miércoles, 12 de noviembre de 2014

nº 6 bis- Los niños del 78 .ANEXO. Felipe y Mazinger.

Un pequeñísimo anexo
En el episodio final de la serie El Rey, de la productora Mediaset, hay una escena que nos muestra al pequeño actor que encarna a Felipe de Borbón, en la recién comenzada transición,  concretamente en el momento de regalarle a su padre un dibujo de Mazinger Z (ver vídeo).

Juan Carlos I entra en su habitación y se lo encuentra leyendo uno de los volúmenes de los cómics de Mazinger de la Editorial Junior, concretamente el 4, La apurada victoria de Mazinger Z...
Felipe le recuerda a su padre que ya tiene 9 años y le explica muy serio su dibujo...al fin y al cabo, el pequeño futuro príncipe de Asturias fue un niño del 78, uno más entre millones...y tenía una muy buena edad para estar entusiasmado con la serie, como tantos otros.

No deja de ser curiosa y llamativa esta escena de la mini serie, creada para acabar de contextualizar un momento tan clave de la historia de España. No obstante, nos encontramos con varios errores:
Felipe de Borbón nació en enero de 1968, de modo que cuando el robot más famoso apareció en la tele ya tenía los 10 años cumplidos y no nueve. Además en la escena inmediatemente anterior, el rey prepara con Adolfo Suarez la Ley de Reforma Política que legalizó todos los partidos, elaborada en 1976 y aprobada en la primavera de 1977, de modo que según el momento concreto que quisiera retratar la escena, sería más bien Heidi o Marco lo que asomaba en la pequeña pantalla...En cuanto al dibujo que le regala a su padre el rey, parece más bien Gran Mazinger... Ayy, los de ambientación...

De todas maneras, siendo un niño, quedaba mucho mejor mostrarlo entusiasmado con Mazinger ...y si se ha forzado un poco la cronología o bien no han afinado en el asunto para conseguirlo, si la intención era hacer un pequeño homenaje al robot y su época en España... 
¿qué más da?


Completo esta mini-publicación con un póster más, sobre uno de lo episodios más recordados, aquel en que Mazinger vuela por 1ª vez agarrado a los atributos de Afrodita A...


PRÓXIMAMENTE:  LA VERSIÓN REDUCIDA DE MAZINGER Z

viernes, 31 de octubre de 2014

Nº6- LOS NIÑOS DEL 78. Confesiones.

Empieza el espectáculo
Cuando se estrenó en los cines "La guerra de las Galaxias", en 1977, llegó precedida de las noticias de su gran éxito en Estados Unidos. La fama de la película en España llegó a cotas parecidas, y en las revistas de entonces, de vez en cuando se veían entrevistas con los actores protagonistas. Cuando preparaba la publicación en este blog de la huella que dejó en esas publicaciones Mazinger Z, me encontré con una entrevista al entonces desconocido Harrison Ford  que, a pesar del enorme éxito y fama de la producción en que había participado, se refería a ella como "una película bastante ridícula, pero que va a tener éxito"...
La sensación de "ridiculez" vendría de ver desde dentro aquello que en los cines asombró y sobrecogió a millones de niños, y no tan niños. En aquel entramado de frases, nombres raros de personajes y escenarios que en muchos casos eran maquetas imaginativas de extraños mundos, un actor casi novel como él debíó de pensar: "¿pero esto qué es?..." y dudar acto seguido de la seriedad del asunto, de cómo daría todo eso en pantalla.

Sin embargo, George Lucas y Steven Spielberg -en otras producciones previas y futuras-, estaban revolucionando el concepto de ciencia-ficción , renovándolo y dándole más amplitud.
Estaban arriesgándose con algo que no era una novedad, no creando un género, pero si dándole nueva vida, lo que es ya en sí una novedad. El público que más lo comprendió y vivió fue uno muy concreto: los niños.
En los años previos a la creación de la epopeya galáctica se había apostado en Japón por otra ¿novedad? llamada Mazinger Z. Pero la idea de Nagai no era totalmente original, ya que en ciencia-ficción dibujada y animada ya existieron Tetsuwan Atom (Astro boy) y Tetsujin 28 Go ( Ironman 28), formas cada vez más cercanas a lo que se iba perfilando como la fantasía tecnológica cibernética. Él no creó el concepto pero sí lo renovó lo suficiente (entre otras cosas, por el hecho de que el robot fuese tripulado) como para dar lugar a la originalidad, a una idea que, desarrollada, crearía todo un pequeño universo de gran éxito (aunque el desarrollador no fuese el propio Nagai, de lo que ya hablaré otro día).

Había nacido algo nuevo, con magia y tirón , de esas cosas que tienen un no sé qué que conecta, de nuevo con los niños, y pasa a la historia de las vivencias en forma de impresiones que dejan huella y se recuerdan, esta vez no desde una oscura sala de cine, sino desde la pequeña pantalla...

