jueves, 11 de diciembre de 2014

Nº 8- LA VERSIÓN REDUCIDA DE TVE. 2ª parte

Para terminar el tema sobre las más que posibles razones de los episodios caídos de la versión internacional de Mazinger Z que comercializó TOEI en un primer momento, voy a referirme brevemente a los episodios descartados por razón de animación, a aquellos en los que el aspecto central en una serie animada, fue considerado, en mayor o menor grado, como desechable. He bautizado a ese grupo como Animación Menor, pues aunque sea posible que haya sido considerado de modo negativo por la "necesidad" que tuvo TOEI de hacer la selección, todos tienen algún interés artístico y puntos fuertes.
Es preciso recordar que la parte final de la serie, llamada en mi libro tercera parte, es decir, los episodios a partir del 58, fueron excluídos todos en una especie de reconsideración final de la decisión de alargar la serie, y precisamente por este asunto del descenso en la calidad de la animación, que influye de manera decisiva en tal decisión, unido al de un alargamiento del fondo argumental no del todo conseguido en los guiones, a pesar de todas las novedades (casi siempre tristes y en forma de muerte de personajes principales, incluido el robot Afrodita A y, por otra parte,de ampliación del arsenal de Mazinger). En esa poda drástica del último tercio de la serie, se cayeron también algunos buenos episodios, sobretodo los del prolífico animador Keisuke Morishita y el episodio 69, de la única mujer del elenco, Reiko Okuyama.

LOS DE ANIMACION MENOR

En orden de aparición y con su director de animación asociado, como hasta ahora, serían:

4-Mazinger Z en apuros---Uemura
6-Las dos bestias mecánicas del Dr. Infierno---Ochiai
10-Dayan, el puño volador de hierro---Morishita
13-El gran ataque del demonio que rueda ---Ochiai
16-Orden de asesinar a Koji Kabuto---Ochiai
20-Stronger, la bestia que trae la tempestad---Tsunoda
42-¡Orden del infierno! ¡Ataque doble por tierra y aire!---Mori

El debut del carismático Uemura en el episodio 4 es decididamente mejorable. Es este un director de animación a quién se le perdonan todo tipo de limitaciones en su forma de dibujar y animar (por lo menos yo lo hago) por ser tan personal y gracioso su característico trazo ancho, que hace de Mazinger un robusto coloso, aunque muchos de los personajes humanos lo parezcan también por los anchos hombros que les dibuja. Nunca perdió la dificultad en la expresión del movimiento, pero el conjunto no deja de ser más que aceptable e imprescindible en la serie. El episodio 4 no deja de ser un debut experimental , como lo fueron otros para sus respectivos animadores, y bruto mecánico, movimiento y los pies cuadrados de Mazinger, a lo criatura de Frankenstein, lo expulsaron del grupo de los elegidos.

Me detengo ahora a agrupar de un plumazo los episodios de Masamune Ochiai, seguramente el  más limitado como dibujante y  animador de todos los que añadieron obras suyas a la serie. Todos los episodios de Ochiai son descartados de la selección. ¿Todos? No todos, por la excepción del episodio 2, que, al formar parte del planteamiento general de la serie ( contiene la primera batalla de Mazinger Z y elementos argumentales básicos) no podía caerse de la misma. Si no hubiera sido así, este animador que simplifica expresiones convirtiéndolas en muecas, casi en máscaras; que genera unos movimientos poco creíbles, agarrotados; y que como dibujante es muy justito (con la excepción de muchos de sus diseños de Afrodita A), no hubiera aparecido siquiera en la versión reducida.

Sus episodios 6, 13 y 16 desaparecen de la selección, de seguro sin contemplaciones. El resto de los que animó, tres más, se borran de esta primera versión que TOEI quería presentar al mundo, al pertenecer todos a la tercera parte. 
En el episodio 6, las bestias mecánicas simples, las soluciones de destrucción de las armas de los atacantes, simplonas y vagas, y la limitada animación general ; en el 13, del que ya he hablado como de guión estrambótico, lo es también su realización y en el 16, baste ver las inverosimilitudes de movimientos irreales, como los saltos de los vehículos de los máscaras de hierro sobre la valla de la casa de Koji entre otros tantos momentos forzados, para ver las razones de la enmienda a la (casi) totalidad de la que fue víctima Ochiai.
En el caso del episodio 10, de Morishita, ya hemos hablado en la 1ª parte. Lo incluyo aquí simultáneamente, ya que las razones de guión sólo son una parte de las razones de esta expulsión. La irregularidad en muchos personajes, visible en la desproporción relativa en muchas escenas, descabezaron la lista de la obra de este gran animador. Al fin y al cabo, era su primer experimento-episodio en Mazinger Z.
El caso del episodio 20, de Tsunoda, es un caso especial. La animación del episodio, considerada en general, no desmerece tanto como para decidirse rápidamente a excluirlo. Hay alguna desproporción, una diferencia en la luz y coloración de sus fotogramas y un guión algo irregular, de aquellos que desentonaban por ser algo anécdoticos en su realización. Pero es el tratamiento de tira cómica que tienen muchas escenas a lo largo del episodio, con personajes redondeados y caricaturescos, lo que creo que condena este episodio protagonizado por el ventilador con patas Stronger T4. El 2º y último que realizó Tsunoda, el 75, seguía con la misma luz y suavidad de colores, pero ya había superado el abuso de la caricatura...
Para terminar esta parte, el único episodio de lo que llamo 2ª parte que fue excluido (aparte del de Minerva X, por otras razones, ya comentadas) fue el 42, ¡Orden del infierno! ¡Ataque doble por tierra y aire! por cosas que tienen que ver con la animación, o el dibujo en general, un extraño episodio, colocado en medio o de través podríamos decir, entre dos episodios muy distintos ( de los grandes, Nakamura y Asakura) que incluso llegan a refererirse el uno al otro (Koji recuerda en imágenes los apuros aéreos que pasó con Kirma K5 en el 41, dentro del episodio 43, como si lo de enmedio no hubiera pasado). El guión no es gran cosa en este debut del muy irregular Toshio Mori, que sin ser un desastre, puede considerarse el animador comodín y de urgencia de la serie, al que parecía que llamaban cuando algún episodio no estaba listo y había que preparar uno a toda prisa. El diseño de personajes, siendo irregular no es tampoco un desastre, pero es decididamente menor, sobretodo si nos fijamos en el Conde Brocken o en el bruto mecánico con forma de saurio grandote, más propio de otra etapa de la serie. Podía haber sido el primo guapo de Danchel...

Los que no debieron excluirse (y los que quizá sí)

Aparte del nombrado episodio 3, por lo que supuso de ruptura de trama (alguno le tenían que quitar al gran Nakamura, y cayó el inagural de su aportación), resulta incomprensible que fuera retirado de la lista final otro de su cosecha de 10 (episodios) . Se trata del grandisimo 17,  Holzon V3, la bestia de las entrañas de la tierra. Esta pieza, desde los dibujos a la realización innovadora del guión, pasando por la animación y el logrado matiz psicológico de la trama, resulta una baja extraña en la selección que decidió hacer TOEI DOGA, para la que no logro hallar la razón, como no fuera caprichosa o anecdótica, y habiendo caído ya el 3. Se trata del episodio en que Kazuo Nakamura halla su estilo en la serie, fija y mejora su diseño de personajes y de descripción de la acción, que luego continuaría en los episodios de Jinray y Grengus...Inexplicable.
El gran episodio 17, la diversión Nakamura en estado de gracia

Episodio 15
Otro de los que se caen y no de los de Nakamura, pero si de un estudio o grupo de trabajo relacionado directamente con el suyo, es el 15 Operación Tsunami de las bestias mecánicas, de Takao Kouzai. No encuentro faltas de suficiente calado ni en el guión y en la realización en escenas, ni en el dibujo o animación. El estilo de muchos de los personajes y robots, bebe en la fuente directa del estilo Nakamura, aunque es una variante. No dudo del uso de esquemas de animación del maestro, pero con un estilo propio mezclado, lo suficientemente interesante y resultón como para haberse mantenido en el elenco.

