martes, 12 de septiembre de 2017

Nº 26 - MAZINGER Z Y LA CIENCIA-FICCIÓN MALDITA DE LOS 70


Mazinger Z es una serie de ciencia-ficción. 
No enuncio algo tan obvio sin propósito...La voluntad de este artículo es hacer un recorrido, un pequeño viaje, que concluya en los problemas de apreciación que tuvo la serie del robot luchador en Occidente, por el simple hecho de pertenecer a esa família, a ese género artístico nacido en la segunda mitad del siglo pasado, que se fue complicando en sus propuestas hasta hacerse dificil de digerir por el gran público en algunas de sus ideas de fondo...
Si nos detenemos a analizar el choque que tuvo una serie infantil con la masa de adultos que los tutelaban, nos daremos cuenta que aquello fue rizar el rizo, pues a la historia que voy a resumir en breves pinceladas nos muestra que el problema venía ya de antiguo, y si bien consistía en la dificultad de captación y disfrute desigual por parte del gran público de ese nuevo género del entretenimiento, en su caso se complicó y llegó al extremo de ser juzgado como producto televisivo... por el público al que no iba destinado...

Toda novedad lleva a veces a la necesidad de un proceso de comprensión, incluso cuándo se trata del entretenimiento, hecho en sus primeros tiempos de platillos volantes, imaginativos avances científicos a lo Jules Verne y torpes monstruos.
Veremos como esta comprensión y asimilación de los contenidos que subyacen a la ciencia-ficción llevó un camino largo, lleno de menosprecio y de dificultades comerciales que amenazaron largo tiempo a este nuevo género, que se abría paso lenta y trabajosamente, entre la fascinación y la desconfianza, entre la novedad y el agotamiento, entre el éxito y el fracaso...

Un pequeño prólogo


Antes de empezar, me remito al nacimiento virtual del género, en una oleada ya sin fin desde los años 50, época post bélica que hizo nacer el estilo de vida americano en EEUU, en una placidez que prefiguraba la de los años 60, y en donde cupo el espacio y el tiempo para estimular la llegada al cine y a la televisión de producciones que iban más allá de contar historias humanas cotidianas.

Como género, nacía bajo la desconfianza de aquellos que debían invertir en su producción, cosa que hizo que una buena parte de los productos surgidos fueran de bajo coste, y se inscribieran en la nómina de produciones de segunda categoria, que dió en llamarse serie 'B'.
Sería muy largo citar aquí -y no es del todo necesario- la lista de las películas y producciones televisivas de esa década. Baste nombrar que, en su mayor parte, estuvieron basadas en guiones que exploraban lo fascinante y lo terrorífico que es lo desconocido, sea en el espacio exterior -en plena guerra fría y en los inicios de la carrera espacial- o en las dimensiones coexistentes en nuestro mundo y en el avance de la ciencia... A guisa de homenaje destacaré: Últimatum a la Tierra (1951) cuyo tema es la consideración extraterrestre sobre la belicosidad de la raza humana y un últimatum hecho desde una tecnología alienígena superior ; Planeta Prohibido (1956) narra llegada y exploración de un lejano planeta, con reflexiones sobre la naturaleza de las fuerzas ocultas de los seres inteligentes, que llevan al ocaso incluso a una civilización muy superior a la humana. y La Mosca (1958) sobre los desastrosos resultados de un experimento científico fantástico...



Se iban perfilando como fuentes del nuevo género las reflexiones sobre la naturaleza de la civilización humana, el avance descubridor y transformador de la ciencia y las preguntas filosóficas sobre la existencia de vida inteligente fuera del planeta que habitamos, vestido todo ello con las vistosas formas que la imginación daba a indumentarias y aparatos, a robots -humanoides o no- y a transportes y armas...del "futuro". Al final de la década y en la pequeña pantalla, despuntaba La Dimensión Desconocida (Twilight Zone, 1959-64)...
En los dinámicos y revolucionarios 60, el género se mueve entre la fantasía terrorífica, de serie B siempre, (La noche de los muertos vivientes, El pueblo de los malditos, La caída de la casa Usher, La semilla del Espacio, El último hombre sobre la tierra...), la reflexión apocalíptica de Fahrenheit 451 o la voluptuosa, psicodélica y pop Barbarella... mientras el género sigue explorando posibilidades narrativas hasta llegar, en un año clave -1968- a sus más grandes hitos: 2001, Una Odisea del Espacio y El Planeta de los Símios...



En las dos décadas referidas, la ciencia-ficción como género avanza inexorablemente, pero siempre sometida a la desconfianza de la industria, que la mantiene siempre relegada a la categoría "B", luchando siempre por la financiación, entre otras razones porque el gusto medio las sigue manteniendo en el cajón de las cosas "raras"...

