de allá, a este lo reconvierto, al otro lo cambio y a aquel lo añado...Ahora del manga de Nagai, ahora de la serie, ahora de otros mangas del mismo... imagino cambios y resurrecciones, nuevos lazos y sorpresas y doy lugar a la nueva producción: Mazinkaiser o Shin Mazinger en su rizado guion, fueron todo eso... Mazinger Z Infinity lo ha vuelto a hacer...pero mejor. Por fin.

Para empezar, y al ser obra de Toei, el diseño de personajes se ha desembarazado de los originales de Nagai, impuestos en las nombradas revisiones, y ha regresado al estilo del origen de Mazinger para el mundo entero: los dibujos de los setenta, aunque sea en el estilo de hoy. Por otro lado, la trama es continuista en el "tiempo" de la ficción, y se sitúa años después de aquellos hechos narrados en la serie y su continuación Gran Mazinger, dando lugar a nuevas sensaciones en el espectador...

Esas sensaciones están hechas de una sola materia: decisiones. Igual que Star Wars y en cualquier producción actual -muy actual- que continúe un clásico, se ha de decidir qué pasó con Koji Kabuto -ahora un investigador con una estampa no muy alejada de la que conocimos, reconocible- con el profesor Yumi -nada menos que primer ministro de Japón-, con Sayaka, ahora directora del nuevo Centro de investigaciones fotoatómicas, o con Shiro, al que descubrimos en su primera aparición a bordo de un tren de alta velocidad ya más crecidito, pero inconfundible, al lado de Jun Ono...

El hilo de la nueva pelicula-reinvención ha de arriesgarse con esas decisiones sobre evolución de apariencia, psicología y acciones de unos personajes congelados en el tiempo, y demasiado conocidos y queridos como para hacerlo a la ligera. Porque ahora no se trata de una versión alternativa, sino de una continuación de la propia Toei a su serie estrella, en formato largometraje. Y eso es jugarse el tipo, señores.  Sobre si Koji quiere como pareja a Sayaka finalmente, que tan fácil ven los simplistas -cuando durante la serie clásica Kabuto no aguantaba a la hija de Yumi- veo que mantienen inicialmente la indecisión debida. Sobre la unión sentimental de Jun y Tetsuya nadie iba a sorprenderse. Boss, Mucha y Nuke, siguen en su línea esperable, los profesores supervivientes también, aunque quizás sean los únicos que recuerdan a su versión manga, más procaz y cómica.

El guiño al viejo Mazinger que se condensa en ese muñeco con la apariencia clásica del héroe mecánico que pierde un niño por la calle, sirve para recordar la eterna misión de salvación a la que está llamado. Resuelven finalmente que todo ha cambiado mucho, pero Mazinger Z tiene que partir de nuevo a la lucha contra Infierno, Ashler y Brocken, como antaño. Y sobre la resurrección de estos últimos...

Si la serie antigua comienza con un descubrimiento arqueológico, esta no iba a ser menos. Y es esta la clave de bóveda que lo hace arrancar todo una vez más, aunque esta vez cueste entender lo del Goragon y el Infinity : la decisión principal de los guionistas de la película parte de combinar Mazinger Z con...la Física Cuántica. Sí, tal como suena. No hay recurso más efectivo que la teoría de los múltiples universos posibles para recrear cuanto haga falta para la nueva historia. Si bien en Mazinger Z las reapariciones de muertos se hacían sin recato alguno tirando del concepto ciborg, esta vez hubiera sido demasiado hacerlo a gran escala. La resurrección de los malos, incluidos una pléyade de monstruos mecánicos clásicos que el espectador se deleita en reconocer sin que su retina tenga apenas tregua, se da en base a un trasvase de dimensiones, desde un universo alternatico en que todavía seguían vivos y coleando del que pasan a este como Pedro por su casa. El descubrimiento arqueológico del Mazinger esencial -del dios/demonio esencial- abre la posibilidad de reeditar la batalla entre Infierno y el mundo, esta vez ya no por la conquista del viejo loco, sino por una reflexión del mismo sobre si la humanidad merece o no seguir existiendo, si nuestro universo tal como lo conocemos debe continuar, a lo que el de la cabellera blanca y tez morada contesta negativamente. 
Parece un planteamiento muy complicado. No son pocos los que se han quejado y deseado una continuación del espíritu de la serie en una trama más sencilla...Pero, como en el caso de Star Wars, y salvando las distancias, yo aplaudo tal decisión arriesgada: quebrar las líneas argumentales de la vieja serie, sus bases de siempre en buenos y malos y batallas robóticas, para cambiarlas por un nuevo paradigma...que no por ello nos hurte las batallas épicas que tanto emociona volver a ver, aunque sea con un mazinger tan poderoso y musculoso como este que, no obstante, muerde el polvo como en el final de 1974...  La serie Shin Mazinger hizo eso mismo, pero de una manera en que, simplemente, no lo logró.
Colar un personaje como el Lisa, que yo dudaba si era la Lisa Gordon del episodio 18 de la serie, y puede serlo por aspecto, como un androide hiperdesarrollado 91% biónico, que en un universo paralelo sugerido puede ser ¡hija de Koji y Sayaka! ; que reaparezca el Mariscal del Infierno de Gran Mazinger, como solución coexistente a la presencia del Dr. Infierno que en vez de ser una solución a lo ciborg parece que lo tripule; el Broken T9; el reutilizado robot de Ashler desde el manga, una dosis de magia lumínica y efectista a lo Sailor Moon o Sakura Cardcaptor (son japoneses, no pueden evitarlo) o la exhibición de pechuga y culamen de las chicas Mazinger, son cosas perdonables en el planteamiento general de esta pelicula conmemorativa del 45 aniversario...

Infinitos universos posibles...qué mejor coartada. En ese plano, el ¿qué hacemos con las vidas ficticias de los personajes de Mazinger Z, 45 años después? se resuelve con una vaselina argumental que posibilita volver a ver a viejos villanos y sus robots multiformes avanzando hacia el monte Fuji...desde otra dimension espacio-tiempo paralela. Lo demás puede gustarnos más o menos, Koji y los demás podrían parecerse más ... o menos, a sus presencias de los setenta. También nosotros hemos cambiado y vuelto a cambiar en todos estos años. Siempre reconforta los sentidos ver como se han vuelto a imaginar continuidades "vitales" de personajes a los que ya creímos que no íbamos a volver a ver, en ese plano de continuidad a aquella serie que tanto nos marcó de críos... 

Una impecable y limpia animación de última generación nipona, trae de nuevo la presencia de Mazinger Z a nuestras vidas, tan cambiadas como él, aunque sea una hora y media en una moderna sala de cine, en la que ni la cortinilla del MovieRecord es lo que era. 

Mazinger Z Infinity, infinito, por siempre ¿sin fin? ... me temo que no, porque ese impacto de antaño se irá con nosotros., pero... qué bueno reencontrarse con tu figura, amigo metálico.