 TVE se decide
Seis años después, la serie animada Mazinger Z sale de Japón, reducida y algo retocada en la versión que emitió Televisión Española - simplemente: qué suerte tuvimos- haciendo una apuesta por una producción que impresionó a los que la trajeron (recordad la palabras dedicadas a la serie en la revista DIEZ MINUTOS: "(...) serie tremendamente ambiciosa, es un auténtico alarde de medios técnicos, y un derroche de ingenio y maestría") reconociendo su potencial para "conquistar el corazón de los niños", que no habían visto antes nada igual... 
Ya sabemos las fechas de emisión, la novedad que supuso y bla, bla, bla...lo que en este caso quiero destacar es el vínculo emocional con la serie de ciencia-ficción que se asomaba entonces a la casa de todo el mundo, porque sin él no se entiende que el interés por la serie sobreviva treinta y seis años después, de parecido modo que Star Wars-La Guerra de las Galaxias es ya un clásico del cine, sí, pero también una experiencia-hito en las biografías de aquellos que llenaron las salas a finales de los años setenta del pasado siglo.


Cuando escribí ¡Mazinger! ¡planeador abajo!, una de las de las cosas que pretendía era trasladar a aquellos que lo leyeran el recuerdo de las sensaciones que toda una generación vivió durante los meses en que la serie Mazinger Z estaba en la pequeña pantalla. Pronto me di cuenta de la dificultad de la empresa: no resultaba nada fácil describir las experiencias de aquellas tardes de sábado, no porque haya pasado mucho tiempo ( los recuerdos siguen vívidos en mi) sino porque no quería resultar subjetivo... ni exaltado. Sobre lo primero, no quería que esos recuerdos fueran plasmados de manera demasiado personal o particular y sobre lo segundo, no quería resultar "exagerado" frente a aquellos que no lo vivieron de tal forma, o bien eran muy pequeños para acordarse y desarrollar eso que llamamos nostalgia (o bien conocieron a Mazinger en el vídeo, ya en los ochenta o más allá). De modo que pensé que no podía dejarme llevar demasiado en el libro y solo dejar escapar alguna frase que otra, que conectara como un guiño con los que entonces formábamos un extenso grupo, compuesto por quienes primero la vivieron y lo recuerdan como un período concreto muy especial en su infancia y también por todos los que se olvidaron en algún grado, no del robot, sino de las vivencias de aquellos días.
Ese grupo es el de los niños del 78.
A lo largo de los últimos veinte años he podido descubrir, a través de internet fundamentalmente, que recordar aquello con fuerza y emoción no era privativo de mi persona, ni mucho menos, sino que había muchos que lo rememoraban de parecida forma.
Datos o nostalgias. La cuestión es la diferencia entre la serie en sí (datos) y la serie para mí/nosotros, en el contexto indisoluble de los que la vimos de niños. Permitidme por esta vez un breve regreso nostálgico, que me debo a mi mismo. Ya seguiré otro día con los datos...

Sucede que me he encontrado con algunos que  piensan y dicen que eso es particular de cada uno y que quizá a estas alturas sea contar "batallitas de abueletes". Ha sido justo ese encogimiento de hombros o la crítica a lo que consideran una actitud exaltada de la querencia por la versión emitida en TVE, por el doblaje de entonces, por los objetos de aquella época, etc...incluso por parte de aficionados al robot desde hace mucho. Alguien, y un gran fan de la serie, me dijo que "si nos habían lavado el cerebro" con tanta defensa apasionada de la serie tal y como la vimos...quizás por no conocer lo que fue aquello y los hilos que la unen la serie a la infancia de los setenta...
Un fenómeno parecido a aquel que da lugar a que no sean lo mismo ciertas películas de Disney...sin el doblaje mexicano.
 Además de a aquellos niños, que ya superan los 45 años de vida, dedico esta publicación a los que piensan que los aficionados/fans de Mazinger Z  que asocian a la serie una mirada nostálgica podríamos ser en realidad simples añoradores de la infancia y que en realidad, si hubiera habido otra serie en su lugar, también hubiéramos generado ese fenómeno u otro parecido. A ellos les digo que la respuesta es no en ambos casos, asi como tampoco es cierto que la exaltación de Mazinger en el tiempo en que apareció en TVE nos ciegue para ver los defectos que la serie pueda tener como producto...
Tenemos afición a la serie por todo lo que es, aunque no hay ser sin condiciones externas o contexto y es cierto que el momento de la España del 78 la realzó, como a otras producciones míticas, porque llegó cuando algo así caía como agua de mayo. Los niños de entonces ya no se conformaban con la ciencia-ficción de cartón y papel de cómic que había habido hasta entonces y difrutaban las pocas series del espacio o fantásticas que habían aparecido en la pequeña pantalla. Pero las series e incluso las películas de cine que se habían realizado  sabían a poco ya, y seguía creciendo un impulso que había estallado poco antes, para dar a luz la nueva ciencia ficción de la que Star Wars es paradigma. A finales de los setenta se inició lo que se desarrolló plenamente en los ochenta y más allá...
 Son comentarios como esos que no entienden o se burlan de esa mirada que guarda algo aún de la emoción original convertida en nostalgia, lo que me ha dado el último empujón para escribir una vez más sobre aquellos meses, antes que llegue el inevitable olvido.