                         El caso Star Trek

En el año 1966, la NBC decide apostar por una innovadora serie ambientada en los viajes espaciales, donde los guiones optan por una visión optimista del futuro, librándose de la característica nota apocalíptica que está y estará presente en el género.
Star Trek se mantiene en la narrow room del bajo presupuesto al que se condena siempre al género, pero, como tantas otras veces en producciones carismáticas y cautivadoras del mismo, logra conectar con una audiencia sorprendida, aunque solo en las capas más despiertas de los adultos...y con todos los niños. Ya en su segunda temporada se oyen rumores de cancelación. Motivo: la productora no obtiene la audiencia esperada en el gran público, o esta es irregular en cuanto a propósitos comerciales. La amenaza hace llegar decenas de miles de cartas pidiendo continuidad. Sin embargo, la visión de los productores se mantiene, relegando la serie a malos horarios de emisión hasta su cancelación abrupta sin rodar ningún final, en la tercera temporada en 1969, año en que llegaba a la segunda cadena de TVE (otra vez la derivación a lo segundón), con el título de "La conquista del espacio"...



Dado el hecho, que no había pasado desapercibido, de que la serie sí había llegado a los niños, que constituían la nueva audiencia, incomprensiblemente no apreciada por los programadores (retengamos este hecho para más adelante), en 1974, la serie pasó a versionarse en dibujos animados de Filmation como Star Trek, the animated series... y no veremos este fenómeno por última vez...


Con los estrenos del 68 , 2001... y El Planeta de los Símios, algo había cambiado en la calidad e intensidad del cine de ciencia-ficción que se estaba haciendo. Algo nuevo se cocía a final de los 60 que llevó el género a nuevas cotas, sin salir aún de su baja consideración y sus vigilados presupuestos económicos.

Llegamos así a los 70 en este rápido viaje, donde me detengo para centrarme en tres ejemplos de la ciencia-ficción televisiva, que se bastan solos para comprender lo que luego pasaría con Mazinger Z, aunque sea en un sentido general. Estos tres casos, expuestos en orden cronológico, son tres series emitidas a lo largo de la década en muchas televisiones de Occidente, y que comparten sucesos comunes en una sorprendente cadencia, que explica muchas cosas del lento y difícil avance de las producciones de ciencia-ficción...



Caso 1

                 EL PLANETA DE LOS SÍMIOS (la serie) 
La serie de 1974 procede del éxito de la grandísima obra maestra del género, estrenada seis años antes. Y antes de referirme a ella, daré las notas principales de la película fundacional del 68, originalmente basada, y finalmente solo inspirada, en la novela de Pierre Boulle. La historia de Boulle se va deformando hasta...mejorar ostensiblemente (este fenómeno de mejora y despegue de la obra original es un muy buen ejemplo para ilustrar lo ocurrido con Mazinger Z, desde el manga de Go Nagai a su traslación al anime, que la hizo ganar enteros, hasta convertirse en el éxito masivo que fue...)

Por aquello de la limitación de presupuesto tan típico de estas producciones, la ambientación futurista del primer guión de Rod Sterling ( de La Dimensión Desconocida) fue descartada por costosa y he aquí el último avatar de una serie de transformaciones de la historia que llevaron la película hasta la genialidad y el carisma, así, por casualidad(es). Michael Wilson hace el nuevo guión, que dirige Franklin J. Schaffner. Ambos logran generar una atmósfera adecuada, y logran transmitir una sensación inquietante de principio a fin, apoyados en la música experimental con la que Gerry Goldsmith (tan importante luego en la c.-ficción de los 80 en Star Trek movie, Alien y en el terror de Poltergeist), pone el decisivo e impactante toque final ( con utilización de boles metálicos, del cuerno de un carnero e incluso una cuica brasileña -instrumento membranófono que recuerda por su forma a a un tambor y por su sonido al rugido de una leona-).

Convencer a un reticente Charlton Heston fue el toque de prestigio que necesitaba el proyecto para atraer al gran público a las salas. ¿Por qué reticente? se trataba de ciencia ficción, esa cosa rara, y el guión no entusiasmó de momento al astro de Hollywood por no verse demasiado en él... ni siquiera el gran éxito insospechado de la producción hizo que participara parcialmente y a regañadientes en la primera de sus cuatro secuelas. No sería la última vez que se dieran este tipo de reticencias ...
Al final, el nuevo guión sobre un futuro postapocalíptico en el año 3978 aportó un nuevo e impactante final, que ha pasado a la historia del cine.

Tras cinco películas en total, el carisma de la producción no se quiso dejar caer y se proyectó una serie de televisión para 1974. Alan Virdon (Ron Harper) y el comandante Peter Burke (James Naughton) son los astronautas que aterrizan e inician su epopeya en la Tierra del año 3085, en la misma clave de un futuro postapocalíptico. Los personaje Galen, el recuperado Dr. Zaius y el belicoso general Urko (interpretado por Marc Lenard, el "padre" de Spock) pueblan la serie, basada en el patrón de huída permanente de perseguidores en pos de un objetivo liberador -esquema argumental de la serie de 1963 El Fugitivo, que en este caso es la recuperación de un disco de datos con el que programar el regreso al pasado...
- La serie logra alcanzar los 14 episodios rodados (13 emitidos) antes de ser cancelada abruptamente sin que los protagonistas alcancen su objetivo, dejando así la serie inconclusa para siempre.