El que otro de los grandes, Takeshi Asakura, que no cometió falta alguna en la bella regularidad de sus diseños de personajes y animación, resultara afectado en la criba, ya dije en la 1ª parte que tampoco se comprendía, a pesar del guión con la caprichosa y consentida Yuri. Supongo que algo le tenía que tocar, ya que nadie se libró. Al menos escogieron el menos bueno de los buenos, retirando el 23 por ser su debut.
Y del artícife de los robots voladores Genocider y Greyder, Takeshi Shirato, que comparten expresiones malévolas con los ninjas hermanos Blazas, ya he dicho que sería por el flagelador de Ashler, por el extraño Demon , porque el guión podría haber dado más de sí... o por ser otro de los episodios-debut. Pero el caso es que su creación, el 28 Orden tenebrosa: operación para obtener superaleación Z, no estuvo en la selección de TOEI.
Sin embargo, sí que estaban el 47 ¡Heróico! Operación infernal W, único episodio de autor, Shoji Iga, que por sus defectuosos diseños de personajes y animación resultan una pieza extraña y el  55, Operación descenso por la ladera del monte Fuji, creado por Akio Hosoya, por razones de parecida índole,  uno de los representantes del descenso en la brillantez de animación y dibujo de la última parte de la serie...Ya le podían haber dejado su lugar a otros...

Las otras versiones reducidas

El año en que se emitió Mazinger Z en España , 1978, es también el de su debut fuera de Japón en otra parte de Asia, las islas Filipinas, y en América : en Puerto Rico. Si la versión que vimos en TVE fue una versión reducida, realizada porque TOEI DOGA no confiaba en su producto como para sacarlo íntegro al mercado exterior, las versiones de los nombrados países lo fueron también.
Eso sí, el elenco de episodios escogidos para esa selección no es el mismo en el caso filipino. Y he aquí un caso muy interesante para todo fan del anime Mazinger Z: debido a la observación de un fan de la serie que no soy yo, de un niño del 78 que no es el que esto escribe, se pudo validar como dato el número de episodios concretos que TOEI DOGA preparó en 1977 para su versión internacional, que como ya dije, era muy corta. Esos episodios se doblaron al inglés por encargo de TOEI en los estudios M&M Communications. Se trató, como sabemos, de 13 episodios entresacados desde el 1 al 34 y doblados al inglés en Hawai, que constituyen la verdadera versión reducida de TOEI, la versión base. La serie finalizaba en el episodio del estreno de las alas de Mazinger, del Jet Scrander, el mismo día de la destrucción total del Instituto fotoatómico por Genocider F9. Un exagerado corte que deja fuera toda la renovación de la serie, que tiene su punto álgido en el momento que aparece el Conde Brocken.

La versión reducida de TVE, la Filipina y también la ofrecida por WapaTV en Puerto Rico tienen como base esa versión reducida original de 13 episodios ( a saber, el  1, 2, 9, 18, 19, 22, 24, 27, 29, 30, 32, 33 y 34), lo que pasa es que luego cada país operó como le pareció más oportuno a la hora de completar tan breve selección:

-En Filipinas ( en IBC13 TV) añadieron, intercalados, los episodios 10, 11, 12, 13, 15, 17, 20, 23, 26, 28 y 31, y luego sumaron 4 más: el 35, 36, 37 y 38, y todos esos episodios adicionales fueron doblados por su cuenta al inglés, de modo que en su emisión coexistieron dos doblajes. En esa primera vez, ellos no conocieron al Conde Brocken...

-En España tenían pensado emitir el doble, 26, de modo que adquirieron unos derechos de emisión amplios (33/34) y para completar los 13 que faltaban compraron otra versión reducida hecha ad hoc por TOEI, pero en este caso mini, ya que solo excluyó de la gran ampliación los episodios 38 y 42.
Y esos derechos ampliables le permitieron también continuar con la serie como acabaron decidiendo, más allá de los 26, emitiendo la casi totalidad de eso que yo llamo en el libro "2ª parte", aunque fuera de forma truncada y en dos tandas, dada la decisión de suspender la serie, emitido solo un episodio de su continuación:

                                  AMPLIACIÓN DE TVE ( numeración de ep. de TOEI)

 -35,36,37,39,40,41,43,44,45,46,47,48,49,50
-y en 1979 (se cayó el 51 por ajustes de programación) 52, 53, 54, 55 y 56 (se cayó también el 57, muy probablemente ¿?... Es una posibilidad, aunque no la única, ya que existe una de igual o mayor fuerza: dado que Italia también acabó su versión de la serie -de 51 episodios emitidos- en el 56, es pensable que pudo ser un ardid comercial vender hasta el penúltimo episodio de esa "segunda parte" al dejar en el aire una crisis argumental repartida en dos episodios, del que solo se ofrece uno...
Los episodios fueron doblados por Sonygraf en Barcelona con una fuerte influencia de ese inglés de los 13 de la versión base de TOEI. 
Más allá del episodio 34, es decir, de esos 13 primeros de la selección internacional inicial, no había doblaje inglés de base, de modo que tiraron de los guiones para continuar. Se explica que se les colaran más términos originales como Tekkamen o  planeador Hover...

-En Puerto Rico (WapaTV), mis investigaciones aciertan a  afirmar que se continuó con esa tónica de la primera internacionalización de la serie: una versión reducida sobre esos 13 episodios, pero no he podido completar aún la lista exacta de episodios o su ampliación, si la hubo. Sí que, tras esa emisión, hubo una reposición de la serie, esta vez completa, como en muchos otros países de América, y ya en los ochenta, una vez que el gran éxito de la serie hizo que se terminara el complejo con que salió de Japón: en forma de versión reducida.



Respecto a la pregunta que dejé en el aire en la 1ª parte de esta publicación, sobre si en España salimos ganando o no con la mutilación con que venía la serie en esa primera emisión, mi respuesta personal es... que sí. 
A pesar de lo que supone habernos perdido episodios de la serie de nuestro héroe mecánico, a pesar de que se dejaran en esa selección algunos muy buenos, a pesar de que se nos hizo corta, es un decidido la respuesta. Porque, de todas maneras, sin esa versión corta la cosa hubiera sido mucho peor: TVE no pensaba emitir de todas maneras una serie tan larga, ya no estaba dispuesta ni a 52 episodios (1 año de emisión en una serie semanal), sino solo a 26 en un principio, y con la emisión de los 26 reales y consecutivos se hubiera quedado fuera mucho de lo mejorcito que disfrutamos de la serie cuando niños. Ni pensar en dejar fuera a Belgas V5, ¡Grengus C3! ,Brutus , Baras ,Genocider y el Scrander, Desma A1...uff ¡ni pensarlo!. 

A pesar de los pesares, menos mal que en aquellas lejanas fechas existió una versión reducida de Mazinger Z.

+pósters : ¿Dónde está la bomba de cobalto? y La fortaleza submarina Salude.




PRÓXIMAMENTE : GO NAGAI ¿PADRE DE MAZINGER Z?




jueves, 4 de diciembre de 2014

Nº 7- LA VERSIÓN REDUCIDA DE TVE.1ª parte

A pesar del éxito que la serie Mazinger Z tuvo en su primera emisión en Japón, TOEI DOGA no decidió  comercializarla fuera inmediatamente. Desde la emisión del episodio final en 1974, pasaron más de tres años hasta que se ofreció a las televisiones del resto del mundo. El porqué de tal circunstancia puede ser materia de especulaciones, ya que las exportaciones del país del sol naciente solían producirse no mucho después de un año de la primera emisión. Tal retraso llama la atención.
Las circunstancias de Mazinger Z, después de su extraordinaria acogida, ya las he tratado en publicaciones anteriores: el éxito hizo que se decidiera alargar la serie, al parecer de una manera precipitada, cosa visible en el cambio de la mayoría de animadores, de la menor calidad de los episodios bisagra (más allá del 57, los 58-59) y lamentablemente de un descenso de calidad global que afecta buena parte de la etapa final, que llamo en mi libro tercera parte (58-92). Es muy plausible que este solo hecho obligara a dejar en barbecho, es decir, aparcada y en espera, a la serie, sin perjuicio de que hubiera otras razones, una de las cuales es que TOEI estaba muy ocupada en la producción de la secuela, Gran Mazinger, que generó un trabajo casi tan febril como  la producción de su antecesora...