Los sábados de 1978 en TVE
Como por algo hay que empezar, he decidido hacerlo  por recordar el viaje completo:  la programación (infantil)  de aquellos sábados en TVE. Como veremos, aún sobrevivían modos de la década que se acercaba a su fin con las novedad que supuso Mazinger Z, que aunque perteneciera a esa década, llegaba a nosotros como un contraste en el contexto televisivo, y general, de la España de entonces. Y si alguien lee esto y se dice "¿pero esto no era un blog sobre Mazinger?"... tranquilo que ahora viene la relación : ese programa era el prólogo en la programación infantil en aquellos sábados de Mazinger y como hablamos de todo lo que rodeaba a la experiencia de aquellos añejos días...pues eso. 
La mañana comenzaba con un programa que inaguraba las experiencias, y la emisión en sí de los sábados tras la carta de ajuste, por aquellos días:  El Recreo
Heredero de algún modo de La Casa del Reloj que solo conozco por referencias y de La Guagua, programa del que si tengo algún cariñoso recuerdo de los sábados desde 1975 a 1977.  

Como recuerdo en mi libro, la tele empezaba a las 12 los fines de semana, y a las 14 h. los laborables. Si a partir del verano del 78, el programa El canto de un duro fue el prólogo directo para ver Mazinger, El Recreo era el pistoletazo de salida de la jornada sabatina infantil, sin cole y en el primer y esperado día libre en la semana. Una programación infantil muy escasa, que se intentaba compensar con la duración de El Recreo (dos horas) y su duración en la parrilla de TVE ( desde el 27 de septiembre de 1977 al 28 de abril de 1979, con una gran interrupción de un laaargo descanso veraniego). 
Aquel pequeño italiano que se especializó casi por casualidad en programas infantiles, Torrebruno, pasó de ser el "jefe capuchetto" en La Guagua, a un cantante que ofrecía su melódica discografía en El Recreo, y algún sketch como "Rocky Chaparro". Un papel más importante tenía una gran musa infantil de los 70 (con permiso de Mª Luisa Seco) la bella Paula Gardoqui, que ya había participado algo en La Casa del Reloj y en la Guagua, dónde nos topamos con su bonita cara y su desparpajo los de mi generación ,también estaba Mirta Bonet en el papel de "Betún".

Niños de los últimos 70
El Recreo sería un programa imposible hoy día, y no solo porque ya no hay programación infantil ( no cuentan los canales de dibujos animados non-stop) sino porque es hijo de otra época, más pausada y naif. Además, estaba hecho de representaciones teatrales hechas con los mínimos recursos de escenografía, de canciones enteras ( de Torrebruno, la Gardoqui y alguno más), de guiñoles y dibujos animados con la animación justa, con corros o graderío de niños de la época...-niños del 78- y de oportunidades de salir en la tele a grupos infantiles o juveniles y mostrar sus números de teatro, imitaciones, canciones o baile, aunque fueran largos... y fueran buenos...o no.

Pauloca
Y así, a las 12 de la mañana, ya desayunados, hechos algunos deberes (o dejados para más tarde) y ociosos y juguetones, empezábamos la jornada con Paula Gardoqui. Ella, en su papel de presentadora, personaje de alguna trama inventada para la ocasión o caracterizada como Pauloca, con estética de madrastra de Blancanieves y unos textos (improvisados o no) que mezclaban el humor y la ironía (no se trataba a los niños como tontos),  y en riguroso blanco y negro, era lo primero que veíamos en aquellos sábados en que encendíamos la tele ansiosos por lo que vendría a las tres de la tarde...

Y cuando acababa, a las dos de la tarde, y solo después del programa Brújula y las noticias      (de una media hora ambos) llegaba la piscina y todo lo que venía detrás. Era mucha espera para 22 minutos, pero la intensidad que tenían lo compensaba. 
La moda cambiaba para los chavales más creciditos
Eran muy otros tiempos: aparte de El recreo y Mazinger Z no había nada más en el fin de semana, si exceptuamos El circo de TVE, cerca de las siete de la tarde, y que el domingo pasadas las cinco, llegaba La abeja Maya. Fue una época de transición ( en más de un sentido) donde el blanco y negro convivía con el color -El Recreo era grabado en blanco y negro, no es que algunos lo viéramos así- y los niños vestidos de cuello alto, jerseys de pico y grandes cuellos de camisa (cuando hacía algo de frío) y vistosos polos de rayas ribeteados en cintura y mangas en colores vivos (en verano), convivían con los vaqueros casi pitillo y camisetas tipo chándal de los adolescentes que ya prefiguraban los ochenta, a la vuelta de la esquina. Los críos éramos aún de "estética" setentera porque nos vestían las madres, a la moda y modo de la década en la que aún estábamos. 
Tono rojizo desvaído de las fotos de entonces
Y esa convivencia de colores tiene además un protagonista más: el color rojizo desvaído que compartían las fotos de Polaroid y las grabaciones de súper8 mm. No sé si ese tono particular dependía de las emulsiones que se usaban entonces en fotografía, porque no era solo que se quedaran así con el tiempo, es que eran así. El caso ese color ha devenido un icono de los días que trato de fotografiar ahora con palabras. También lo eran las fotos de grupo del colegio, que cuando ves una, por un segundo piensas que es la tuya, así de parecidas eran .