De nuevo, otra búsqueda de la gran audiencia se consideraba fallida por parte de los productores, que fueron implacables. De nuevo también, eran los más jóvenes, la nueva generación, los seguidores fieles defraudados por una decisión de los mayores. De ello debieron darse cuenta éstos, pues al año siguiente, 1975, la serie tuvo versión animada , de los estudios DePatie-Freleng... 

Caso 2
                                          ESPACIO 1999
El matrimonio Sylvia y Gerry Anderson tenía ya para el año de estreno de esta serie, 1975, una relación añeja con la ciencia-ficción ( Fireball XL5 (1962-63, El capitán Marte en paises de habla hispana), Thunderbirds (1965-70) y la similar Captain Scarlet and The Mysterons 1967-68).
Pero llegó su gran momento y se plantearon el proyecto de una ciencia ficción más adulta, en la coproducción italo-brtánica de ITC Entertainment, Space 1999...

La base lunar Alpha, situada en la Luna, iniciaba un viaje impredecible cuando la órbita de nuestro satélite era desviada tras una gran explosión nuclear.. Se inicia así un viaje a través del espacio, que, como en Star Trek, les llevará a conocer ignotas fuerzas y civilizaciones. Otra serie que parte del futuro postapocalíptico y que inicia una busqueda del objetivo liberador; regresar a la órbita de la Tierra. Otra vez el argumento de base es el esquema dramático de camino agónico hacia objetivo impreciso ( esta vez a bordo de la luna errante). Fue la serie más representativa de la ciencia-ficción de su época, y en ella podíamos ver los incipientes efectos que conducirían a la renovación del género, enmedio de pantalones de campana y ambientaciones setenteras.


Pero...la audiencia no respondió, o así se consideró tras la emisión de la primera temporada, que al parecer se vió como demasiado abstracta y filosófica, cuando el género -y el medio- parecía que solicitaban un enfoque más ligero... Los Anderson reaccionaron e hicieron una segunda temporada con más acción y fantasía y con nuevos personajes -el más representativo la cambiante Maya-,...sin lograr mayor audiencia por ello...salvo, de nuevo, en los niños.
El abandono de la producción la llevó a una cancelación que la dejó sin final, tras dos temporadas de 24 episodios cada una.

                        
                       El caso Star Wars

El guión de Star Wars rondaba por la cabeza de un tal George Lucas desde el principio de la década. Era un sueño imposible que acariciaba Lucas. ¿Por qué imposible? Pues debido a su género. Hubiera sido rodable si se tratara de un western, pero en cualquier caso se trataba de un western espacial...
El guión del cajón empezaría entonces un largo periplo de dificultades críticas a lo largo de aquellos años. En primer lugar, nadie quería rodar algo así, ninguna productora de las grandes se atrevía a poner el dinero. Era visto, como habitualmente pasaba, y pese a los éxitos de 2001 y de El Planeta de los Símios, como algo destinado a ser serie B, al mínimo traspiés en la ambiciosa realización que requería...


Pero gracias al dinero que consiguió con American Graffiti el mismo Lucas se dispuso a financiar, al menos en buena parte, su sueño. No sabía que había vencido solo la primera de sus dificultades: el guión le pareció tan loco a los (casi desconocidos) actores que ponen trabas a que se les dirija como Lucas quiere (Harrison Ford vería la historia como absurda aún después del despuntar del éxito en los cines), un equipo de rodaje que no para de dar problemas y tener que levantar al mismo tiempo su división de efectos especiales (Industrial Light and Magic)...Las contínuas presiones de la 20th Century Fox, que creía estar gestionando un fracaso, completaban el cuadro.


Y todo ello por estar haciendo cine con el novedoso lenguaje de la ciencia-ficción, bajo las influencias de su visionario creador, que transformaba, en esta etapa del género, las que él tuvo en el llamado cine clásico...
El resto... es historia. Solo decir que la empresa de juguetes Mego se tiraría de los pelos al rechazar la oferta para comercializar los muñecos de Star Wars, tras el recién inventado concepto de merchandising, cuando ellos mismos sacaron al mercado los muñecos de El Planeta de los Símios.
El exitoso estreno de 1977 ¿supone que los espectadores del gran público habían aceptado ya el lenguaje narrativo y visual del nuevo género?...



Caso 3


                                             LA FUGA DE LOGAN
Otra vez nos encontramos con un caso de serie basada en película. Concretamente en la producción de 1976 del mismo título (Logan's Run), protagonizada por Michael York (en la película aparecía una secundaria icónica de la dédada: Farrah Fawcett-Majors)...


Otro caso de narración sobre un futuro postapocalíptico en 2274 , cuando todo ha sido devastado y un reducto de humanidad queda vivo bajo una enorme cúpula, donde viven una existencia fácil y sin preocupaciones gracias a la tecnología... con la única limitación de que su vida debe acabarse a los 30 años.
Al llegar a esa edad, los habitantes de la cúpula deben someterse a un ritual final conocido como "el carrusel" que según les han enseñado, les transporta a "otra dimensión". Empiezan a surgir escépticos de esa enseñanza de la autoridad, que no creen en esa dimensión futura. Contactando con subversivos que hablan de huir a la zona prohibida del exterior, se inicia la fuga en busca de un lugar donde poder vivir más allá de los treinta, el "Santuario", perseguidos por los "vigilantes"...

