miércoles, 15 de marzo de 2017

Nº 24 - LA VERSIÓN ESPAÑOLA DE MAZINGER Z

Unas publicaciones atrás, (en la nº 15, en concreto), dije que con aquella y su segunda parte, cerraba en este blog los temas relacionados con la emisión de Mazinger Z en la España de 1978.
A pesar de aquella afirmación,  me ha parecido que debía incluir el tema que hoy voy a tratar, y quizás alguno más, por muy interesante en sí mismo (sobre todo para los que vivimos aquella época) pero, más que nada,  por hacer un sentido homenaje ¿tal vez el último? a la versión que se elaboró en España del arte del famoso robot, además de por entrar con algo más de profundidad en detalle...

Por "arte" entiendo todas las publicaciones sobre Mazinger Z que se hicieron en nuestro país que no fueran meras reproducciones de los fotogramas de la serie. Me explico: fuera de la pequeña pantalla de los sábados a las tres de la tarde, no existía más presencia de la imagen del robot luchador que encantaba a los niños, si exceptuamos las  que cada cúal retuviera o recrease en su imaginación infantil después de un episodio, o del hecho de encontrarnos con un fotograma en un avance de programación (no siempre ilustrados), en cualquier revista de TV o periódico, y casi siempre en blanco y negro. Y esto era así especialmente en una época sin vídeo doméstico, en una televisión de un canal y medio y sin reposiciones: el instante atrapado o nada

El único Mazinger Z que nos encontramos para romper este vacío iconográfico llegó en el preciso instante en que determinada publicación salió a la calle y se puso a la venta en cualquier librería o quiosco, en el mismo mes en que debutaba la serie que tanto nos impresionó...

"Como consecuencia de una investigación arqueológica en la isla de Rhodas fue descubierta la existencia de unos robots milenarios de los que el Doctor Infierno se apropió, con la intención de dominar el mundo..."

Y si aún no caéis en la cuenta de a qué publicación me refiero, os diré que se trata de los cómics ( o tebeos, como decíamos entonces) de la Editorial Junior, más conocidos como los "libros Grijalbo"

Sé que quizás se pueda pensarse que ya se ha dicho todo de aquellos cómics encuadernados. Incluso yo mismo me detengo en contar lo más importante sobre ellos en mi libro ¡Mazinger! ¡planeador abajo! ... pero la presente publicación tiene como objetivo resaltar la decidida importancia que tuvieron esos libros de ilustraciones, encuadernados con tapa dura y a todo color, en el desierto panorama español, en cuanto a eso que llamamos con el anglicismo merchandising... una importancia que va más allá de la que pueda sospecharse, porque de hecho ya se le da un lugar preferente en el elenco de objetos de Mazinger de aquella época.
Estas seis publicaciones, como veremos, son el origen de muchas otras, el material principal de muchas de las reproducciones que se multiplicaron a lo largo de ese año y también años después y que no solo ostenta el honor de ser la versión patria del héroe mecánico, sino que además fue la versión del mismo en la exportación a muchos otros países...
Así como por circunstancias tenemos la única estatua de Mazinger Z en España (que, mira por donde, debe también su concreta estampa a los dibujantes de Junior), asimismo es esta versión española responsable de la imagen del coloso en mil objetos de papel o cartón, blanco de la ilusión de tantos niños.
Yo me detuve entonces contando lo más importante, sí, pero dejé de lado cosas fundamentales, de fundamentos, porque fundamentales fueron los historietistas que llevaron al papel las aventuras de aquel robot, posibilitando que saliera de la pantalla y se remachasen aún más en nuestro imaginario infantil y en nuestros recuerdos después.

Vamos a verlo.

1-BRB y Junior

La primera versión del Mazinger de Junior
En la cita comercial de aquel ya lejano 1977, la rue George V de París vió ejercer a la compañía BRB Internacional sus  labores de licensing, base de su actividad por aquellos días. La compañía había distribuido series como Vickie el vikingo, La abeja Maya o Marco.  En cuanto se cerró el trato con TVE, se decidió que la base principal de la comercialización de la serie que unos meses después se iba a ofrecer a los niños españoles iba a ser el cómic. No un muñeco -que hubiera sido especialmente adecuado- o una línea de juguetes de los que se estilaban en aquella década, sino  "tebeos" a todo color y bien editados. La razón puede que tuviera que ver con la visión que del novedoso material tuvieron los de la compañía y los programadores de TVE: aquellas fantasiosas y tecnológicas aventuras se les antojarían como pertenecientes a esa esfera, marcadamente visual, como de hecho pasaba en la relación entre anime y manga en su nipón contexto de origen.
2ª versión del protagonista mecánico
Fuera esa u otra la razón o razones de tal decisión, lo cierto es que en el grupo de personas que iban a vérselas con aquel material nuevo, los ilustradores del sello Junior iban a ser de los primeros.
Para llevar a cabo el encargo se había elegido, como no podía ser de otra manera, al recientemente fundado estudio Beaumont, pseudónimo además del prestigioso historietista Ángel Julio Gómez de Segura, que ya había adaptado a las viñetas las desventuras de Marco (para la Ed. Jaimes) y que durante el trienio 1976-78 fue el autor de libros infantiles y juveniles más publicado según el Instituto Nacional del Libro Español.





Ángel Julio Gómez de Segura "Beaumont"
El estudio tenía una plantilla de unas 30 personas y desde principios de los setenta había trabajado para el sello Editorial Laida, del grupo Fher, a la que acabaría perteneciendo.