Podrían ser niños antes o después de ver Mazinger Z











Paula Gardoqui, agente espacial y la gran máquina robot



El  Recreo cerraba un ciclo, porque era el último ejemplo de las producciones infantiles de los 60-70. Poco más volveríamos a ver de ese concreto enfoque, en que la ciencia-ficción tenía un decisivo papel a ratos. Esa ciencia-ficción de cartón pintado, de luces y de tópicos de como nos imaginábamos entonces el espacio, los "marcianos" y los ingenios de otro mundo. También se veían cosas así en El Recreo: trajes, voces que imitaban a la que pensaban que tendría un robot o un extraterrestre, trajes "espaciales" muy especiales...todo ello con los pocos recursos que se tenían y mucha imaginación. Nótese en la foto de al lado que la Gardoqui habla frente a un panel donde se han pintado, o garabateado de forma irregular, las consolas y botones de la imaginada tecnología que fascinaba a los niños, una de las claves que hizo triunfar a Mazinger Z.


El Recreo llegó hasta el último sábado de Abril de 1979, el último año de la década, cerrando un modo de hacer televisión para niños, con el que están directamente emparentados las primeras producciones de los ochenta, La cometa blanca y La bola de cristal, sobretodo la primera, porque la segunda incorporaba ya muchos de los modos de los nuevos tiempos. 
En aquellos sábados de 1978,el carrusel de sensaciones televisivas para los niños comenzaba con los nombrados rostros y modos de contar cosas desde la pequeña pantalla.

En esa primavera del 79, en lugar del El Recreo, se repuso Vickie el vikingo (algunos episodios) y La hormiga atómica, seguidos por una nueva serie de imagen real, de la que muy pocos se acuerdan: El hidroavión de Bailey, serie de aventuras creada en 1977, que disfrutó el que esto escribe, mientras asumía que se había acabado la época de Mazinger, que quedaba atrás como un sueño de diversión. Un mes más tarde, ya cerca del verano, se estrenaba en cines Supermazinger Z... Al menos nos quedó ese día de excursión al cine como punto y final en la década que se cerraba con el recuerdo del robot y los días de sol.

 

27 tardes de sábado
Cierta tarde de Marzo de l978... mis hermanos y yo estábamos preparados para movernos al ritmo de la pegadiza sintonía de Miguel el travieso cuando por sorpresa nos encontramos con algo diferente que no esperábamos. Nunca había pensado que los niños de entonces no leíamos los periódicos y revistas, porque estaba anunciado el cambio y los datos básicos de la nueva serie (tampoco nos enteramos de lo de los 26 episodios, lo de la Copa Davis en su lugar el 15 de julio, etc...). Es normal la extrañeza y el necesitar algo de tiempo para aclimatar los ojos a lo nuevo, pero en muy poco tiempo el asegurarse un buen lugar los sábados cobró una especial relevancia. Aquel espectáculo con robots gigantes, personajes con expresiones extremas, efectos de sonido, vivos colores (si lo veias en color, claro) y novedades continuas deslumbró a los niños.
Una viva afición no tardó en dar sus primeros pasos y en muy poco tiempo ese instante, apenas un segundo, que era el primer fotograma de la cabecera acompañado de un chasquido como de cilindro hidraúlico, hacía temblar de genuina emoción infantil a cuantos acudían a la cita semanal...
El primer -y emocionante- segundo de Mazinger Z
El viaje de los sábados desde el blanco y negro de El Recreo al color de Mazinger Z (aunque algunos viéramos la serie en blanco y negro en su mayoría, no me refiero al color de las imágenes en sí) ilustra muy bien el contraste de ambos mundos, contenidos en el mismo sábado. Heidi y Marco nos contaban un cuento, un largo cuento que superaba a cualquier guiñol de El Recreo, pero aquello todos teníamos la temprana sensación de que era algo diferente.