Ese es el mismo planteamiento que se traslada a la serie, rodada entre 1977-78, con nuevos actores y actrices. De nuevo, nos encontramos con el mismo presupuesto dramático: huída permanente de perseguidores en pos de un objetivo liberador en un futuro post-desastre. Los episodios, como en las dos series anteriores, llevan a los protagonistas a conocer a imaginativos personajes y extrañas ciudades, a bordo de un vehículo que imita toscamente a uno futurista.





La serie alcanza una sola temporada de 14 episodios, de los que solo 11 fueron emitidos, porque llegó una cancelación fulminante por no haber logrado la audiencia esperada...



                       El caso Mazinger Z

En los tres casos de los años 70, y acaso también en el de Star Trek y el largo camino hasta ver hecha realidad Star Wars, se producen circunstancias comunes que convierten a las series nombradas en malditas, es decir, afectadas por la misma casuística que arrastraba el género desde su nacimiento: la supuesta costosa aceptación por parte del gran público de los temas, técnicas narrativas y lenguaje visual de la ciencia-ficción, que a su vez influía en los productores, que no confiaban en esos nuevos productos audiovisuales, cuando precisamente eran los que más necesitaban de grandes inversiones a causa del elevado coste que suponía llevarlos a la pantalla grande o pequeña, condenándolos así a una "serie B" eterna... La no aceptación masiva adulta buscada por los productores, produjo cancelaciones sin fin, truncando el desarrollo de series televisivas desde los años 60, desde Star Trek a La Fuga de Logan...
Pero... ¿qué tiene esto que ver con la serie de animación Mazinger Z? si, al contrario que las producciones citadas en el dificultoso avance de la ciencia-ficción, Mazinger Z fue una serie procedente de un contexto cultural oriental, y con público objetivo en los niños, sin estar afectado por ello por el problema principal del género...


Todos sabemos que la serie de Toei tuvo problemas al llegar a Occidente, y aunque es cierto que fueron aparentemente distintos al que aquejaba a la ciencia ficción de imagen real desde siempre, en realidad la causa de fondo...fue la misma. 



Desde los años 60, la popularidad de la televisión en todo el mundo, pero sobre todo en EEUU, había dado lugar a la posibilidad de que producciones muy diversas vieran la luz, y la ciencia-ficción no iba a ser una excepción. En la cancelación de Star Trek, a pesar de gozar de la afición de un público adulto de lo más variopinto (desde los menos formados hasta profesionales con carrera acreditada), no se consiguieron los objetivos de audiencia según la cadena, que quería ver unos resultados aún a mayor escala. Pero aunque este público no hubiera existido, se olvidaron de un público masivo, entusiasta y fiel que sin embargo no fue tenido en cuenta: los niños

También se olvidaron de ellos, ya en los 70, en las cancelaciones de la serie de El Planeta de los Simios, Espacio 1999 y La Fuga de Logan. Las tres gozaron de una aceptación grandísima entre los más pequeños, que las disfrutaron desde su principio a su forzado fin, al no verlas con los prejuicios y esquemas mentales de la generación de sus padres. Pero esos millones de infantes, por alguna extraña y miope razón, no contaban para los grandes productores, ni siquiera cuando se inventó el merchandising que convirtió en toda clase de objetos a los protagonistas de esas ficciones. El agravio inflijido a ese público ignorado empezó por la privación de sus series, que desaparecieron, una tras otra, sin un final...



Cuando en 1978 se estrenó Mazinger Z en Occidente, en España concretamente, la oleada de descontento adulto la cubrió desde su estreno hasta su accidentado "final", tal como ya demostré documentalmente en este blog... Los adultos la encontraban fea y violenta, extraña y hasta peligrosa y esas fueron las causas de su corte, aunque este fuera in extremis...



Pero ¿de qué estaba hecha esa desafección adulta por la nueva serie de los niños? Está claro, como argumento en mi libro, que el motivo del rechazo era egoista: en este pais, los adultos querían ver también las series infantiles de la única televisión existente, y al encontrarse con un producto con el que no conectaban, que no entendían, mostraron su disgusto, ignorando la grandisima aceptación y disfrute de sus hijos...
Lo que he venido llamando 'problema del género' de la ciencia-ficción en esta publicación está en el fondo de ese descontento y esa extrañeza adulta frente a Mazinger Z. En una sociedad como la española en los años 70, aunque fuera hacia finales de la década, la serie resultó cuando menos, chocante. La falta de comprensión del lenguaje específico de la ciencia-ficción desde siempre, era algo a lo que los españolitos de cierta edad fueron entonces especialmente proclives. Si la serie de los simios, o Espacio 1999 fueron extrenadas aquí, aún incompletas, es porque los programadores las valoraban, al igual que a Mazinger Z. Sin embargo, no se pudo evitar que se diera el mismo fenómeno que truncó esas series, aunque sea en una forma peculiar, disfrazada de preocupación por las mentes infantiles, para esconder una egoísta actitud despectiva hacia algo que no disfrutaban.