De esa relación con la editorial bilbaína Fher (Fuentes Hermanos) veremos las determinantes consecuencias enseguida, puesto que, como veremos, los materiales sobre Mazinger Z iban a formar parte de una base común, por aquello de los vasos comunicantes...

Pero volvamos a la historia.



En el estudio Beaumont, situado en Cerdanyola (Barcelona)  había recaído la tarea artística de la traslación al papel de las aventuras del novedoso robot. La edición se cuidó desde el primer momento de una manera especial: ellos tuvieron acceso al mismísimo material que se iba a emitir, es decir, a las cintas de celuloide con los primeros 13 episodios a emitir (la versión reducida de Japón, lo primero en llegar (ver EL FAN ARQUEÓLOGO 1ª parte, en este mismo blog), tal como venían en su versión original, doblada al inglés, antes del  doblaje de los estudios Sonygraf, en la cercana Barcelona. De esos 13 episodios se escogieron 10 tomando como base ese primer contingente ya preparado para su venta internacional.
Es muy probable que se decidiera limitar la colección a esos 6 volúmenes, ya que, aunque estaba decidido por TVE emitir el doble, 26, no se continuó con los episodios añadidos, al menos no en forma de cómic, porque la preparación del material se basa en esa versión reducida, de modo que la colección quedó como objeto principal de esta fase primaria de la comercialización de la serie.


El acceso al material antes de la emisión puede acreditarse del hecho, entre otros, de que la traslación de escenas enteras, de fotogramas concretos, es especialmente notable y fiel. Fiel hasta el punto de que el estilo de los ilustradores -Carmelo Garmendia y Güell Cano- se iba adaptando al de los animadores de cada uno de los episodios ilustrados, que, como sabemos de sobra los fans, es muy cambiante. Estos ilustradores, cuyos nombres se funden en el intricado mar de los que formaron parte casi anónima de la historia de la historieta española del siglo XX, eran autónomos que trabajaban duramente y a destajo, no por ello con menos dedicación y entrega. Resulta difícil encontrar información detallada sobre ellos y sus obras, de modo que parece que actuaran casi como "negros", igual que el propio Gómez de Segura cuando dibujaba las viñetas de El capitán Trueno.

Los volúmenes saldrían a la venta en marzo, con una periodicidad mensual, de modo que su presencia se extendió hasta agosto de aquel 1978, coincidiendo exactamente con los meses de duración prevista de la emisión televisiva ( que, como sabemos, se alargó poco más).
Debído al presumible éxito de Mazinger Z, las tiradas fueron grandes, hecho que hace que aún hoy en día puedan encontrarse ejemplares en los puestos y librerías de viejo.
Ilustraciones para las guardas y la contraportada 

Junto a Carmelo Garméndia y Güell Cano, en el estudio Beaumont se había elegido para elaborar un "guión" de los episodios a reproducir a José García, habitual dibujante del estudio, que, en este caso, más que propiamente guionizar, se encargaría de organizar la historia en viñetas y escribir los diálogos y demás textos, que no tenían que ver con los del doblaje de Sonygraf ( que, en los comienzos de la tarea no se había realizado aún o estaba en curso y siempre iba por detrás) sino que partían de la versión inglesa, pero adaptados de forma libérrima para el público infantil español.
La propia hija de Gómez de Segura, Marutxi, se encargaría de aplicar el color a los dibujos, en una gama algo libre también, sobre todo en los primeros cuatro volúmenes... Como de costumbre Beaumont se encargaría de las portadas de la colección.
El error del Mazinger de Ed. Junior
Así que, todo el mundo se puso diligentemente manos a la obra y se trasladaron las imágenes más impactantes y narrativas a las viñetas, a un papel de textura gruesa, que bien pudiera haber soportado que sobre él se pintara con acuarelas (de hecho, una técnica muy parecida se uso para pintar los fondos), se montaron diálogos y se coloreó creativamente la obra, a lo largo de las 47 páginas de las que iba a constar cada ejemplar. Respecto al color: o bien fueron divergentemente creativos o bien se adaptaron las imágenes a la paleta disponible en más de la mitad de la colección...y respecto a las formas, a nadie se le ha escapado que a veces se le dibuja alguna  línea de más al rostro del coloso mécanico, sobre todo en las portadas de Beaumont. Ese error, que se reprodujo luego algunas veces en otras publicaciones y objetos gráficos,  ha quedado como detalle curioso y característico de la añeja colección de cómics. Además, en las dos versiones del Mazinger de las portadas, encontramos muy doblado el casco del robot luchador, muy a la manera de Takeshi Asakura, uno de sus mejores animadores, detalle que -también- se trasladó al Mazinger de Tarragona...











Resulta impresionante como son reconocibles los estilos de los diferentes animadores de Mazinger Z, desde el primer volumen que reproduce el trazo del diseñador de personajes Yoshiyuki Hane hasta el genial Kazuo Nakamura, del que se intuye con mucho acierto que el episodio 29 -el 9º, La apurada victoria de Mazinger en España-,  es su obra cumbre, y se transforma quizá por ello en un volumen especial dedicado en exclusiva a ese episodio. Es notable la admiración del estilo de Nakamura, que es el dibujante-animador más retratado, con mayor número de episodios, tres, en la colección de Junior ( los impresionantes Demos F3 y Jinray S1 no podían faltar). Ninguno de los demás animadores repite en esta colección.



Los personajes adquieren apariencia de caricatura de poses cómicas y el dibujo se simplifica y agarrota en el volumen 2, Detengan al ejécito de Ashler, emulando y hasta cierto punto hasta mejorando el limitado dibujo y animación de Masamune Ochiai.