Esos tres años fueron tiempo más que suficiente para que la productora considerara de qué modo se iba a producir tal exportación. Aparte de los trabajos de traducción al inglés de canciones y guiones, que gestionó y encargó la propia TOEI, de la censura de algunas partes, escasa pero existente, y de la limpieza de imágenes de apertura y cierre para dejarlas libres para la posible inserción de créditos extranjeros, añadieron un trabajo más: la realización de una selección de episodios para una versión reducida, motivada de entrada por la consideración de que la serie podría tener una extensión inusual para el potencial mercado extranjero. Y ya que estaban en la revisión total del material, se produjo una circunstancia de tipo crítico: ¿era exportable todo el contenido, todos los episodios? ...Nos encontramos con que la respuesta debió de ser NO, ya que a la decidida reducción de extensión se uniría otra, con un criterio más artístico, que entre muchas otras consecuencias, dejó fuera a la llamada tercera parte entera.
Solo este ultimo hecho, el que la selección de episodios se hiciera sobre los episodios de la extensión proyectada original, de 57 episodios -de ellos, se seleccionan 13 de entre los primeros 34 ( "1ª parte") y 20/21 entre los de la "2ª parte" (35-57), -de 23 episodios-, nos da la pista de lo sucedido. 
Aparecido ya ese criterio artístico, y como ya expuse en LA INCREÍBLE SERIE MENGUANTE, de entre los primeros 34 fue mucho lo que consideraron prescindible (menos mal que las televisiones interesadas compraron más, porque la selección inicial era muy corta, como vemos). Esa reducción drástica no pudo ser dejada en manos de terceros ( el rumor de que había sido TVE la que "se saltó" episodios está ya superado) sino que queda claro que solo los conocedores de la serie habían podido darle un nuevo recorrido más corto, aprovechando de paso para limar las "asperezas" y exponer al mundo lo mejor de Mazinger Z.

La poda
Tomada la decisión de acortar la serie, se pusieron manos a la obra. Pero ¿cómo pudieron mutilarla de ese modo?... A cualquiera se le ocurre que si tal selección se pudo hacer sin dañar, o dañando lo menos posible lo argumental, es debido a que la serie se compone de episodios autoconclusivos, independientes, aventuras sueltas del coloso mecánico con cierto hilo evolutivo, pero sin continuidad forzosa.  
Había que dejar piezas, episodios, fuera. Eso ya estaba decidido. Ahora habría que ver cuales y por qué.
Se esbozan en este escrito los más que plausibles criterios para la purga, esos que podrían estar en el fondo de las decisiones tomadas, con todas las lagunas que eso puede dejar, con todas las preguntas en el aire que se nos puedan ocurrir...
En el recorrido de una serie, presentados ya los personajes y las tramas principales, se van desarrollando en imágenes los contenidos de los guiones. Mazinger Z no iba a ser una excepción en cuanto al hecho de que hay guiones mejores y otros no tanto, y más en el caso de episodios autoconclusivos. Ocurre ya desde el manga de Nagai (aunque tenga muy poco que ver con la serie), en el que hay historias independientes con más o menos fuerza, más o menos logradas. Esto mismo se aplica a la animación (siendo una serie animada), de modo que puede haber episodios con un guión poco logrado, otros con animación poco conseguida o de menor calidad, o ambas cosas a la vez.
De ahí salen los criterios para la reducción, que he concretado en torno a esas circunstancias, con el añadido de subgrupos especiales, que no son sino detalles de uno y otro aspecto. 
Si miramos lo que llegó a España, primer país de Europa en emitirla, podemos hacer seguimiento de los más que posibles criterios para la poda. Si la serie ganó o no con ello es una cuestión subjetiva cuya contestación dejo para el final del tema de esta publicación...

Los Criterios 
Sea lo que sea que se pasara por la cabeza a los sres. de TOEI DOGA para decidir los episodios que se quedaban fuera, podemos rastrear criterios en relación a las fallas de guión o animación. A los episodios en que concurren ambas los he llamado Experimentales, el grupo más numeroso. A aquellos en los que el fallo está más relacionado con la animación, Animación menor y a los que tienen un guión dudoso, Los estrambóticos.
LOS EXPERIMENTALES (en animación y/o guión)
En este grupo hay de todo y la disparidad de las posibilidades está presente. Lo vemos sobre la marcha, en el listado de episodios y su dtor. de animación:

3-Operación para destruir a Mazinger Z---Nakamura
5-El fantasma de Mazinger Z---Wakabayashi
7-La gran táctica del Barón Ashler.---Hane
10-Dayan, el puño volador de hierro---Morishita
11-¡Destruyan el gran cañón Galen!---Hane
23-La bestia Dam Dam, el ataque de la gran rueda—Asakura
25-Los tres hermanos Aeros, operación gran erupción---Uemura
26-¡A muerte! El samurai Koji contra la bestia de Ashler---Wakabayashi
28-Orden tenebrosa: operación para obtener superaleación Z---Shirato
31-Las bestias secuestradoras: Operación onda disruptora---Morishita

La exclusión del episodio 3, del genial Nakamura, nos podría parecer sorprendente no solo por la gran calidad de este animador, sino porque corta lo argumental en el momento de las nuevas decisiones del Dr. Infierno en torno a su ejército de brutos mecánicos, que destruye ante la potencia comprobada de Mazinger Z; de la presentación de Boss y los muchachos; del estreno del uniforme de piloto de Koji...las razones no parecen estar ligadas al guión, que sigue de manera coherente los resultados de la primera batalla. ¿Hay que buscar las razones en la animación? : aunque la misma es experimental por ser la primera que realiza el equipo de Nakamura, lo cual le da cierto estatismo y simplificación en el dibujo del bruto mecánico, no parece ser esa la razón, porque si fuese por ese relativo estatismo también hubieran suprimido el episodio de Demos F3 (9). La única razón que parece explicarlo es la animación y dibujo simple del bruto y la extraña resolución animada en el arma que lo destruye, que más bien parece un arma térmica en vez del haz rojo del "fuego de pecho"...
Lo del episodio 5, debut de Wakabayashi (el que animó los episodios de Gelbros J3 y Barizon M1), es sin embargo una cuestión más relacionada con el guión. La historia de las proyecciones de un doble de Mazinger Z en las montañas Fuji o su resolución en las escenas animadas, no debió gustar como historia a incluir en la selección internacional. La inclusión del episodio en la restauración HD de las películas nos habla a las claras que no fue la animación, al menos la mayor parte, sino ese guión del episodio que debió de resultar flojo finalmente, lo que decantó la balanza. Lo mismo le ocurre al episodio 7, del director de animadores, Y. Hane. La intriga que convierte al Barón Ashler en una bella mujer perversa, no convenció finalmente a los seleccionadores, aunque este es de los que caen en beneficio de otros, porque las  bofetadas entre Koji y Sayaka y el transformismo de Ashler los encontramos en los seleccionados.
 Koji y Shiro cabezudos, muestra experimental de desproporción
La caída del episodio 10 es una circunstancia parecida en otro de los grandes dibujantes y animadores: K. Morishita. La animación está muy verde y encontramos desproporciones flagrantes en muchos planos del episodio. Al dibujante que conseguiría grandes cosas con Glossam X2 o Zarigan G8 no le andaban del todo afinados algunos dibujos. Además el guión es prescindible: poner una base cercana a la costa arrancando edificios por parte de un robot con pinta de contenedor, de esos de los programas de niños, era un buen candidato a la pila de los descartados ¿qué necesidad había de ser tan poco discreto con la base y de poner edificios sin cimientos en ella?...
Episodio 11
Si vemos que el  episodio siguiente, el 11, no carece de la armonía de animación del director Yoshiyuki Hane, nos daremos cuenta que vuelve a ser el guión el que hace que se excluya de los elegidos. ¿Que por qué?... la historia del cañon Galen es demasiado localista y desvía la atención de la lucha robótica, reduciéndola mucho, pues la lucha es contra el escuadrón de Ashler y sus intenciones. Resulta quizás poca razón pero el salirse del esquema habitual de las batallas que descubriríamos los niños españoles, obró en su contra.