Los niños, de haber sido tenidos en cuenta, hubieran podido constituirse en los salvadores de esas series malditas, hoy día, de culto. Pero no contaban para los intereses crematísticos del negocio. Esos mismos seres bajitos, vieron en peligro una de sus series más disfrutadas, cuando los adultos se metieron en su terreno, de modo que, el hecho que esta vez sí fueran el público destinatario no les valió para salvar su experiencia con el robot de la tele...

Los niños, grupo enorme tras aquel 'baby-boom', hubieran podido ser hordas como la que salía en El pueblo de los malditos de los 60, solo que sin los ojos iluminados y sin poder destructivo, y menos mal, poque los adultos hubieran pagado caro el dejarles sin sus series, las que su generación entendía hasta el final con sus vírgenes ojos y oídos, y que se fueron perdiendo en el camino...


En la España de los 70, Espacio 1999 abría los ojos como platos a los pequeños de cada casa, en el 76. La serie de El Planeta de los Símios se estrenaba a finales del 77, siendo el prólogo ambas, junto con La Guerra de las Galaxias, de la aparición de Mazinger Z. Más tardíamente en 1982, se estrenaba la también incompleta La fuga de Logan.





 Frente al televisor éramos los mismos, tan solo íbamos creciendo. La ciencia-ficción, en esta nueva oleada que es su edad de oro, avanzaba y se consolidaba, a pesar de los problemas descritos, para hacerse fuerte ya en los años 80, a medida que crecía la generación que más la apreció...


Septiembre, 1978- En un despacho de Televisión Española, algún directivo, a ultimísima hora y superando las dudas, decide la cancelación con alevosía de Mazinger Z, truncando para siempre una estela sabatina de seis meses, a pesar de tener más episodios listos y ya programados... Fue el último caso de este mal entendido género, que una vez más agredía el disfrute de los más jóvenes, daño colateral que pagó la nueva generación, a pesar de que, esta vez, no fue problema de audiencia, sino la persistencia de un problema que venía desde los inicios del género, dos décadas atrás. 
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En los años sucesivos volvería a pasar, pero más raramente y por otra clase de motivos, aunque no se haya acabado aún el problema de la ciencia-ficción, que tantas historias dejó inacabadas, como si una extraña maldición las hubiera afectado...



viernes, 24 de marzo de 2017

Nº 25 - LA VERSIÓN ESPAÑOLA DE MAZINGER Z (2)

Como hemos visto en la anterior publicación, se decidió que una colección de cómics iba a ser el producto comercial asociado a la emisión de Mazinger Z en TVE. Y digo asociado porque tal lanzamiento editorial de Junior, del grupo Grijalbo, no se produjo como consecuencia del éxito de la serie, sino simultáneamente a la misma, lo cual implica que el contrato de licencia fuera previo a la emisión (necesitó el material a emitir por adelantado), además de simultáneo, ya que los seis meses previstos de duración de la serie coinciden con los lanzamientos mensuales de los seis volúmenes.

Dejando aparte estas importantes circunstancias de la producción editorial de los cómics de Junior, ya empezamos a ver en la publicación precedente como los materiales artísticos que se generaron en el estudio Beaumont, en concreto las viñetas de estos cómics -sobre todo las del primer volumen-, fueron la fuente de la imaginería de la serie Mazinger Z en su versión española, puesto que las utilizadas en el álbum de cromos de Fher, lanzado en abril de ese año 1978, provenían de esas imaginarias "carpetas gráficas Mazinger Z" que también podríamos llamar Fondo Beaumont, al menos del material disponible en los dos primeros volúmenes. 
Veremos enseguida como esta colaboración comercial entre Beaumont y Fher continúa en las dos publicaciones sobre Mazinger Z más importantes de esta última: el 2º álbum de cromos y, muchos meses más tarde, determinada colección de cuadernos de colorear. Entre esas dos, se cubrió y sacó a la luz buena parte, puede que la totalidad de los dibujos sobre el héroe mecánico, sus amigos, enemigos y la diversa y variopinta galería de "brutos mecánicos" que se las vieron con el protagonista.
Esa colaboración se produjo -como ya señalé- por los vínculos personales -laborales- que ya existían  entre Ángel Julio Gómez de Segura/Beaumont y Fher que -acuerdo comercial mediante- hizo que no se perdiera la obra que sobre Mazinger habían creado tanto él mismo como los ilustradores Garméndia y Güell Cano.


El segundo álbum de cromos de Fher

A continuación ilustraré lo expuesto mientras recuperamos la vista completa de los fondos del 2º álbum de cromos de Fher ( publicado en julio de 1978), también restaurados para la ocasión, que nos permitirá ver que, aunque se seguían usando viñetas de los dos primeros cómics de Junior, ya había dado tiempo para se usaran también viñetas de los demás volúmenes (ya habían salido cinco de los seis) y...  que además se añadieron algunas imágenes en esa versión monocolor (esta vez en color naranja, además del verde habitual) que, si bien no proceden de las viñetas, sí fueron parte de esas carpetas de dibujos de la producción del estudio Beaumont, la versión española de Mazinger Z, aunque esta vez la cosa fue al revés y fueron primícias en forma de copias simplificadas las que  se publicaron antes que los originales de los que procedían...