El trazo diligente de Morishita se muestra en la aventura con el desmontable Belgas V5. En el volumen 5 el trazo se suelta ya, gracias a la experiencia de los volúmenes precedentes, y el color se adecúa más a la serie, mientras se reproduce la lucha del coloso contra el Brutus M3 de Asakura o el volante monstruo de tres cabezas, Gelbros J3, del dinámico Wakabayashi.

























En el volumen final, la epopeya para hacer volar a Mazinger, dividida en la serie en dos episodios (asignados a E. Uemura -podemos ver su clásico Mazinger robusto en las viñetas- y a T. Shirato -cuyo estilo aparece retratado en las viñetas sin solución de continuidad, y que fue el primero en dibujar a Mazinger alado, con esa mezcla de caricatura y dibujo realista que vimos en su semblanza en este blog-).










Con este equipo se llevaría adelante una obra que aún impresiona por su fidelidad a la serie de TOEI y por el mimo con que fue tratada en el aspecto gráfico y editorial, al constituirse en verdadera traslación casi literal de las imágenes, de las escenas de la tele.
Aunque tal fidelidad no impidió que se cambiaran cosas aquí y allá, empezando por el logo que había realizado la propia TOEI DOGA para su versión internacional, desplazando la gran Z de "Mazinger Z" detrás del nombre del héroe mecánico. Ese logo adaptado se multiplicó después, reproducido en la mayor parte del merchandising español subsiguiente.

Poco más material gráfico pudo verse editado en España sobre el robot de los niños.
Los pósters y fichas en color sobre Mazinger no empezaron a salir en la revista Pronto hasta finales de mayo. Los artesanales de Lecturas, no aparecieron hasta agosto. Los de Diez Minutos, aunque eran fotogramas grandes a todo color, fueron muy escasos y los materiales impresos en las revistas de TP eran deslucidos recortables en blanco y negro y no llegaron hasta julio, después de su reportaje de junio...
Caso aparte fueron los naipes de Heraclio Fournier (que prodecían de las plantillas-base de TOEI, como vimos en otras publicaciones de este blog) o las mini-figuras que salían en los pastelitos Mazinger Z, de Panrico, enfundadas en sobrecitos marrones que mantenían el misterio unos segundos, antes de ver qué figura, personaje o bruto mecánico te tocaba tener en cartón troquelado (que, salvo alguna coincidencia, eran recreaciones algo burdas, de cosecha propia)...

Aliviando ese panorama tan limitado, en abril había llegado el primer álbum de cromos de la editorial Fher, lleno de fotogramas de la serie, enmarcados en blanco sobre cartón, y dentro de unos sobrecitos rojizos, que costaban 2,5 pesetas. Los cómics de Junior costaban diez veces más, 250.

Podemos imaginar a un decidido y suertudo pequeño admirador de la serie que en ese abril de 1978 teniendo en su haber ese álbum de Fher y los dos primeros libros de Junior "El nacimiento de un robot milagroso" y "Detengan al ejército de Ashler". Poco más podría haber conseguido porque el lanzamiento de objetos de la serie fue especialmente lento en los primeros meses, aunque de seguro estaría contento, contemplando los dibujos de su héroe mecánico... lástima que, en el álbum de Fher, los dibujos de la serie usados como fondo en las páginas quedarían debajo de los cuadros para pegar los cromos y de los textos impresos bajo cada uno de ellos...
Esos dibujos delineados en verde se irían perdiendo para siempre, conforme se conseguía completar la colección de 180 cromos... ¿para siempre? Si no eres uno de esos coleccionistas furibundos que pudo conseguir, muchos años después, raros ejemplares vacíos de los álbumes de Fher, podrás volver a ver aquellos dibujos en esta publicación, restaurados para la ocasión, ya que ilustran de la manera más clara y directa la importancia de los cómics de Junior, del estudio Beaumont...


2-Junior y Fher



Pero, más que ver los contenidos de los seis álbumes de Junior-Grijalbo, el objetivo aquí es destacar su importancia como principal objeto del merchandising, contemporáneo al brillante estreno de la serie en España en 1978: fue el primero y el más importante, la base artística y la fuente de la mayor parte de las representaciones gráficas de la serie Mazinger Z en otras publicaciones y hasta en sus derivados menos pensados, como veremos.

Pero para explicarlo no hay como verlo en imágenes: en esa exposición de las contenidas en los dos álbumes de cromos de Fher ( el segundo salió en el mes de julio), vemos la procedencia de las mismas de lo que he dado en llamar "carpetas gráficas Mazinger", como método de explicación de la fuente artística que manó del estudio Beaumont en, y más allá, de su primera obra: los cómics de la editorial Junior.
De esas "carpetas" salió la mayor parte del Mazinger de fuera de la tele, de modo que lo que no procede de los cómics, se usó en algunos dibujos del 2º álbum de cromos de Fher y el resto en otras publicaciones de la misma editorial, o, siempre bajo el sello de la licenciataria BRB, salió impresa en juguetes o fue la base de estilo para otros artículos creados para comprar a los niños, adoradores del fenómeno Mazinger.


¿Cómo pudo ser eso?... Digamos que lo que tienen en común las editoriales Junior y Fher es...fue... el estudio Beaumont, o, dicho de forma más precisa, a su director, dueño de mis imaginarias "carpetas gráficas Mazinger" de las que salió la imaginería más importante sobre Mazinger Z para España... y, finalmente, parte del extranjero.