Extrañas razones para excluir este episodio 23...
 El episodio 23 mantiene la estabilidad y la belleza de la animación de Takeshi Asakura, siendo el único episodio que se quedó fuera, de los cuatro que aportó a la serie. El bruto de los diamantes, la ballena de los cinco lagos y la armadura volante Jairon J1 se quedaron muy afortunadamente en la selección...de nuevo se pregunta uno por qué se haría tal cosa...Si bien las subtramas dramáticas son habituales, agradecidas y necesarias en la serie, tal vez la historia de la caprichosa sobrina del dr. Yumi ocupó demasiada historia o tal vez les pareció demasiado raro Dam Dam L2. Si eso no fue, tal vez tenga relación con que había que cortar y había que elegir. Simplemente.
Sin ser determinante la razón de la exclusión del episodio 25, lo cierto es que los que seleccionaban no consideraron madura a la obra de E. Uemura hasta la aparición de Baras K9 y el espía Riko. Tal vez se les fue un poco la mano, porque si bien Uemura tiene encargo de animar episodios de guión muy rarito, como veremos, éste de los tres monstruos mecánicos volcánicos podría haber sido incluido. Y digo un poco porque lo demás bien excluido está, aunque nos perdimos el estreno de los misiles pectorales de Afrodita A en el episodio 4, por aquello de la animación debutante y perfectible.
En el caso del 26, me temo que la presencia de una subtrama algo ridícula con cachorritos y vengador resentido, que ocupó mal su lugar con respecto a la que con respecto al robot tripulado por Ashler, muy feo por cierto, pudiera haber ocupado. Esas subtramas eran a veces dramatizaciones muy conseguidas y esenciales para el episodio, como la de la despechada excursión a las montañas Fuji por parte de Shiro en el episodio de Brutus M3  o la madre suicida que abandona a su bebé en el episodio de los hermanos Blazas, el festival (matsuri) con altares portátiles (mikoshi) del episodio de Grengus C3. Otras veces eran breves y  anecdóticas como la disputa con los caquis o las veces que Boss, Mucha y Nuke pescaban de día o de noche...pero cuando esa subtrama no encaja por algo o estorba por demasiado desarrollada o "poco creíble", afecta al episodio. Y en esta ocasión llevó a un descarte más.
Conforme voy revisando la animación de los episodios de Takeshi Shirato, ya sabéis, el de Genocider F9. Gader/Greyder F3 en la feria o los hermanos ninja Blazas, más amor estético y por la realización dramática me despierta. Es por eso que creo que la caída del 1er. episodio que animó (el 28) se debe precisamente a ser eso, una primera vez, que pueda considerarse inmadura o menor en comparación con los citados episodios que se incluyeron: tal vez el enano diabólico Demon y el castigo al Barón Ashler, hicieron el resto. Junto  a un descarado y "cantón" ciborg suplantador de Yumi y al tosco bruto mecánico del episodio, el verde Hogas, poco inspirado en cuanto a diseño.
Para terminar esta primera parte de la clasificación, de nuevo la exclusión de un episodio, el 31, del gran K. Morishita es por razón de guión y realización. El hecho de que tres colaboradores del Instituto Fotoatómico fueran secuestrados y utilizados como pilotos de tres insectoides gigantes, depende de ella como para que cualquier fallo determine la exclusión. No vemos la acción de esos pilotos en ningún momento y el modo en que se produjo la victoria de Mazinger es de nuevo "poco creíble". Nada que decir de la animación. Si estas razones no convencieran, baste el hecho de que Mosrishita tiene muchos episodios en la serie, simplemente la lista sería talada por el principio, en un este sí /este no.

LOS ESTRAMBÓTICOS
Por "estrambóticos" entiendo aquellos episodios que van un paso más allá ("demasiado allá") de lo inverosímil. Si bien en una serie de ciencia ficción que haya cosas inverosímiles es lo normal y no debe importar, hay pasos que se dan en un guión que convierten esa fantasía en algo ridículo, estrambótico y extravagante, de modo que dan la vuelta a la rosca y consiguen el efecto contrario al buscado. A veces pasa con los efectos y la realización, pero cuando afecta a la historia misma, de ello resulta un producto que solo puede hacer gracia con el tiempo y como serie B.
Esos episodios en la serie (el grado en algunos casos puede ser discutible) fueron todos expulsados de la selección de la que hablamos y son los siguientes: 

5-El fantasma de Mazinger Z---Wakabayashi
8-El verdadero propósito de la estatua del demonio Abdora---Nagaki
12-Traidor Bikong, el robot agigantado---Uemura
13-El gran ataque del demonio que rueda ---Ochiai
14-¡Enfurécete, gigante aletargado Spartan!---Uemura
20-Stronger, la bestia que trae la tempestad---Tsunoda
21-Duelo en Ghost Town---Uemura
38-Minerva X, el robot misterioso---Wakabayashi

Incluyo el episodio 5 de nuevo por aquello nombrado de la realización de las escenas del doble destructor de Mazinger Z, y aquellas en las que se multiplica y gira el bruto mecánico de turno. La idea en el guión exige esta vez una realización que a mi entender no se logra y resulta demasiado tosca e inexplicada en imágenes, a pesar de la calidad global de la animación del episodio. Eso sin contar con las desproporciones y la variabilidad de los mazingers del episodio inicial -experimental- de Wakabayashi. 
Pero ese listado empieza de verdad con el episodio 8, que a las limitaciones de animación une una historia de corto recorrido, como que un bruto mecánico se transforme en estatua o quiera aparentarlo y ataque desde un puesto fijo a una ciudad. ¿Qué necesidad o que plan se puede esconder detrás de esa idea? ...¿esa estatua estaba ya ahí y fue sustituida o se trata de una que aparece de la noche a la mañana? La historia tiene poco gancho y pocas posibilidades, siendo descartable fácilmente. 
Del mismo tipo de historia que parece surgir de un "mmm...¿qué historia escribo esta vez, que no sé qué hacer...?" Y surge lo de un rifle agigantador con dibujos delirantes sobre qué ser agigantar para enfrentarlo a Mazinger Z...para acabar agigantando ¡un juguete! que pasa a obedecer a Ashler solo por el favor del cambio de tamaño. ¿Qué necesidad tiene un genio como el Dr. Infierno de andar con rifles imposibles con una mente creadora de ingenios mecánicos como la suya? El episodio 12 acaba siendo ridículo y solo puede salvarse (y solo quizá) la escena de Ashler agigantado volviéndose contra su señor durante unos segundos. Lo demás sobra, incluido el entierro del robot de juguete.

 
Lo de la desproporción se convirtió en deliberado, pero esta vez en la historia, en el episodio 13, dónde una bola de nieve del tamaño de las que se pueden rodar, camufla a un bruto mecánico que cuando quiere se ensancha con esa misma poca nieve y sin perderla. ¿Y como podrían rodar un ingenio que pesa toneladas los enclenques compinches de Boss? Además, por la pretendida comicidad del concurso y su presentador y la muy limitada animación de Masamune Ochiai, este episodio 13 fue excluido de un plumazo y sin pensarlo... 

Otra historia inserta en lo ridículo, de esas en que robots fabricados tienen alma propia y voluntad y también un espíritu ( que encontramos más de una vez en los mechas de los 70), es la del episodio 14, la del robot medio-mohicano, medio-gladiador, Spartan. La escena inicial de la lucha con el toro, es lo único salvable de esta rareza. La inverosimilitud dentro de la inverosimilitud, en un robot que uno ha construido con no sé qué materiales mágicos, que se rebela contra su creador y prefiere estar tumbado a la bartola en una ladera que luchar contra Mazinger. Esa falta de espíritu combativo relaja la acción del episodio y lo convierte en casi cómico. Demasiado rarito para caber en una selección tan exigente.