Una vez, en uno de aquellos sábados, me pasó eso que nos ha pasado a todos alguna vez -o más de una- que al despertar medio aturdido por el sueño, no sabía qué día de la semana era. Al caer en la cuenta, unos segundos más tarde, de que era sábado, mi reacción fue destaparme y ponerme a saltar en la cama. Y esa eufórica reacción no fue debida a que no hubiera que ir al cole...era porque el sábado era el día de Mazinger... 
Otro día, en aquella luminosa primavera, me tiré al suelo jugando a ser aquel Glossam X2 que, como tantos otros "brutos mecánicos" tanto me había impresionado...El resultado fue un golpe en la rodilla que me tuvo retorciéndome dolorido sobre las baldosas de la terraza de mi vecina. En cuanto Debira X1 apareció, se dió en mi caso y en mi casa la primera reunión de niños para ver juntos Mazinger en la tele...El sábado siguiente se repetiría y...allí estábamos, mi amigo del barrio y nuestros hermanos pequeños, embobados ante las eléctricas bolas erizadas de pinchos llamadas Balanger...A la semana siguiente la reunión se repetiría, esta vez en su casa. Ese fenómeno de las reuniones infantiles para ver Mazinger, es un hecho especial ligado a la expectación que producía en los niños y a esa serie en concreto, aunque la costumbre sobreviviera para ver las que siguieron. Como cualquier cosa que produce disfrute general -tipo las reuniones de amigos para una final de fútbol- era suscepcible de querer disfrutarse en grupo, vaciándo las calles, como las citadas finales deportivas. Todos en el cole, en la calle, dónde fuera, entendían que todo se paraba cuando ponían Mazinger.
El robot era ya tan popular que los más adultos, como mi tía-abuela, preguntaba intrigada quién era ese "Masinger" que todos nombraban, durante el episodio de Baras K9, y yo se lo señalaba en la pantalla en el segundo en que aparecía, y ella lo confundía con el bruto mecánico, y cuando le decía que ese no era, la cosa volvía a empezar...Otro motivo para las excursiones a casas ajenas eran las provocadas por aquello de que no todos teníamos tele en color y Mazinger a colores era ya genial...Tanto que se acostumbraba uno a ser visita a la hora de comer...aunque una vez mis vecinos tenían la tele en color estropeada y ¿cómo iba a decirles que en tal caso me iba? El educado niño que fuí no supo por verguenza admitirlo y , además de verlo en la tele en blanco y negro que habían puesto en otra sala, me tragué una sobremesa ruidosa en esa família, cuyo padre se empeñaba en explicarme lo que le pasaba a su tele en color...¡yo solo quería ver Mazinger contra el bruto invisible! . Por no molestar, había subido a la hora justa, y para no perdérmelo saltaba las escaleras de dos en dos hasta el cuarto piso, para encontrarme con la insospechada avería...Ya habría sábados mejores. Y así fue: ya estábamos dos semanas después siete u ocho críos apelotonados en el sofá o inestables sobre sus brazos y en aquel piso, para ver el primer ataque del Conde Brocken a bordo de su fortaleza volante en aquel vivo color.
Y allí volvimos la semana siguiente...a esperar horas a que se acabara el tenis...para nada. No importaba que fueras un niño tranquilito y educado o el gamberro del barrio, Mazinger era como la final de la champions o del mundial... cada semana. Mi clase entera de 3º de EGB se lo perdió por una excursión...que dio la fatalidad de que se organizó en sábado. Como aquellos que se pierden una final de liga por estar fuera, cruzábamos los dedos para intentar verlo en la tele del bar donde comimos aquel día, en el momento previo a la visita a aquel parque natural...pero enseguida nos llamaron los profes y se acabó la esperanza...es que hacer escoger a un niño de entonces entre Mazinger y una excursión era todo un dilema, un amargo dilema. Cuando regresé a casa, mi amigo del barrio solo acertó a decir que el nuevo bruto mecánico era "como una ballena" ...¿una ballena? ...hasta que no salió el 2º álbum de cromos no me hice a la idea de cómo era...

El caso es que llegaba el vacacional Agosto y la familia se trasladaba semanas fuera de casa. No importaba. Los grupos de niños se reunían en casas de amigos de los padres o de los primos que veíamos tan poco, para ver como Boss corría que se las pelaba para avisar a Koji de que habían puesto una bomba en nuestra querida, y ya casi simbólica, piscina de Mazinger Z. Extrañados ante el nuevo personaje -el gordo robot de Boss- a quién conocimos tan poco, ya creíamos que aquello iba a durar siempre...pero nada es eterno, claro.
   

La voz especial de Koji, reverberando en el eco desde su robot; la más chillona de Sayaka o la estridente de Shiro; el Barón Ashler hablando con dos voces a la vez; la majestuosidad del Dr. Infierno con su ceño siempre fruncido; la rivalidad con el Conde Brocken; la inacabable variedad de brutos mecánicos en formas y colores ¡y en nombres!...terrestres, submarinos, volantes...; la voluntad de realismo en la animación; los colores , las explosiones, la acción, la intriga...el logrado entretenimiento y muchas vivencias y sensaciones que se vivian alrededor de la pantalla de la tele y que no es fácil , o yo no logro expresar, consiguieron conquistar el corazón de los que eran niños en España en 1978...