Vamos a ver como lo que se publicó en los fondos que usó Fher, procedía -en forma simplificada- de las viñetas de los ilustradores del estudio que lanzó los cómics, y lo que no, aquellos casos en que no encontramos coincidencias directas entre ellos, forman parte no-usada del material general de esas "carpetas gráficas Mazinger". Eso sí, fue la parte no usada hasta que, finalmente, apareciera en publicaciones posteriores, más tardías...





Antes, y hablando de fuentes, he de hacer especial mención del material que los Fuentes-hermanos (Fher) usaron en lo primero que se ve, es decir, en la portada, de ese primer álbum de cromos, lanzado un mes después del primer volumen de los cómics.

He aquí un caso muy especial : practicamente todas las ilustraciones de fondo de las páginas del álbum pertenecen y proceden de ese volumen 1 de Junior, y por ende, al episodio 1 de Mazinger Z. Podrían haber utilizado también alguna imagen general o una composición de imágenes generales de la misma fuente para crear la portada, pero no se hizo así. Las imágenes de presentación y adorno del cómic, eran del cómic y no se usaron ni siquiera en forma de versión.


Por decisión propia o bien por solucionarlo, Fher decidió buscar material existente y exógeno a España, es decir, fuera de la base común que compartían con Junior, merced a su relación con Gómez de Segura. Había que acudir a material gráfico que pudiera servir, y se toparon con la portada del álbum italiano de Atlas Ufo Robot, es decir, Grendizer, editado ese mismo año en Italia por la ed. Giunti Marzzoco.


Imitaron la composición, y, aquí y allá, sustituyeron los elementos de la misma por los homólogos correspondientes en Mazinger Z ( a Grendizer por Mazinger Z, copiando la pose (cosa que influyó directamente en uno de las imágenes más icónicas del robot en España), aunque con el descuido de una especie de "rodilleras" que permanecieron en la traslación; al emperador de Vega por el Dr. Infierno en idéntica pose y con similar capa; a la nave de Duke Fleed por el pilder/planeador e, imitando la posición del mismo, se retrató esta vez a Garada K7 (en una curiosa postura para un robot que no volaba).


Copiaron la pose y atuendo de Koji Kabuto, pero le dejaron el traje azul que usaba en aquella serie, y que tanto nos extrañó a los niños del 78. Añadiendo a Sayaka a su lado, cambiando tamaños y apenas alguna posición, eliminando (menos mal) el disco-monstruo de fondo y manteniendo el logo de TOEI ... ya tenían la portada que buscaban.


Para la contraportada, no se complicaron tanto, y esta vez sí usaron viñetas del volumen 1 de Junior, añadiendo las figuras de Shiro y Sayaka a la de un Koji al teléfono, a partir de dibujos aislados de esas viñetas. El resto, simplemente se rellenó.


Pero vamos ya al interior del álbum, cuyas páginas he restaurado pacientemente para poder ver la interacción entre las obras de Junior y las publicaciones Fher, que, a falta de otra fuente, adaptó la que había por su relación comercial con Gömez de Segura-Beaumont.
Sobre cada página, sin cromos, cuadros ni texto, iré poniendo la viñeta de la que proceden, en su simplificación. El caso hace pensar en el uso  de una fase inicial de los dibujos de los volúmenes de Junior, sobre todo del 1º :
La siguiente página es algo especial, ya que procede del libro 2 de Junior, que salió a la venta el mismo mes que el álbum. Es además una adaptación y ampliación del dibujo, pues no es el puño de Mazinger sino el propio coloso mecánico el que choca brutalmente contra Demos F3 :




Llegamos a las páginas centrales de este primer álbum de Fher, dónde se decidió colocar a los principales personajes y brutos mecánicos de la serie. Con la única adaptación de una viñeta que muestra gran parte del robot protagonista en el centro, resulta de una simpleza gráfica que es aún mayor despojada de cromos, cuadros de emplazamiento y nombres de los retratados :

En el siguiente caso, se adaptan dos viñetas contíguas, combinado en uno solo los dos planos de la escena del descubrimento de Mazinger Z en el sótano del abuelo Kabuto:
En todas las imágenes del fondo de las páginas hemos podido ver la versión simplificada y monocolor de una de las viñetas del volumen 1 de la colección de cómics de Junior, y una adaptación de una pequeña viñeta del volumen 2. Para quién pueda pensar que pudieran ser copias o imitaciones de estilo, decir que este último es reconocible como procedente de la misma fuente artística, y, aunque así hubiera sido, la reutilización y adaptación de los dibujos seguiria en cualquier caso la interpretación de los ilustradores de Junior. Con esta muestra vemos muy a las claras la línea artística y comercial de los inicios del merchandising de la serie en España en 1978. 

Iré enriqueciendo el comentario de ese hecho al mostrar como la cosa continuó con la publicación del segundo álbum de cromos de Fher, tres meses después, con imágenes que son nuevas adaptaciones de las viñetas de Junior, aunque no en su totalidad, pues se incluyen algunas -solo algunas-  que pertenecen a otra etapa de la serie que no cubrieron los cómics...ahí podrá verse con claridad  como interactúan las piezas de las Carpetas Gráficas Mazinger que habían quedado sin usar, y que usó Fher en este 2º álbum de cromos... y más allá...

Así que, vamos con ese segundo álbum que ilustra, nunca mejor dicho, la interacción con la fuente Junior. Pero como esto se ha alargado, mejor continuaré en una segunda parte de esta publicación (muy pronto), donde además expondré las consecuencias de la adaptación continua de la fuente Junior a las más variadas piezas de merchandising que fueron saliendo a lo largo de los meses de emisión de la serie, aún después de su supresión de la pequeña pantalla, y la pervivencia de la colección Junior en muchos países extranjeros y su influencia en toda clase de publicaciones y objetos fuera de nuestras fronteras...