Imaginemos que los malvados usen a un niño frágil y desairado para volverlo contra Mazinger, al tripular un robot de destrucción. La idea puede no sonar del todo mal, pero la realización práctica de este guión del episodio 20 no consiguió más que un episodio demasiado infantil, en forma de tira cómica de desventuras escolares, dibujado en muchas escenas como tal. La animación del recientemente desaparecido Koichi Tsunoda es algo irregular en este episodio, demasiado diferente también en guión como para encajar con los imprescindibles de la serie.
El siguiente, el 21, no se sale de la búsqueda de historia...que acaba incorporando elementos especiales que se salen de la lucha de los habitantes del Centro de Investigaciones y de Koji Kabuto con el planeador que tiene debajo de la escalera de su casa. Esta vez el escenario es un pueblo fantasma del oeste americano, donde los muchachos juegan a ser pistoleros en un duelo. Otra vez el Barón Ashler con la idea de poner una innecesaria base (qué coincidencia) en el pueblo abandonado (¿un plató de cine?). Otra fuera.
Pero el rey de esta sección de episodios estrambóticos, que merece mención aparte, fue el guión del episodio 38, el de Minerva X. Resulta que, otra vez a resultas de la sequía de ideas del dr. Infierno para construir robots mortíferos, roba unos planos al difunto dr. Kabuto para construir una robot parecida a Mazinger que envía contra él. Lo rarito, en medio de muchas rarezas "sentimentales" es que contruye un dispositivo que no sabe lo que es y para qué sirve y lo inserta en la robot. En cuanto ve a Mazinger, ese dispositivo "el circuito compañero" se activa y la robot actúa como una robota-novia y cae llorosa a los pies del robot luchador. Los celos de Sayaka, la escena de la cita de enamorados (la femenina robot es más humana que el mismo Mazinger, y  eso sin ser tripulada), el trágico final lacrimógeno y el que se la sumerja como entierro, en vez de repararla, y con un enorme ramo de flores encima, hacen de este dramón robótico una rareza que resultó expulsada de la selección. Pero en este caso una rareza con la suficiente gracia como para haberse hecho famosa cuando la serie se vio entera, para cuando eso de comercializar recortando ya no era necesario, una vez probado el éxito... Gracia tiene el episodio.
Continuaré en breve, en una segunda parte final, comentando lo que falta sobre episodios descartados de la versión reducida... y algunas cosas más sobre el particular.


Más pósters sobre Mazinger TVE 1978: esta vez sobre los episodios de Debira X1 y Jairon J1 .


 PRÓXIMAMENTE: LA VERSIÓN REDUCIDA DE TVE. 2ª parte


















miércoles, 12 de noviembre de 2014

nº 6 bis- Los niños del 78 .ANEXO. Felipe y Mazinger.

Un pequeñísimo anexo
En el episodio final de la serie El Rey, de la productora Mediaset, hay una escena que nos muestra al pequeño actor que encarna a Felipe de Borbón, en la recién comenzada transición,  concretamente en el momento de regalarle a su padre un dibujo de Mazinger Z (ver vídeo).

Juan Carlos I entra en su habitación y se lo encuentra leyendo uno de los volúmenes de los cómics de Mazinger de la Editorial Junior, concretamente el 4, La apurada victoria de Mazinger Z...
Felipe le recuerda a su padre que ya tiene 9 años y le explica muy serio su dibujo...al fin y al cabo, el pequeño futuro príncipe de Asturias fue un niño del 78, uno más entre millones...y tenía una muy buena edad para estar entusiasmado con la serie, como tantos otros.

No deja de ser curiosa y llamativa esta escena de la mini serie, creada para acabar de contextualizar un momento tan clave de la historia de España. No obstante, nos encontramos con varios errores:
Felipe de Borbón nació en enero de 1968, de modo que cuando el robot más famoso apareció en la tele ya tenía los 10 años cumplidos y no nueve. Además en la escena inmediatemente anterior, el rey prepara con Adolfo Suarez la Ley de Reforma Política que legalizó todos los partidos, elaborada en 1976 y aprobada en la primavera de 1977, de modo que según el momento concreto que quisiera retratar la escena, sería más bien Heidi o Marco lo que asomaba en la pequeña pantalla...En cuanto al dibujo que le regala a su padre el rey, parece más bien Gran Mazinger... Ayy, los de ambientación...

De todas maneras, siendo un niño, quedaba mucho mejor mostrarlo entusiasmado con Mazinger ...y si se ha forzado un poco la cronología o bien no han afinado en el asunto para conseguirlo, si la intención era hacer un pequeño homenaje al robot y su época en España... 
¿qué más da?


Completo esta mini-publicación con un póster más, sobre uno de lo episodios más recordados, aquel en que Mazinger vuela por 1ª vez agarrado a los atributos de Afrodita A...


PRÓXIMAMENTE:  LA VERSIÓN REDUCIDA DE MAZINGER Z

viernes, 31 de octubre de 2014

Nº6- LOS NIÑOS DEL 78. Confesiones.

Empieza el espectáculo
Cuando se estrenó en los cines "La guerra de las Galaxias", en 1977, llegó precedida de las noticias de su gran éxito en Estados Unidos. La fama de la película en España llegó a cotas parecidas, y en las revistas de entonces, de vez en cuando se veían entrevistas con los actores protagonistas. Cuando preparaba la publicación en este blog de la huella que dejó en esas publicaciones Mazinger Z, me encontré con una entrevista al entonces desconocido Harrison Ford  que, a pesar del enorme éxito y fama de la producción en que había participado, se refería a ella como "una película bastante ridícula, pero que va a tener éxito"...
La sensación de "ridiculez" vendría de ver desde dentro aquello que en los cines asombró y sobrecogió a millones de niños, y no tan niños. En aquel entramado de frases, nombres raros de personajes y escenarios que en muchos casos eran maquetas imaginativas de extraños mundos, un actor casi novel como él debíó de pensar: "¿pero esto qué es?..." y dudar acto seguido de la seriedad del asunto, de cómo daría todo eso en pantalla.

Sin embargo, George Lucas y Steven Spielberg -en otras producciones previas y futuras-, estaban revolucionando el concepto de ciencia-ficción , renovándolo y dándole más amplitud.
Estaban arriesgándose con algo que no era una novedad, no creando un género, pero si dándole nueva vida, lo que es ya en sí una novedad. El público que más lo comprendió y vivió fue uno muy concreto: los niños.
En los años previos a la creación de la epopeya galáctica se había apostado en Japón por otra ¿novedad? llamada Mazinger Z. Pero la idea de Nagai no era totalmente original, ya que en ciencia-ficción dibujada y animada ya existieron Tetsuwan Atom (Astro boy) y Tetsujin 28 Go ( Ironman 28), formas cada vez más cercanas a lo que se iba perfilando como la fantasía tecnológica cibernética. Él no creó el concepto pero sí lo renovó lo suficiente (entre otras cosas, por el hecho de que el robot fuese tripulado) como para dar lugar a la originalidad, a una idea que, desarrollada, crearía todo un pequeño universo de gran éxito (aunque el desarrollador no fuese el propio Nagai, de lo que ya hablaré otro día).

Había nacido algo nuevo, con magia y tirón , de esas cosas que tienen un no sé qué que conecta, de nuevo con los niños, y pasa a la historia de las vivencias en forma de impresiones que dejan huella y se recuerdan, esta vez no desde una oscura sala de cine, sino desde la pequeña pantalla...