Para cuando llegó el final, ya estábamos tan acostumbrados a esas tardes de aventuras, que ni nos lo creíamos. Ni siquiera apareció en los periódicos y revistas, esas que no leíamos los de nuestra edad. En este hilo de confesiones de mis vivencias personales de Mazinger en 1978, se inscribe como un trágico punto de inflexión la fatídica tarde del 16 de septiembre, que tras la ansiosa espera mientras Amunai encontraba a Orzowei y lo colaba en su choza entregándoselo a la reticente Amebais, e incluso hasta unos minutos de la película de Primera Sesión, me rendía ante la verdad y me pasaba la tarde tumbado en la cama mirando al techo hasta que oscureció. La piscina -en realidad un colector o planta de aguas- ya no precedía la tarde del sábado y una época con un "microclima" especial por la manera especial en que la vivimos, se había acabado. Y todo lo apreciado se aprecia más cuando se pierde...
El pequeño universo que creó Mazinger Z, atrapó como pocos universos ficticios a los niños del 78, de modo que se sintieron parte de la pandilla de Koji y Boss, Sayaka o Shiro corriendo aventuras emocionantes en las montañas Fuji. Y si bien nos dimos cuenta de ello mientras lo vivíamos, sobretodo tomamos conciencia cuando se acabó...Porque aunque la vuelta de Mazinger en la primera semana de 1979 fue disfrutada y apurada al máximo, y aunque tuvo también una vivencia intensa, ya no era exactamente como la primera vez, ya que el interés por lo perdido nos había hecho leer revistas de programación, llegando a saber de antemano que esa semana era -esta vez sí- la última. Y sobre las 16,37 h. del cinco de enero de 1979, vimos los créditos finales sin perder detalle, y con cierto pellizco en el ombligo. Como si supiéramos que se había acabado algo grande, y no solo la serie del robot...

Si no estabas allí... (no puede explicarse)
Los que tienen treinta , aunque sean treinta y muchos o cuarenta y demasiado pocos, y , en general, los que vivieron su infancia más bien en los ochenta, que hoy día son lo más antiguo, lo más "vintage" que se le ocurre a la gente como idea de la infancia remota ( los setenta ya son de "abuelos"), no pueden entender lo vivido por sus hermanos mayores, simplemente porque no guardan recuerdos de esa concreta época y sus condicionantes , pero Mazinger Z en su versión de TVE, fue el momento final de una época muy intensa, como tantas otras veces ha pasado en la historia de la gente, sobretodo de aquellos que crecieron con el cine y la tele. 
Pequeños en la navidad de 1975, futuros niños del 78

Los que se encontraron con Mazinger Z en los videoclubs en los ochenta, ya no vivieron la serie de manera semanal, como el acontecimiento colectivo que fue en los sábados del 78 y se perdieron eso y más cosas. Los de después, en la accidentada reposición de los noventa, si aprecian la quizá la serie en sí, desligada del ambiente de la primera emisión y de su glorioso doblaje, contenido de alguna manera en los ojos y la mirada del padre que les mostraba la serie de cuando era niño.
Da igual lo que la serie sea y no sea, aunque que sea como es tiene toda la importancia; no importan sus defectos o lo que le falte, la cosa es que si la viviste en el contexto en la que apareció en España -por suerte, por grandísima suerte- la serie es mucho más de lo que es, no importa que no podamos explicarlo los que allí estábamos, ni que no nos entiendan. Que piensen solamente que, si ya les gusta Mazinger Z desligado de haberlo vivido en aquella infancia, que traten de imaginar por un segundo lo que fue vivirlo en esa primera vez de 1978...

A aquellos que no entienden que se nos iluminen los ojos recordando esa época pasada, decirles que solo por la emoción de las tres de la tarde frente a aquellos dibujos tan brillantes, impresionantes e impactantes, por las reuniones con amigos y las excursiones de casa en casa, por los escasos juguetes que encontrábamos cuando pasábamos por un quiosco, papeleria o tienda de juguetes,  los que nos abalanzábamos presos de la emoción, ... por la sensación de ilusión frente a aquel armatoste llamado "tele" que teníamos en casa y era una ventana mágica a las aventuras del robot más famoso... un instante brillante en un casi desierto paraje audiovisual...solo por lo que fue vivirlo en esa época, merece ser mantenida la mirada nostágica.

Importa que fue -y en eso sé de buena tinta que no soy el único- la época más feliz de mi vida. 

Continuando con los pósters de la emisión de la serie en 1978, esta vez le toca el turno al bruto de los diamantes y al primer ataque del Conde Brocken.

¡Animaos a dejar un comentario si fuísteis niños del 78! ...y si no también





PRÓXIMAMENTE: LA VERSIÓN REDUCIDA DE MAZINGER Z.







lunes, 29 de septiembre de 2014

Nº 5- EL MAZINGER DEL PAPEL COUCHÉ III. Despedida y cierre.

Hola otra vez... Llego al final de este repaso de la prensa, de este paseo por la casi totalidad de los documentos que el paso de Mazinger Z por la pequeña pantalla española en 1978 dejó en ella, al margen de los ya nombrados y comentados en mi libro.