PRÓXIMAMENTE: LA VERSIÓN ESPAÑOLA DE MAZINGER Z (2)


jueves, 2 de febrero de 2017

Nº 23 - KEISUKE MORISHITA, COLUMNA VERTEBRAL DE MAZINGER Z

Cuando TOEI DOGA aceptó el proyecto de llevar a la pantalla la idea de Nagai, solo podía hacerlo contando con un amplio equipo artístico que, aunque iba a llevar al dibujo y a la animación por distintas sendas -dando un aspecto visual múltiple a la nueva serie- conseguiría así una nómina larga de episodios para el año de emisión que pretendía cubrir. Ya sabemos que la cosa se logró contratando a buena parte de los mejores animadores de la época y muchos saben ya que fueron muchos equipos los implicados. Los que tienen mi libro y lo han leído u hojeado lo bastante, saben que se trató concretamente de 19 equipos, que es como dí en llamar a cada una de esas intervenciones.
Pues bien, si os fijáis en los listados de episodios, os toparéis con un nombre que acumula la mayor cantidad de ellos: Keisuke Morishita. No es solo por esa razón por la que le he señalado como "columna vertebral" de Mazinger Z. Hay una razón que tiene aún mayor importancia que la de haber trabajado tanto y tan extenso y la conocida calidad como dibujante y animador de Morishita.

Esa razón tiene que ver con varios aspectos de la participación de nuestro hombre en la serie del robot luchador. Para empezar, es casi el único de los grandes (junto con los irregulares de la escuela de Wakabayashi y de Shirato y no necesariamente de ellos mismos) que permanece en la serie tras la decisión de TOEI de alargarla más allá de los 57 episodios, feliz continuidad de Morishita que aportó grandes episodios en el tercio final de la serie, en que esos escasean.
Y esa grandeza le fue reconocida cuando la productora le asigna el episodio final de Mazinger Z, casi como un premio al más fiel de los animadores del equipo original. Por otro lado, el hecho de recorrer toda la producción con su arte, estando ahí en todos los momentos de la misma: los de los comienzos y los de la madurez, los de la edad de oro y los de los cambios... hasta llegar y mantenerse en los de la decadencia (que limitó con su buen hacer), aparte de darle unidad en lo estético. Si el éxito fulgurante de Mazinger Z le hizo morir de ídem, o agonizar en vida, debemos mucho a Keisuke Morishita de que, a pesar de todo, la sangre no llegara al río.
El hecho de que su arte recorriera la serie Mazinger Z desde casi el principio hasta su fin, tendiendo un rosario de impactantes episodios, vertebrados a lo largo de la misma, le hace ostentar retóricamente este titulo de columna vertebral de Mazinger Z.










Trayectoria artística de Keisuke Morishita

El pequeño príncipe y el dragón de ocho cabezas
Morishita tiene en común con otros grandes animadores participantes en Mazinger Z el hecho de tener una trayectoria larga y acreditada en muchas de las mejores producciones, desde los años sesenta del pasado siglo. Encontramos su nombre en la nómina de una de las piezas históricas de la animacion japonesa de todos los tiempos: El pequeño príncipe y el dragón de ocho cabezas (Wanpaku Ōji no Orochi Taiji) de 1963, como intercalador o inbetween, puesto que se solía tener al comienzo de la carrera de animador, como hemos visto en otras semblanzas de animadores en este blog.
Buen comienzo en un momento de creatividad que no había hecho más que empezar. Para los que crean en el destino diré que piezas de la banda sonora de esa histórica película fueron a parar al episodio 32 de Mazinger Z, escogidas para ilustrar musicalmente el momento del primer vuelo de Mazinger, asido a los cohetes de pecho que le lanzó Afrodita A, aunque  ese episodio no lo realizara él.

Cuando Morishita logra el crucial ascenso a key animator, es decir, a animador clave o de referencia, trabaja en las producciones Saibôgu 009 (1966) y Kyojin no Hoshi (1968). Ya en esta última, que retrata las aventuras de un héroe del béisbol, podemos comenzar a reconocer su característico trazo y animación: comenzaba su carrera artística...
Kyojin no Hoshi
La oportunidad de dejar su impronta, ya de manera decidida, se la da el cargo de diseñador de personajes en Apache Yakyugun (1971), continuando con las aventuras beisboleras. No podemos dejar de reconocer el estilo de su dibujo y el uso de recursos que se harían muy familiares luego a los espectadores de cierta serie. El tono dramático de esta serie le haría desarrollar esos recursos en su narración visual hasta la alcanzar la maestría.

Fotogramas de Apache Yakyugun

He aquí un pequeño vídeo con la cabecera y algunas escenas de Apache Yakyugun, en las que reconoceremos el estilo en la animación, pero sobre todo en el trazo:
video

El mismo año de producción de Mazinger Z, 1972, participa en el guión gráfico o storyboard de un episodio de Raponchi, la rana valiente, y en el de la serie Hazedon.




Continuando en los años 70, es también animador de referencia en una serie muy conocida en la que, a poco que lo penséis reconoceréis su característico dibujo y planteamiento visual: Candy, Candy (1976).