 TVE se decide
Seis años después, la serie animada Mazinger Z sale de Japón, reducida y algo retocada en la versión que emitió Televisión Española - simplemente: qué suerte tuvimos- haciendo una apuesta por una producción que impresionó a los que la trajeron (recordad la palabras dedicadas a la serie en la revista DIEZ MINUTOS: "(...) serie tremendamente ambiciosa, es un auténtico alarde de medios técnicos, y un derroche de ingenio y maestría") reconociendo su potencial para "conquistar el corazón de los niños", que no habían visto antes nada igual... 
Ya sabemos las fechas de emisión, la novedad que supuso y bla, bla, bla...lo que en este caso quiero destacar es el vínculo emocional con la serie de ciencia-ficción que se asomaba entonces a la casa de todo el mundo, porque sin él no se entiende que el interés por la serie sobreviva treinta y seis años después, de parecido modo que Star Wars-La Guerra de las Galaxias es ya un clásico del cine, sí, pero también una experiencia-hito en las biografías de aquellos que llenaron las salas a finales de los años setenta del pasado siglo.


Cuando escribí ¡Mazinger! ¡planeador abajo!, una de las de las cosas que pretendía era trasladar a aquellos que lo leyeran el recuerdo de las sensaciones que toda una generación vivió durante los meses en que la serie Mazinger Z estaba en la pequeña pantalla. Pronto me di cuenta de la dificultad de la empresa: no resultaba nada fácil describir las experiencias de aquellas tardes de sábado, no porque haya pasado mucho tiempo ( los recuerdos siguen vívidos en mi) sino porque no quería resultar subjetivo... ni exaltado. Sobre lo primero, no quería que esos recuerdos fueran plasmados de manera demasiado personal o particular y sobre lo segundo, no quería resultar "exagerado" frente a aquellos que no lo vivieron de tal forma, o bien eran muy pequeños para acordarse y desarrollar eso que llamamos nostalgia (o bien conocieron a Mazinger en el vídeo, ya en los ochenta o más allá). De modo que pensé que no podía dejarme llevar demasiado en el libro y solo dejar escapar alguna frase que otra, que conectara como un guiño con los que entonces formábamos un extenso grupo, compuesto por quienes primero la vivieron y lo recuerdan como un período concreto muy especial en su infancia y también por todos los que se olvidaron en algún grado, no del robot, sino de las vivencias de aquellos días.
Ese grupo es el de los niños del 78.
A lo largo de los últimos veinte años he podido descubrir, a través de internet fundamentalmente, que recordar aquello con fuerza y emoción no era privativo de mi persona, ni mucho menos, sino que había muchos que lo rememoraban de parecida forma.
Datos o nostalgias. La cuestión es la diferencia entre la serie en sí (datos) y la serie para mí/nosotros, en el contexto indisoluble de los que la vimos de niños. Permitidme por esta vez un breve regreso nostálgico, que me debo a mi mismo. Ya seguiré otro día con los datos...

Sucede que me he encontrado con algunos que  piensan y dicen que eso es particular de cada uno y que quizá a estas alturas sea contar "batallitas de abueletes". Ha sido justo ese encogimiento de hombros o la crítica a lo que consideran una actitud exaltada de la querencia por la versión emitida en TVE, por el doblaje de entonces, por los objetos de aquella época, etc...incluso por parte de aficionados al robot desde hace mucho. Alguien me dijo que "si nos habían lavado el cerebro" con tanta defensa apasionada de la serie tal y como la vimos...quizás por no conocer lo que fue aquello y los hilos que la unen la serie a la infancia de los setenta...
Un fenómeno parecido a aquel que da lugar a que no sean lo mismo ciertas películas de Disney...sin el doblaje mexicano.
 Además de a aquellos niños, que ya superan los 45 años de vida, dedico esta publicación a los que piensan que los aficionados/fans de Mazinger Z  que asocian a la serie una mirada nostálgica podríamos ser en realidad simples añoradores de la infancia y que en realidad, si hubiera habido otra serie en su lugar, también hubiéramos generado ese fenómeno u otro parecido. A ellos les digo que la respuesta es no en ambos casos, asi como tampoco es cierto que la exaltación de Mazinger en el tiempo en que apareció en TVE nos ciegue para ver los defectos que la serie pueda tener como producto...
Tenemos afición a la serie por todo lo que es, aunque no hay ser sin condiciones externas o contexto y es cierto que el momento de la España del 78 la realzó, como a otras producciones míticas, porque llegó cuando algo así caía como agua de mayo. Los niños de entonces ya no se conformaban con la ciencia-ficción de cartón y papel de cómic que había habido hasta entonces y difrutaban las pocas series del espacio o fantásticas que habían aparecido en la pequeña pantalla. Pero las series e incluso las películas de cine que se habían realizado  sabían a poco ya, y seguía creciendo un impulso que había estallado poco antes, para dar a luz la nueva ciencia ficción de la que Star Wars es paradigma. A finales de los setenta se inició lo que se desarrolló plenamente en los ochenta y más allá...
 Son comentarios como esos que no entienden o se burlan de esa mirada que guarda algo aún de la emoción original convertida en nostalgia, lo que me ha dado el último empujón para escribir una vez más sobre aquellos meses, antes que llegue el inevitable olvido.

Los sábados de 1978 en TVE
Como por algo hay que empezar, he decidido hacerlo  por recordar el viaje completo:  la programación (infantil)  de aquellos sábados en TVE. Como veremos, aún sobrevivían modos de la década que se acercaba a su fin con las novedad que supuso Mazinger Z, que aunque perteneciera a esa década, llegaba a nosotros como un contraste en el contexto televisivo, y general, de la España de entonces. Y si alguien lee esto y se dice "¿pero esto no era un blog sobre Mazinger?"... tranquilo que ahora viene la relación : ese programa era el prólogo en la programación infantil en aquellos sábados de Mazinger y como hablamos de todo lo que rodeaba a la experiencia de aquellos añejos días...pues eso. 
La mañana comenzaba con un programa que inaguraba las experiencias, y la emisión en sí de los sábados tras la carta de ajuste, por aquellos días:  El Recreo
Heredero de algún modo de La Casa del Reloj que solo conozco por referencias y de La Guagua, programa del que si tengo algún recuerdo de los sábados desde 1975 a 1977.  

Como recuerdo en mi libro, la tele empezaba a las 12 los fines de semana, y a las 14 h. los laborables. Si a partir del verano del 78, el programa El canto de un duro fue el prólogo directo para ver Mazinger, El Recreo era el pistoletazo de salida de la jornada sabatina infantil, sin cole y en el primer y esperado día libre en la semana. Una programación infantil muy escasa, que se intentaba compensar con la duración de El Recreo (dos horas) y su duración en la parrilla de TVE ( desde el 27 de septiembre de 1977 al 28 de abril de 1979, con una gran interrupción de un laaargo descanso veraniego). 
Aquel pequeño italiano que se especializó casi por casualidad en programas infantiles, Torrebruno, pasó de ser el "jefe capuchetto" en La Guagua, a un cantante que ofrecía su melódica discografía en El Recreo, y algún sketch como "Rocky Chaparro". Un papel más importante tenía una gran musa infantil de los 70 (con permiso de Mª Luisa Seco) la bella Paula Gardoqui, que ya había participado algo en La Casa del Reloj y en la Guagua, dónde nos topamos con su bonita cara y su desparpajo los de mi generación ,también estaba Mirta Bonet en el papel de "Betún".

Niños de los últimos 70
El Recreo sería un programa imposible hoy día, y no solo porque ya no hay programación infantil ( no cuentan los canales de dibujos animados non-stop) sino porque es hijo de otra época, más pausada y naif. Además, estaba hecho de representaciones teatrales hechas con los mínimos recursos de escenografía, de canciones enteras ( de Torrebruno, la Gardoqui y alguno más), de guiñoles y dibujos animados con la animación justa, con corros o graderío de niños de la época...-niños del 78- y de oportunidades de salir en la tele a grupos infantiles o juveniles y mostrar sus números de teatro, imitaciones, canciones o baile, aunque fueran largos... y fueran buenos...o no.