Veamos:

En el primer dibujo, nos encontramos como se produce la combinación de dos dibujos, uno procedente del volumen 2 de Junior y la otra del final del 4, unidas en versión libre y modificada para lograr el resultado final:



En el segundo dibujo procede como todos de un fotograma de la serie, pero del que no encontraremos viñeta en los cómics de Junior, ya que procede de un episodio -el 35- que queda fuera de la versión reducida que retrató en buena parte la colección.
Procede de los dibujos temáticos que quedaron en la carpetas sobre Mazinger Z en Beaumont, lo que muestra que la traslación de fotogramas originales a dibujos continuó más allá de los episodios que conformaron los seis cómics. Gracias a la continuación de la comercialización con Fher, se pudo dar uso a esos materiales...

En el tercer dibujo de fondo, estamos en las mismas: otro dibujo que no encontramos en las viñetas de la colección Junior, y que es un "genérico" que puede proceder de algún fotograma de la serie, de varios combinados, o ser un simple dibujo sobre Boss y sus compinches:
Volvemos a las viñetas de Junior, esta vez del cómic 3 :
Otra composición no-procedente de viñeta, resulta de un curioso aprovechamiento de otro dibujo del fondo Beaumont, modificado y combinado con el añadido de un sencillo dibujo de Shiro. De este primer dibujo de Mazinger alado ( al que se le han suprimido las alas en este caso) hablaremos enseguida... 
Y seguimos con más viñetas en el siguiente fondo, esta vez del monotemático volumen 4:
Llegamos a las páginas centrales del álbum, que ya no hace falta que presenten personajes, y que proceden de más combinaciones de ese fondo de imágenes, y también son estreno monocolor de las mismas que veríamos más detalladas y coloreadas, dos meses después :


Volviendo a los primeros dibujos del stock Beaumont, tenemos el siguiente, procedente del primer cómic:

Y desde el segundo volumen, una composición con viñetas contiguas :
Otra vez al primer volumen, una imagen de Infierno que habrán visto muchas veces los fans de Mazinger Z :
Y en esa línea de tirar de la fuente de los dos primeros cómics hubiéramos seguido, sino fuera porque nos encontramos con esta poderosa imagen del coloso mecánico, basada en los dibujos de E. Uemura, que le solía presentar grande y robusto, procedente del volumen seis, que aún no había sido publicado...No importaba porque tenían acceso a la carpeta de la versión española de Mazinger Z :
Para finalizar con los 13 fondos de este segundo álbum de Fher, el dibujo procede de una viñeta del primer volumen de los cómic Junior:
Los cuadernos de colorear Pintando Mazinger Z

No puedo demorar más el nombrar los cuadernos de colorear de Fher, Pintando Mazinger Z, puesto que ya hemos visto algunas de las imágenes que se incluyeron en estos cuadernos, que son el espacio  donde se publicó el resto, las que quedaron en ese fondo del estudio Beaumont.
Así, la versión española de Mazinger Z, aunque tardíamente (en septiembre, al tiempo que la serie desaparecía de la tele), salía esplendorosamente a la luz en ocho cuadernos, bajo la forma de un producto infantil como los libros de colorear. 
La portada del 2º álbum de Fher había sido un adelanto de esa versión más detallada y colorista de las imágenes de las carpetas Mazinger, de ese fondo Beaumont: 
La cantidad de dibujos, que de otra manera habrían quedado inéditos y guardados en un cajón, pasaban a engrosar el catálogo de las publicaciones Fher, mostrando una imagen más cercana a la serie en esa segunta portada de la colección de cromos y posteriormente en un amplio muestrario de dibujos, que también abarcaban los de la etapa dorada, más allá de la versión reducida que compiló el primer álbum...


Fuera como fuese, tomando como fuente las viñetas o las imágenes del fondo Beaumont: reutilizándolas en nuevas composiciones o retroalimentándose de sus modelos iniciales en esta alianza Junior-Fher o Beaumont-Fher, está claro que la imaginería del estudio constituyó la versión española de Mazinger Z. Pocos años después de la publicación de los seis cómics, empezó la exportación de los modelos que habían hecho las delícias de los niños españoles a otros países de Europa y la mayoría de países de habla hispana donde se estrenó la serie, convirtiéndose en mucho más importante que una mera versión patria de la serie del robot que había entusiasmado a los españolitos...