Trabaja en ella junto a Eiji Uemura, viejo compañero suyo en Mazinger Z (ya sabéis, el que dibujó a Baras K9, Rokron Q9 o Rood R2, entre otros...) .
Ilustraciones del estilo artístico de Candy, Candy
Aunque su fama en Japón es más extensa, para los occidentales el nombre que reivindico hoy siempre debe estar ligado a esas dos series: la del robot de la infancia de los 70 y la de la rubia y pizpireta huérfana de la Casa Pony, que fue parcialmente emitida en España (igual que Mazinger Z), aunque a la rubita la conocimos aquí en 1984. 
Machine Hayabusa

También es director de animación en un episodio de Machine Hayabusa (1976), uno, pero dejando clara su marca. En esta serie de carreras épicas de un bólido muy especial, Morishita aligera su conocido trazo enfático, para dar lugar a una versión más suave de su diseño de personajes, que aún así son reconocibles, sobre todo el piloto protagonista...





Ninja Hattori

 Animador de referencia en 21 Emon: Uchu e Irassahai (1981), de un muy diferente estilo cómico que le sirvió como iniciación para posteriores producciones como el conocido Ninja Hattori-kun (Ninja Hattori) de 1981 o las películas de Doraemon, el gato cósmico (1981-83) (Doraemon: Nobita no Uchū Kaitakushi; Doraemon: Nobita's Dinosaur; Doraemon: Nobita's Great Demon), más conocido aún.

Una de las películas de Doraemon

Manga Mito Kõmon





No obstante, tendría también tiempo para oficiar como diseñador de personajes en Manga Mito Kõmon, de 1981, más cercano al estilo dramático tan típico de los años setenta en Japón, que narra las andanzas de un héroe shônen, caminante justiciero de estética samurai en aquella era pretérita del país del sol naciente...

 
Obake no Q-Taro



















Hacia la segunda mitad de los años 80 y los años 90, participa en multitud de producciones, siendo jefe de animadores en Obake no Q-Taro, el personaje de 1965, en su tercera serie, emitida en TV Asahi en 1985 y animador de referencia en : (The) Guyver: Bio-Booster Armor (OVA) 1989, Raven Tengu Kabuto, 1992, Sonic Boom Squadron (OVA), 1993 y Captain Tsubasa, 1994, entre otras.



Sonic Boom Squadron

 Lo más reciente que se puede señalar es su participación en la película Kochira Katsushika-ku Kamearikouen-mae Hashutsujo- The Movie 2, en el año 2003, que en estilo está a medio camino entre sus celebrados personajes de antaño, al menos en ciertos trazos, y la caricatura cómica japonesa clásica, que también bordó desde principios de los ochenta...


















Series robóticas





Pero empecemos a ir a lo que nos interesa, y es su participación en las series de género mecha. Tras su fuerte impronta en Mazinger Z en 1972, como director de animación de uno de los más brillantes estudios-equipos que creo la serie que todos recordamos, participó como uno de los animadores de Mazinger Z contra el General Negro (1974) segundo mediometraje del héroe pilotado por Kabuto.
Su fuerte y decidida participación en el elenco de Mazinger Z, lleva a que le sea encargada la dirección de personajes en su secuela Gran Mazinger. El sucesor del Z lleva la marca de Keisuke Morishita: así como en la serie fundacional, el diseño de personajes de Yoshiyuki Hane es más o menos imitado por el resto de los equipos de animación, van a ser los trazos de Morishita los que deban ser imitados y definan el estilo de la nueva serie-secuela, que pretende ser más oscura y adolescente, y que remata la historia finalmente, de modo que podemos considerar ligado a Morishita hasta el último momento de la historia del Mazinger (de los mazingers) de Toei, que llega hasta ese final extendido.
Además del diseño de personajes para toda la serie, dirigió y animó 11 episodios de los 56 de Gran Mazinger, dónde vemos que se le reservaron momentos claves de la acción :

-1-Gran Mazinger, héroe de los cielos
-8-¡Golpe de gracia! ¡El puño taladro a presión!
-14-¡Al borde de la derrota ¡Salvad la Fortaleza de la Ciencia!
-20-¡Ataque suicida! ¡El asalto de las tropas de Mikene!
-25-¡Situación crítica! Venus A vuela.
-31-¡Combate a muerte! ¡El fin del General Negro!
-36-¡Revive! ¡Un amor que supera al odio!
-42-¡Una tumba en el fondo del mar! ¡Huída cubierta de heridas!
-47-¡Golpe letal! El Great Booster, el propulsor súper veloz.
-51-¡Brilla, estrella diurna! ¡Mazinger Z ha regresado!
-55- ¡Ofensiva total! ¡Enviad a Tetsuya y a Koji al infierno!


 Finalmente, trabajó también como director de animación en las segunda secuela mediometrágica de Gran Mazinger, Gran Mazinger contra Getter robo G (1975). Y no se le iba a dejar al margen de la forzada trilogía con Grendizer, en la que participa de nuevo como dtor. de animación , aunque sea en un solo episodio.

El personaje "marca" de Kazuo Nakamura


Y a propósito de marcas: resulta que en Mazinger Z los grandes dibujantes-animadores dejaban su marca en los episodios que les eran asignados, de la misma forma que los canteros y constructores de la edad media la dejaban esculpida en forma de símbolo tallado en la piedra, pero ellos con dibujos, claro está.
El gran Kazuo Nakamura dejaba su "firma" a través de la presencia de cierto barbado personaje como miembro del equipo técnico del Laboratorio Fotoatómico del Dr. Yumi.
Takeshi Asakura introducia en ese equipo a un miembro con gran bigote y así quizás podríamos seguir, aunque no me he detenido en todos...