Pauloca
Y así, a las 12 de la mañana, ya desayunados, hechos algunos deberes (o dejados para más tarde) y ociosos y juguetones, empezábamos la jornada con Paula Gardoqui. Ella, en su papel de presentadora, personaje de alguna trama inventada para la ocasión o caracterizada como Pauloca, con estética de madrastra de Blancanieves y unos textos (improvisados o no) que mezclaban el humor y la ironía (no se trataba a los niños como tontos),  y en riguroso blanco y negro, era lo primero que veíamos en aquellos sábados en que encendíamos la tele ansiosos por lo que vendría a las tres de la tarde...

Y cuando acababa, a las dos de la tarde, y solo después del programa Brújula y las noticias      (de una media hora ambos) llegaba la piscina y todo lo que venía detrás. Era mucha espera para 22 minutos, pero la intensidad que tenían lo compensaba. 
La moda cambiaba para los chavales más creciditos
Eran muy otros tiempos: aparte de El recreo y Mazinger Z no había nada más en el fin de semana, si exceptuamos El circo de TVE, cerca de las siete de la tarde, y que el domingo pasadas las cinco, llegaba La abeja Maya. Fue una época de transición ( en más de un sentido) donde el blanco y negro convivía con el color -El Recreo era grabado en blanco y negro, no es que algunos lo viéramos así- y los niños vestidos de cuello alto, jerseys de pico y grandes cuellos de camisa (cuando hacía algo de frío) y vistosos polos de rayas ribeteados en cintura y mangas en colores vivos (en verano), convivían con los vaqueros casi pitillo y camisetas tipo chándal de los adolescentes que ya prefiguraban los ochenta, a la vuelta de la esquina. Los críos éramos aún de "estética" setentera porque nos vestían las madres, a la moda y modo de la década en la que aún estábamos. 
Tono rojizo desvaído de las fotos de entonces
Y esa convivencia de colores tiene además un protagonista más: el color rojizo desvaído que compartían las fotos de Polaroid y las grabaciones de súper8 mm. No sé si ese tono particular dependía de las emulsiones que se usaban entonces en fotografía, porque no era solo que se quedaran así con el tiempo, es que eran así. El caso ese color ha devenido un icono de los días que trato de fotografiar ahora con palabras. También lo eran las fotos de grupo del colegio, que cuando ves una, por un segundo piensas que es la tuya, así de parecidas eran .

Podrían ser niños antes o después de ver Mazinger Z











Paula Gardoqui, agente espacial y la gran máquina robot
El  Recreo cerraba un ciclo, porque era el último ejemplo de las producciones infantiles de los 60-70. Poco más volveríamos a ver de ese concreto enfoque, en que la ciencia-ficción tenía un decisivo papel a ratos. Esa ciencia-ficción de cartón pintado, de luces y de tópicos de como nos imaginábamos entonces el espacio, los "marcianos" y los ingenios de otro mundo. También se veían cosas así en El Recreo: trajes, voces que imitaban a la que pensaban que tendría un robot o un extraterrestre, trajes "espaciales" muy especiales...todo ello con los pocos recursos que se tenían y mucha imaginación. Nótese en la foto de al lado que la Gardoqui habla frente a un panel donde se han pintado, o garabateado de forma irregular, las consolas y botones de la imaginada tecnología que fascinaba a los niños, una de las claves que hizo triunfar a Mazinger Z.


El Recreo llegó hasta el último sábado de Abril de 1979, el último año de la década, cerrando un modo de hacer televisión para niños, con el que están directamente emparentados las primeras producciones de los ochenta, La cometa blanca y La bola de cristal, sobretodo la primera, porque la segunda incorporaba ya muchos de los modos de los nuevos tiempos. 
En aquellos sábados de 1978,el carrusel de sensaciones televisivas para los niños comenzaba con los nombrados rostros y modos de contar cosas desde la pequeña pantalla.

En esa primavera del 79, en lugar del El Recreo, se repuso Vickie el vikingo (algunos episodios) y La hormiga atómica, seguidos por una nueva serie de imagen real, de la que muy pocos se acuerdan: El hidroavión de Bailey, serie de aventuras creada en 1977, que disfrutó el que esto escribe, mientras asumía que se había acabado la época de Mazinger, que quedaba atrás como un sueño de diversión. Un mes más tarde, ya cerca del verano, se estrenaba en cines Supermazinger Z... Al menos nos quedó ese día de excursión al cine como punto y final en la década que se cerraba con el recuerdo del robot y los días de sol.

 

27 tardes de sábado
Cierta tarde de Marzo de l978... mis hermanos y yo estábamos preparados para movernos al ritmo de la pegadiza sintonía de Miguel el travieso cuando por sorpresa nos encontramos con algo diferente que no esperábamos. Nunca había pensado que los niños de entonces no leíamos los periódicos y revistas, porque estaba anunciado el cambio y los datos básicos de la nueva serie (tampoco nos enteramos de lo de los 26 episodios, lo de la Copa Davis en su lugar el 15 de julio, etc...). Es normal la extrañeza y el necesitar algo de tiempo para aclimatar los ojos a lo nuevo, pero en muy poco tiempo el asegurarse un buen lugar los sábados cobró una especial relevancia. Aquel espectáculo con robots gigantes, personajes con expresiones extremas, efectos de sonido, vivos colores (si lo veias en color, claro) y novedades continuas deslumbró a los niños.
Una viva afición no tardó en dar sus primeros pasos y en muy poco tiempo ese instante, apenas un segundo, que era el primer fotograma de la cabecera acompañado de un chasquido como de cilindro hidraúlico, hacía temblar de genuina emoción infantil a cuantos acudían a la cita semanal...
El primer -y emocionante- segundo de Mazinger Z
El viaje de los sábados desde el blanco y negro de El Recreo al color de Mazinger Z (aunque algunos viéramos la serie en blanco y negro en su mayoría, no me refiero al color de las imágenes en sí) ilustra muy bien el contraste de ambos mundos, contenidos en el mismo sábado. Heidi y Marco nos contaban un cuento, un largo cuento que superaba a cualquier guiñol de El Recreo, pero aquello todos teníamos la temprana sensación de que era algo diferente.