Los viajes de la versión española

En aquellos días en que la serie se estrenaba en España, no se acostumbraba -como ahora- a importar merchandising original, ni bandas sonoras. Tal vez era porque tales importaciones hubieran resultado caras, y no era el momento más boyante del país como para alcanzar el masivo éxito buscado en las potenciales ventas. 
1er envoltorio pastelito Mazinger Z de Panrico
Tanto en el aspecto iconográfico como en el fonográfico, tanto España como otros países, tuvieron que crear versiones propias para el estreno, o bien más tarde, espoleados por el éxito habitual que Mazinger Z tenía allí donde se estrenaba. Eso dió lugar a productos de lo más variopintos, muchas veces de factura algo cutre, sobre todo en las imitaciones sin licencia. Pero eso sería largo de contar. Voy a centrarme brevemente en la influencia que la versión española tuvo en otros productos comercializados en España, en la publicación directa de los cómics de Junior en otros paises, y en las versiones improvisadas de las que fue fuente de copia e inspiración, en una muestra corta y aleatoria de imágenes y objetos, que solo pretenden ser ejemplo ilustrativo de adónde llegaron las creaciones de aquel estudio catalán...

Empecemos por lo de casa. Los dibujos del estudio Beaumont se usaron para estampar imágenes en variados artículos comerciales lanzados en 1978, si no directamente, en composiciones modificadas para la ocasión o en versiones inspiradas directamente en ellos.
Como un ejemplo claro encontramos el juego de Mazinger Z, de Falomir, las cajas de puzzles de Borràs, los transferibles de Panrico y , en alguna medida, también sus cromos adhesivos.
Yendo a lo más evidente, he aquí la portada del juego, semejante a un parchís, donde vemos dibujos importados directamente de la fuente Beaumont:

Vemos el 2º modelo de Mazinger Z, usado en las portadas de los cómics desde el volumen 3 al 6, una versión de Koji y Shiro en moto del vol. 1, Koji y Sayaka según los vemos en la portada del 2º álbum de cromos de Fher y en los cuadernos Pintando Mazinger Z, entre otras figuras.

Si vemos el interior del juego:

Nos encontramos con el Mazinger de la contraportada de los cómics Junior, aunque con el logo Toei que usaba Fher y...
en el tablero las importaciones de los cómics Junior son inmediatamente reconocibles, aún teñidas de un solo color predominante. Aunque el artista que hizo las adaptaciones se sentó a trabajar en este retrato del Dr. Infierno como aportación suya original...

En los puzzles, sucede otro tanto en cuanto a la adaptación directa de la fuente, y podemos encontrar según la caja, una cercanía mayor o menor con los modelos del estándar español de Junior-Beaumont, siendo muy reconocibles las imágenes que encontramos, aunque se unan varias en una composición nueva :
Podemos reconocer la procedencia de las imágenes de esta composición ¿no?
El resto de los puzzles de Borràs, usaron imágenes del mismo modo y fuente.

Hay un caso especial, en que la imagen usada en la portada del primer álbum de cromos de Fher, se convierte en una de las imágenes más reproducidas (llega a reproducirse y versionarse aún en nuestros días) y es la que presenta al coloso imitando la pose de Grendizer en aquel álbum italiano en que se inspiraron fuertemente los de Fher para componer dicha portada (ver 1ª parte).

Esa imagen de Fher (aunque sea una creación con inspiración externa), dado que fue esa editorial la que finalmente hizo la difusión del catálogo de Junior- Grijalbo en sus publicaciones, pasó a formar parte de esa base común, y acabó reproducida a su estilo por el mismo Beaumont, pasando a engrosar las existencias de la fuente principal de la versión española.
Luego la veremos aquí y allá, en multitud de versiones para cada formato, lo mismo en un adhesivo de Panrico, o en el envoltorio de su segundo pastelito Mazinger (el primero tomaba imagen de los cómics Junior), de un cuaderno Sam ( interpretada e invertida), en la caja de un puzzle Borràs o en el carte de la película-montaje de episodios de la serie, Koji y Sayaka contra el Dr. Infierno, distribuida por Apolo Films...


Otro ejemplo de esas traslaciones desde el fondo Beaumont-Junior son los cromos adhesivos de Panrico, que la empresa alimentaria lanzó en una serie limtada a 30 modelos, y que iban dentro de su famoso pastelito Mazinger Z, cuyo nuevo envoltorio está en la imagen de arriba. No fueron tan coleccionados ni tan famosos como los cromos-figura troquelados que sacaron como regalo cuando lanzaron el pastelito, pero en este caso sí tienen base en las viñetas de Junior, redibujadas eso sí, con un estilo, trazo y coloreo que recordaba los dibujos infantiles.




Y un último ejemplo puede ser la gama de parches de tela y los transferibles, sacados ambos de la imaginería Junior que, a estas alturas, ya podemos llamar con toda propiedad, versión española. Las traslaciones las hemos visto todas en este artículo o el anterior, o, en cualquier caso, son encuadrables dentro del estilo de Junior. Lo que empezó con aquellos cómics, se iba extendiendo a lo largo de los meses en todo tipo de objetos. Incluso las curiosidades menos conocidas, como la figura pintable que lanzó con licencia la empresa Lafredo, llevaba en la solapa grapada a su bolsa de embalaje, dibujos de la misma fuente artística. Las portadas del primer volumen de Junior-Grijalbo constituyó la carátula de las cintas súper8 mm. comercializadas en las tiendas de fotografía...Y así podría seguir...