La supresión de la serie se convierte en un hecho probado, cuando, como ya he dicho varias veces, la prensa sobre TV ( o con apartado sobre parrilla de programación y/o críticas y comentarios) se ve sorprendida y sin tiempo a reaccionar en cuanto a la novedad que supuso la retirada de Mazinger de la programación. Es curioso que haya alguna revista  que sí tuviera la información correcta (1 sola: Lecturas), pero la mayoría  simplemente no llegó a tiempo y, o bien se limitó a anunciar el episodio correspondiente de Orzowei ( el 2º o el 3º, según el caso, según tardaran en reaccionar), o bien tuvieron que rectificar...y ese es el  tema de hoy: las jugosas rectificaciones ( porque aportan datos en lo que afirman y en el fondo del tono que usan) que publicaron dos medios de amplia difusión: la revista Teleprograma (TP) y la revista SEMANA.

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En el caso de la primera, se lo tomaron con cierto enfado (cabreo, rebote, en lengua más coloquial), como se muestra en las frases escogidas y el tono general de "yo no he sido, es que no me han informado..." que subyace en el hecho y el contenido de su publicación. El 18 de septiembre, en el nº 650,  TP sustituye el apartado que solía dedicar a un escrito a guisa de editorial en su primera página, por otro destacado y concebido  como un anuncio para  dar explicaciones sobre lo sucedido con la brusca decisión que hizo desaparecer la famosa serie: en mayúsculas y en forma de aviso titulan DÍAS 16 Y 17, ATENCIÓN A LOS CAMBIOS. La rectificación que supone la sustitución de Mazinger Z por Orzowei, la achacan a la falta de información por no "(...) esperar a los nuevas esquemas preparados para octubre", es decir, por anticiparse TVE a la habitual presentación de la programación de la nueva temporada de otoño, anticipando como hizo  la despedida de la serie. El cambio del 17 se refería a una película emitida que tampoco fue la publicada en TP...

 Pero eso no acababa ahí, ya que en el nº 652, de 2 de octubre, en el mini reportaje que la revista dedica a la nueva serie Orzowei ( con portada incluida)  las primeras frases no dejan de lado esta reacción ante la improvisación de TVE con respecto a la programación prevista, siendo esta vez menos breves y más explícitos en su actitud quejosa frente al ente público: que hizo el cambio nada menos que " 'A traición', Televisión Española hizo desaparecer la serie japonesa Mazinger-Z, que tantos ríos de tinta ha hecho correr a los críticos sesudos y pedagogos de pro...Por lo menos, cuando el pasado 9 de septiembre TVE emitió el ya decidido como 'último episodio' de la temporada, podría al menos haberlo advertido a los pequeños espectadores, pero... en Prado son así ".  La queja quedó expuesta y también, de paso, tomó forma la solidaridad con los niños que se quedaban sin su Mazinger. Unida a la despedida, queda la alusión a lo controvertido de la serie (entre los adultos, sobretodo si eran críticos o pedagogos) como razón tácita de la despedida de esta... La queja se remata aludiendo a que en "Prado", Prado del Rey, se entiende ( la dirección de RTVE en Pozuelo de Alarcón , Madrid) , "son así"...ironía breve pero suficientemente clara en su tono de queja.
El final de Mazinger Z, ya para siempre ligado a Orzowei

 Más adelante en el mismo reportaje-reseña, alude a la característica de Mazinger Z de ser una serie "sin final-final" por ser sus episodios autoconclusivos...y lo son, bien es cierto, pero no se podían cortar sin vencer de algún modo al Dr. Infierno ¿o no?...Lo que no sabía aún TP, es que la serie sería definitivamente finiquitada en medio de un episodio doble... : en medio de un montón de aventuras independientes, van y la cortan en un episodio con continuidad: no  podía haberse hecho peor o con peor tino... esta vez por "necesidades de la programación" en enero del recién empezado 1979... A TP le afectó, además, en tener que publicar los cinco últimos recortables de los personajes de la serie cuando esta ya no estaba en pantalla...

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La otra revista que no se ahorraba su queja sobre la intempestiva decisión de TVE, SEMANA (nº 2015, de 30 de septiembre), y lo hizo en forma de anuncio en su sección TV NOVEDADES, alude en su título a lo sucedido: MAZINGER-Z Y LA CASA DE LA PRADERA FUERON RETIRADAS DE UN PLUMAZO. En el cuerpo de la notícia televisiva, dedica su mayor parte a la serie del robot, dando como hecho consumado la sorpresa del espectador ante la desaparición de la serie, cuando, según se lee "aún faltan por emitir 3 episodios". Lo del número de espisodios faltantes no sabemos de dónde lo saca, pues los que en realidad faltaban por emitir era el doble, o siete en la opinión del que esto escribe. Pero eso es ahora lo de menos: para la cuestión que nos ocupa, lo importante es que califica el hecho como "inexplicable decisión" ya que deja a los niños sin ver como triunfa su héroe sobre el maléfico enemigo. A diferencia de TP, SEMANA ve necesaria una coherencia argumental de la serie, al menos en lo que todos esperaban: el triunfo final de Mazinger Z. 
 