Una vez, en uno de aquellos sábados, me pasó eso que nos ha pasado a todos alguna vez -o más de una- que al despertar medio aturdido por el sueño, no sabía qué día de la semana era. Al caer en la cuenta, unos segundos más tarde, de que era sábado, mi reacción fue destaparme y ponerme a saltar en la cama. Y esa eufórica reacción no fue debida a que no hubiera que ir al cole...era porque el sábado era el día de Mazinger... 
Otro día, en aquella luminosa primavera, me tiré al suelo jugando a ser aquel Glossam X2 que, como tantos otros "brutos mecánicos" tanto me había impresionado...El resultado fue un golpe en la rodilla que me tuvo retorciéndome dolorido sobre las baldosas de la terraza de mi vecina. En cuanto Debira X1 apareció, se dió en mi caso y en mi casa la primera reunión de niños para ver juntos Mazinger en la tele...El sábado siguiente se repetiría y...allí estábamos, mi amigo del barrio y nuestros hermanos pequeños, embobados ante las eléctricas bolas erizadas de pinchos llamadas Balanger...A la semana siguiente la reunión se repetiría, esta vez en su casa. Ese fenómeno de las reuniones infantiles para ver Mazinger, es un hecho especial ligado a la expectación que producía en los niños y a esa serie en concreto, aunque la costumbre sobreviviera para ver las que siguieron. Como cualquier cosa que produce disfrute general -tipo las reuniones de amigos para una final de fútbol- era suscepcible de querer disfrutarse en grupo, vaciándo las calles, como las citadas finales deportivas. Todos en el cole, en la calle, dónde fuera, entendían que todo se paraba cuando ponían Mazinger.
El robot era ya tan popular que los más adultos, como mi tía-abuela, preguntaba intrigada quién era ese "Masinger" que todos nombraban, durante el episodio de Baras K9, y yo se lo señalaba en la pantalla en el segundo en que aparecía, y ella lo confundía con el bruto mecánico, y cuando le decía que ese no era, la cosa volvía a empezar...Otro motivo para las excursiones a casas ajenas eran las provocadas por aquello de que no todos teníamos tele en color y Mazinger a colores era ya genial...Tanto que se acostumbraba uno a ser visita a la hora de comer...aunque una vez mis vecinos tenían la tele en color estropeada y ¿cómo iba a decirles que en tal caso me iba? El educado niño que fuí no supo por verguenza admitirlo y , además de verlo en la tele en blanco y negro que habían puesto en otra sala, me tragué una sobremesa ruidosa en esa família, cuyo padre se empeñaba en explicarme lo que le pasaba a su tele en color...¡yo solo quería ver Mazinger contra el bruto invisible! . Por no molestar, había subido a la hora justa, y para no perdérmelo saltaba las escaleras de dos en dos hasta el cuarto piso, para encontrarme con la insospechada avería...Ya habría sábados mejores. Y así fue: ya estábamos dos semanas después siete u ocho críos apelotonados en el sofá o inestables sobre sus brazos y en aquel piso, para ver el primer ataque del Conde Brocken a bordo de su fortaleza volante en aquel vivo color.
Y allí volvimos la semana siguiente...a esperar horas a que se acabara el tenis...para nada. No importaba que fueras un niño tranquilito y educado o el gamberro del barrio, Mazinger era como la final de la champions o del mundial... cada semana. Mi clase entera de 3º de EGB se lo perdió por una excursión...que dio la fatalidad de que se organizó en sábado. Como aquellos que se pierden una final de liga por estar fuera, cruzábamos los dedos para intentar verlo en la tele del bar donde comimos aquel día, en el momento previo a la visita a aquel parque natural...pero enseguida nos llamaron los profes y se acabó la esperanza...es que hacer escoger a un niño de entonces entre Mazinger y una excursión era todo un dilema, un amargo dilema. Cuando regresé a casa, mi amigo del barrio solo acertó a decir que el nuevo bruto mecánico era "como una ballena" ...¿una ballena? ...hasta que no salió el 2º álbum de cromos no me hice a la idea de cómo era...

El caso es que llegaba el vacacional Agosto y la familia se trasladaba semanas fuera de casa. No importaba. Los grupos de niños se reunían en casas de amigos de los padres o de los primos que veíamos tan poco, para ver como Boss corría que se las pelaba para avisar a Koji de que habían puesto una bomba en nuestra querida, y ya casi simbólica, piscina de Mazinger Z. Extrañados ante el nuevo personaje -el gordo robot de Boss- a quién conocimos tan poco, ya creíamos que aquello iba a durar siempre...pero nada es eterno, claro.
   

La voz especial de Koji, reverberando en el eco desde su robot; la más chillona de Sayaka o la estridente de Shiro; el Barón Ashler hablando con dos voces a la vez; la majestuosidad del Dr. Infierno con su ceño siempre fruncido; la rivalidad con el Conde Brocken; la inacabable variedad de brutos mecánicos en formas y colores ¡y en nombres!...terrestres, submarinos, volantes...; la voluntad de realismo en la animación; los colores , las explosiones, la acción, la intriga...el logrado entretenimiento y muchas vivencias y sensaciones que se vivian alrededor de la pantalla de la tele y que no es fácil , o yo no logro expresar, consiguieron conquistar el corazón de los que eran niños en España en 1978...

Para cuando llegó el final, ya estábamos tan acostumbrados a esas tardes de aventuras, que ni nos lo creíamos. Ni siquiera apareció en los periódicos y revistas, esas que no leíamos los de nuestra edad. En este hilo de confesiones de mis vivencias personales de Mazinger en 1978, se inscribe como un trágico punto de inflexión la fatídica tarde del 16 de septiembre, que tras la ansiosa espera mientras Amunai encontraba a Orzowei y lo colaba en su choza entregándoselo a la reticente Amebais, e incluso hasta unos minutos de la película de Primera Sesión, me rendía ante la verdad y me pasaba la tarde tumbado en la cama mirando al techo hasta que oscureció. La piscina -en realidad un colector o planta de aguas- ya no precedía la tarde del sábado y una época con un "microclima" especial por la manera especial en que la vivimos, se había acabado. Y todo lo apreciado se aprecia más cuando se pierde...
El pequeño universo que creó Mazinger Z, atrapó como pocos universos ficticios a los niños del 78, de modo que se sintieron parte de la pandilla de Koji y Boss, Sayaka o Shiro corriendo aventuras emocionantes en las montañas Fuji. Y si bien nos dimos cuenta de ello mientras lo vivíamos, sobretodo tomamos conciencia cuando se acabó...Porque aunque la vuelta de Mazinger en la primera semana de 1979 fue disfrutada y apurada al máximo, y aunque tuvo también una vivencia intensa, ya no era exactamente como la primera vez, ya que el interés por lo perdido nos había hecho leer revistas de programación, llegando a saber de antemano que esa semana era -esta vez sí- la última. Y sobre las 16,37 h. del cinco de enero de 1979, vimos los créditos finales sin perder detalle, y con cierto pellizco en el ombligo. Como si supiéramos que se había acabado algo grande, y no solo la serie del robot...

Si no estabas allí... (no puede explicarse)
Los que tienen treinta , aunque sean treinta y muchos o cuarenta y demasiado pocos, y , en general, los que vivieron su infancia más bien en los ochenta, que hoy día son lo más antiguo, lo más "vintage" que se le ocurre a la gente como idea de la infancia remota ( los setenta ya son de "abuelos"), no pueden entender lo vivido por sus hermanos mayores, simplemente porque no guardan recuerdos de esa concreta época y sus condicionantes , pero Mazinger Z en su versión de TVE, fue el momento final de una época muy intensa, como tantas otras veces ha pasado en la historia de la gente, sobretodo de aquellos que crecieron con el cine y la tele. 
Pequeños en la navidad de 1975, futuros niños del 78

Los que se encontraron con Mazinger Z en los videoclubs en los ochenta, ya no vivieron la serie de manera semanal, como el acontecimiento colectivo que fue en los sábados del 78 y se perdieron eso y más cosas. Los de después, en la accidentada reposición de los noventa, si aprecian la quizá la serie en sí, desligada del ambiente de la primera emisión y de su glorioso doblaje, contenido de alguna manera en los ojos y la mirada del padre que les mostraba la serie de cuando era niño.
Da igual lo que la serie sea y no sea, aunque que sea como es tiene toda la importancia; no importan sus defectos o lo que le falte, la cosa es que si la viviste en el contexto en la que apareció en España -por suerte, por grandísima suerte- la serie es mucho más de lo que es, no importa que no podamos explicarlo los que allí estábamos, ni que no nos entiendan. Que piensen solamente que, si ya les gusta Mazinger Z desligado de haberlo vivido en aquella infancia, que traten de imaginar por un segundo lo que fue vivirlo en esa primera vez de 1978...

A aquellos que no entienden que se nos iluminen los ojos recordando esa época pasada, decirles que solo por la emoción de las tres de la tarde frente a aquellos dibujos tan brillantes, impresionantes e impactantes, por las reuniones con amigos y las excursiones de casa en casa, por los escasos juguetes que encontrábamos cuando pasábamos por un quiosco, papeleria o tienda de juguetes,  los que nos abalanzábamos presos de la emoción, ... por la sensación de ilusión frente a aquel armatoste llamado "tele" que teníamos en casa y era una ventana mágica a las aventuras del robot más famoso... un instante brillante en un casi desierto paraje audiovisual...solo por lo que fue vivirlo en esa época, merece ser mantenida la mirada nostágica.

Importa que fue -y en eso sé de buena tinta que no soy el único- la época más feliz de mi vida. 

Continuando con los pósters de la emisión de la serie en 1978, esta vez le toca el turno al bruto de los diamantes y al primer ataque del Conde Brocken.

¡Animaos a dejar un comentario si fuísteis niños del 78! ...y si no también





PRÓXIMAMENTE: LA VERSIÓN REDUCIDA DE MAZINGER Z.