Pero el viaje de esos dibujos a lo largo y ancho de la España de 1978 y 79 iba a ser superado por la exportación de los seis volúmenes de Junior a Europa y América, conforme se iba descubriendo la serie fuera de nuetras fronteras...

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Por ir en orden cronológico, comenzamos por Italia, a la que Mazinger Z ( allí Mazinga) llegó en 1980, en el orden inverso a la emisión de las series en Japón ( después de Grendizer-Goldrake y de Gran Mazinger-Grande Mazinga). Al poco, la editorial Salani traduce y edita los seis volúmenes en la misma edición de lujo que en España. La continuidad de los dibujos de Garméndia y Güell Cano llegaba a más niños, dos años después. Pero... además de los productos italianos que imitaron ese estilo, el fenómeno Mazinger caló allí de tal modo que se dio el caso que otra editorial italiana, Edierre, sacó al mercado unos cómics apócrifos, unos cuadernillos en tapa blanda de unas 16 páginas, dibujados en Italia y editados en mayor número que los Junior bajo el lema "Il superfumetto dalla Rai 1" ( el súper cómic de Rai1, el canal que emitió la serie). Esos cuadernillos se hicieron partiendo de los dibujos de Junior, de copiar sus imágenes aquí y allá -incluso el logo de Junior con la gran Z detrás-, pero en un estilo más vago, pobre y desproporcionado y con los diálogos reducidos a la mínima expresión y mucha acción, inventada eso sí, pues no se basaba en los episodios de la serie, sino en historietas creadas por ellos.

De la concesión de Edierre salió algún producto... que también se aprovechó de los dibujos de Junior. Dicen que la imitación refleja la admiración...


Años más tarde, en 1987, llegaba la serie a Francia, con un éxito más discreto esta vez. El impacto allí fue Grendizer-Goldorak, durante el verano de 1978, mientras los niños españoles llevaban meses disfrutando de las aventuras de Mazinger Z. Y allí llegaron también los libros de Junior, editados bajo su mismo sello, ya que fue una exportación pura, alterada solo en títulos y diálogos.




A lo largo de esa década, los 80, Mazinger Z llegó a América (con un único caso anterior, en la primera emisión de Puerto Rico, cercana a la de España, aunque volvería a reponerla en la década de la que hablamos) y fue extendiéndose desde México a Argentina, con un grandísimo éxito y en sucesivas oleadas de reposiciones.





 La colección de cómics de Junior no llegó a todos los países, pero sí a unos cuántos, a veces exportada tal cual, con el sello Junior (como en el caso de Costa Rica) y otras sometida a cambios en las ediciones, como en el caso de Argentina, donde la editorial Leda publicó las viñetas españolas en mayor número de volúmenes, 10, (separando y publicando sueltas las historias-episodios de aquellos que incluían dos) y los editó en tapa blanda y portadas parecidas pero modificadas, sobre todo aquellas que incluyeran episodios separados, que, obviamente, no la tenían de Junior.

 El caso argentino es especial, dado el éxito de la serie allá, parangonable al que tuvo en España pero con una oleada algo mayor de productos comerciales basados en la serie, que siguieron fabricándose durante las reposiciones. También se exportaron (como a otros paises, como Venezuela) los ábumes de cromos de Fher, con lo que la traslación del fondo español se hizo en un alto grado. Aunque se lanzaron muchos productos propios en Argentina, en muchos de ellos encontramos la impronta del estilo de la versión española, usada e imitada en muchas formas, materiales y colores...

Múltiples huellas del estilo Junior en el merchandising argentino

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Como vemos en esta y la anterior publicación, el producto principal de la comercialización de Mazinger Z en el primer país de occidente que la descubría -elegía- y emitía, España, devino además el producto estrella, la base estética de la vida del personaje fuera de la pequeña pantalla de aquellos sábados a las tres... o tres y media.
Incluso en los productos más alejados a una publicación se reprodujo el logo modificado por Junior para rotular una colección de viñetas que, además de su calidad y fidelidad a la serie, iba a dar mucho de sí, como hemos visto a lo largo de todos los ejemplos reproducidos aquí. No fueron un producto más, sino la fuente iconográfica de esta mítica serie y su influencia llega hasta nuestros días...
Gracias a aquella decisión, dibujos de artistas de nombre casi desconocido llegaron muy lejos, dentro y fuera del país que vió  nacer el fenómeno Mazinger fuera de Japón y traspasó fronteras, para disfrute de la infancia de millones.


Emitidos ya unos cuántos episodios de la serie en España, y pese a la experiencia con Marco, o quizás por causa de ella en cierto sentido, la emisión no tenía las canciones de presentación y cierre en español. La providencial elección de Alfredo Garrido García como compositor e intérprete de esas piezas, completó la versión española de Mazinger Z, esta vez para goce de los oídos de miríadas de niños, que siempre rememoran su timbre y sus letras, junto a los dibujos del Estudio Beaumont, como tesoros del recuerdo.




(Agradezco la ayuda de José Luis González, por el suministro de copias de materiales de las publicaciones Fher, que han servido para la elaboración de estos artículos.)


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