Keisuke Morishita deja esa marca multiplicada por dos, pues dos son los técnicos del Laboratorio a los pies del Fuji que cuela abiertamente en sus episodios (aunque sea algo tardíamente, a partir del episodio 45, su 6ª intervención en la serie), uno con un peinado que nos sonará de cierta serie de su pasado y el otro (casi siempre juntos) más corpulento y con gafas (aunque el peinado es parecido, todo hay que decirlo)...
La "marca" de Keisuke Morishita en Mazinger Z y Gran Mazinger

Tanto apreciaba su "marca" que la trasladó tal cual a las instalaciones de la Fortaleza de la Ciencia del Dr. Kenzo Kabuto, en cuánto le fue asignada el diseño de personajes de la secuela. De esa forma, esa seña trasciende a sus episodios asignados y cobra mayor presencia, pues esos dos pasan a ser dibujados y animados por el resto de animadores que trabajaron en Gran Mazinger e incluso en alguno de sus mediometrajes.
No me parece que haya sido un signo de auto-afirmación exagerado, puesto que, como veremos, la importancia de Morishita en las series Mazinger es muy marcada, por los motivos expuestos y por los detalles que desarrollaré brevemente.


Mazinger Z, según Keisuke Morishita


Bocetos de Morishita
De corto y cuadrado casco, grandes paneles oculares, líneas definidas y angulosas. De corto talle y piernas largas y de cuerpo muy sombreado (detallado a base de sombras de carboncillo y tramas, como en los manga) de arriba a abajo, así es el Mazinger Z de Keisuke Morishita.
A poco que recordemos sus episodios, nos daremos cuenta que, aparte del nombrado hecho de que recorrieron la serie hasta el mismísimo episodio final, le aportaron una calidad de dibujo y animación que hicieron grande y recordable a Mazinger Z. Pero vamos a hacer un breve recorrido por su dilatada e importante intervención en la serie:




ETAPA INICIAL
Ep. 10, Dayan, el puño volador de hierro. 
Ep. 18, Piratas del mar: La bestia Glossam.

El modelo de Mazinger que he definido aparece en su segunda intervención en la serie, el mítico episodio 18 Piratas del mar, la bestia Glossam, aunque estaba ya de algún modo prefigurado en su primer episodio, el 10, que vemos claramente como el de los torpes ensayos de primerizo, con desproporciones y fallos incluidos, que todo animador de la serie tuvo como primer y balbuceante intento, exceptuando al regularísimo Takeshi Asakura. Aunque en ese episodio 10 ya reconozcamos una de las figuras de Sayaka más logradas, lo cierto es que su arte comienza a despuntar en esa etapa de la serie en que todos los artistas se la habían tomado en serio y comenzaban a depurar estilo y logros, que empieza más o menos al acercarse a la veintena de episodios la producción de Toei.



ETAPA CLÁSICA
Ep.27, Operación para capturar a Afrodita A.
Ep 31 Las bestias secuestradoras: Operación onda disruptora.
El tercero para él fue otra aventura en el mar, en que capturaban a Afrodita A, en el episodio 27. Desde el de Glossam nos dimos cuenta que la especialidad de Morishita eran los detallados primeros planos, que se solían cuidar en el anime de los setenta, y en el que él trabaja a fondo las narices y cabellos, así como la expresión y sus efectos.
Más logradas las escenas pausadas o a medio gas que las rápidas, compone unos episodios con un buen nervio narrativo que no desmerecen en sus puntos álgidos. Su estilo se fué fijando y depurando, con los retratos más expresivos y cuidados de Koji, con sus patillas curvadas y volantes, desafiando a la gravedad,  y de una Sayaka cada vez más esbelta y más mujer. Las rizadas patillas del gordo Boss o el Shiro más ojiplático y más cómico de la serie...En el  episodio 31 había logrado ya la regularidad.



Los "malos" de Morishita 

Pero dónde Morishita se detiene, una vez logrados los bocetos de los habitantes del Laboratorio Fotoatómico y sus visitantes ( como los Gordon), es en los integrantes de la pandilla de villanos: Infierno y sobre todo y especialmente el Barón Ashler (bien trazado, expresivo y con detalles de textura y color en su vestimenta) son los más logrados de cuantos aparecen a lo largo de la serie.

Ashler, especialidad de Morishita

Si bien las sus dibujos y escenas con los "malos" son siempre notables, incluída la aparición del Conde Brocken, y ya más in extremis, el rebelde y chillón Vizconde Pigman,  hay una ocasión en la que nuestro autor les brinda especial dedicación y mimo:  ya hemos visto que todos, o la mayoría, de los animadores tienen en esta serie un episodio especial, en el que el jefe de equipo hace algo más que dibujar y dejar indicadas las escenas y personajes principales, para involucrarse en un ejercicio de virtuosismo personal ( lo vimos en Kazuo Nakamura con su episodio 29 de Mazinger contra Grengus C3 o en Takeshi Shirato en la primera batalla de Brocken, en el 40) que en el caso de Morishita sería el excelente episodio 39, clave en la serie por, marcar un punto de inflexión en la misma...y por ser en este caso el elegido.

EPISODIO ESPECIAL
Ep. 39, ¡Lucha a muerte, Salude! El mar ensangrentado.

 ¿Qué por qué?...habría varias razones: la cuidada ambientación y los detalles y la luz aplicados a la guarida de Infierno en Bardos, las escenas de los terremotos y hasta un embarazoso momento entre Sayaka y Koji, tratado con lograda expresividad, dejando como momento estelar aparte la majestuosa victoria de Mazinger en la Salude o su batalla con Zarigan G8...pero la principal  razón es la detallada y cuidada presentación de Infierno y Ashler, que lucen como nunca, casi opacando a la nueva estrella que llegaba, y para quedarse: el Conde Brocken.
La larga cabellera de Infierno luce lacia, realista, enmarcando una severa y determinada expresión que acaba de aterrorizar al pobre Ashler, aunque no tanto como la teatral aparición de Brocken enmedio de una tormenta nocturna memorable... Si Ashler ya se veía magnificamente detallado en apariencia y expresión desde el hundimento del Cent Queen partido en dos por Glossam X2, ahora se completa el elenco de los malvados al completo, verdadera especialidad del diseño de personajes de Morishita para Mazinger Z.



ETAPA DORADA
Ep. 45 ¡Instituto Fotoatómico, blanco del Diablo! 
Ep. 50 ¡Abajo, Jet Scrander! 
Ep. 54 ¡Explosión! ¡Poderoso Rocket Punch! 

En los nombrados tres episodios que recorren la época dorada de la serie, tan solo se despliega su maestría. Si en algún momento se olvidan los giros de la historia que describe el guión, Morishita los llena del logrado y expresivo dibujo que había logrado desde los días de Apache Yakyugun: las narices respingonas y la gravedad del gesto de los protagonistas en los momentos más dramáticos, el denso entramado de sombreados y el seguro y reconocible trazo de sus perfiles.

Estilo, dibujo y regularidad le aseguran más momentos clave de la serie. Le fue asignado el:
 2º EPISODIO ESPECIAL
Ep. 56, El robo de la Súper Aleación
donde la serie llegaba al prólogo de su final proyectado, repensado ahora como paso o bisagra a una nueva etapa, tras la decisión de alargarla. En este episodio primordial, Morishita da al combate con Satán Glos P10 y Yubrín T9 la viveza y el tono dramático justos, emanado de un storyboard muy conseguido.
EPISODIOS SINGULARES
Ep.61, El canto del RhineX1, robot marcado por el destino 
Ep.66, Jenova M9, el enemigo oculto

Ya en la etapa final de la serie, Morishita la salva una y otra vez con la aparición de su dibujo, aunque solo fuera en los monstruos mecánicos que él dota de una vida especial, desde lo que le debemos a su dibujo como al carácter de sus animaciones, que hacen olvidar a otros prescindibles que van jalonando este último tercio, como lo demuestra un Rhine X1 en otro episodio especial, adaptado del manga después de muchos sin adaptación alguna, cedido a su trabajo y el carácter del bizarro Jenova M9, otro de esos guiones especiales que se cedieron a su trazo.

EPISODIOS SALVADORES DE ETAPA
Ep. 72, ¡Golpe letal! La gran rueda de los Rocket Punch. 
Ep. 77, Conde Brocken, el comandante moribundo.
Otras veces, se agradecía como agua de mayo que ese estilo de la serie de siempre, casi el único superviviente intacto desde los inicios, que aparecieran batallas animadas con carismáticos ingenios mecánicos, como Apolon A1, uno de los más recordados a pesar de encontrarse en esta etapa.

Otras no se lograba del todo, puesto que, pese al volver ese estilo reconocible en  el episodio 77, protagonizado por la bomba mecánica Blaster A7, y a tener momentos de acción y suspense previos al desenlace, ni siquiera Morishita salvaba el momento agónico de la serie, porque además este episodio es más obra de sus colaboradores que de él mismo, aunque se aproveche mucho material del maestro. Pero llegó otro momento especial, reservado a nuestro hombre, como no podía ser de otra manera:
3er EPISODIO ESPECIAL
Ep.83, ¡La aparición del Vizconde Pigman, comandante fantasma!
aunque no se pudiera ya evitar que el recorrido del nuevo comandante de Infierno fuera más corto y menos trabajado que el del Conde Brocken, que nos presentara nuestro animador, muchos episodios atrás.

Decididos ya los tramos del desenlace, Morishita juega en ellos un papel protagonista decisivo. Pese a que Gran Mazinger ya estaba en producción ( recordemos que le fueron encargados el diseño de personajes y la dirección de muchos episodios), y las horas de trabajo para él estaban llenas, realiza dos episodios que conducen al final de Mazinger Z, sin encargar el dibujo ni la animación a su escuela, es decir, a sus colaboradores de equipo, consiguiendo con esto no abandonar nunca la serie :


EPISODIOS FINALES
Ep.88, ¿A vida o muerte? ¡Batalla desesperada en la Isla del Infierno! 
Ep.92, ¡Duelo a muerte! ¡Levántate, Mazinger Z! 

el primero con la batalla imprescindible contra Hakenschmitt X9, que casi le cuesta el pellejo de japanium a nuestro héroe mecánico y la batalla final  del ep.92, que tan triste poso dejó en los espectadores del mismo, pese a haberse avanzado ya de algún modo ese final en los cines, en el mediometraje Mazinger Z contra el General Negro.



Llegaba así a poder concluir toda una trayectoria, crucial y providencial en Mazinger Z, participando en todas sus etapas y en su serie sucesora, de una manera determinante, más allá incluso de lo que pudiera haber sido, porque su permanencia en la serie la salvó en más de un sentido, siempre dentro de lo posible.

Por todo ello, por la especial implicación de este dibujante y animador, más que entrar en detalle en las características de su estilo (como hice con Nakamura y Shirato en este mismo blog), he querido resaltar esa decisiva importancia de su participación en la serie y lo que ello conlleva en como ha quedado en la imaginación colectiva la estética de la animación japonesa de los años 70, de la que es destacado representante Keisuke Morishita, sea conocido o no su nombre.



PRÓXIMAMENTE: LA VERSIÓN ESPAÑOLA DE MAZINGER Z

Ilustración ep. 18 (versión envejecida) :