  



















Más adelante y en el mismo nº, cuando alude al contenido de la serie sustituta (que desarrolla), repite, a modo de introducción, esa misma idea de que la serie queda sin final coherente: "(...) Mazinger Z se despide 'a la francesa' ", es decir, sin despedirse "formalmente" de los telespectadores. La ironía que viene después es de similar tipo y tono que la de TP, a saber, "cosas de la 'santa casa' de Prado del Rey"...

Cosas que laten en estos pequeños escritos refuerzan la idea, que de todas maneras ya hemos visto en otros modos en las publicaciones reproducidas desde que empecé este repaso, de que Mazinger Z acabó de manera sorpresiva , de resultas de una decisión que ni siquiera dio tiempo a comunicar a la mayoría de los medios, que sin embargo sí contaban con la información contraria, es decir, con los títulos de los episodios de la continuidad proyectada y truncada: "La máscara de la calavera" y "Koji en apuros", publicaran uno de ellos o los dos, según la revista (como ya vimos). El momento del año en que se produjo, antes del cambio de temporada televisiva de octubre, como nos deja ver TP, también aclara que decidieron no esperar pudiendo hacerlo, porque la decisión fue determinada y fulminante, tanto como para no avisar. El que dos medios se quejen, uno representante de las revistas de programación y otro del papel couché, deja claro lo abrupto y terminante de la situación, así como lo inexplicable e incoherente. 
La suerte de Mazinger Z en España ya estaba echada, porque a la afrenta de la supresión de septiembre, se iba a sumar un encaje muy forzado de lo que quedaba por emitir como regalo de Reyes para la audiencia infantil (y como amortización también, por estar ya doblados) "de un plumazo", tanto que se cayó o cayeron episodio(s) por no caber en el hueco en que los colaron...Con la mala suerte que esa coherencia de final que los niños (y todo el mundo) esperaba, tampoco apareció en Enero'79 ( ni siquiera con la victoria puntual sobre la breve invasión del Centro de Investigaciones Fotoatómicas por parte del Dr. Infierno del episodio 57/34 , que nunca vimos). A esos "de Prado" no les importó ni les tembló el pulso al pasar a los medios una última sinopsis que acababa con la frase "...el Dr. Infierno ha vencido"...

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Pasaron los meses y no se olvidó la serie. Tampoco la olvidó TP, que en su especial resumen del año 78 (11 de diciembre), incluye una mención a su controvertido paso por la pequeña pantalla en HÉROES DE OJOS RASGADOS,  diciendo aquello tan manido de los "ríos de tinta" y destacando su supresión" sin previo aviso" y  "cuando aun quedaban por emitir numerosos episodios". Numerosos no, pero que  no fueran tantos es lo que refuerza precisamente lo arbitrario de la supresión... En el nº 678, de abril de 1979, se nominó a la serie en el muy amplio apartado 'Telefilme' extranjero"...aunque ganó Yo, Claudio (muy merecidamente) la serie no se olvidaba...

A pesar de todas esas circunstancias, la del rechazo adulto, la de la supresión y el maltrato final de los últimos momentos de Mazinger en la tele, la serie quedó en la historia de los que entonces eran niños, un pequeño hito generacional multiplicado por los millones de pequeños espectadores que la contemplaron. Un ajetreado paso por la tele , pero carismático e intenso.



Para finalizar, expondré un listado, muy resumido, del paso de la serie por ese papel couché y las revistas de programación de 1978 :

PRONTO: Una serie de 16 pósters y otras tantas fichas desde mayo a septiembre.Un especial consistente en el artículo-reportaje Cómo se dobla Mazinger-Z y fotográfico de la película oportunista Mazinger Z el robot de las estrellas; un concurso de dibujo.
LECTURAS: 1ª Crítica adversa en marzo; reportaje ilustrado Mazinger, el robot de las estrellas; 5 pósters de elaboración propia desde el 4 de agosto, incluido un súper-póster de 4 páginas junto a página ilustrada Mazinger, una serie de impacto; sendas cartas y editorial, adversos.
Súper póster 4 páginas en Lecturas 1/9/78

DIEZ MINUTOS: Amplio reportaje de 2 páginas (1 en color) de presentación de la serie: Sus personajes ya son populares: Mazinger Z otra serie de dibujos (abril); serie de críticas adversas en la sección 'Kultus Flash'; cartas de los lectores y la impagable reacción del hijo de Eduardo Sotillos en su sección Sí, pero...
SEMANA : primera presentación de la serie (11 marzo; un único póster; reseñas y artículos sobre el fin de la serie, mostrados en esta entrada.
HOLA: No hay contenidos sobre Mazinger Z. Solamente se publica un reportaje a todo color, que más bien es un publi-reportaje de Gofer Films, sobre el fake Mazinger Z, el robot de las estrellas, el 29/7/78.
TELERADIO: Amplia atención de la revista a la serie (con sinopsis elaboradas) , situada en los destacados del día desde su segundo episodio en marzo, hasta que decidieron destacar las películas de los sábados ( 2ª semana de julio); Un especial  de 3 pág., con portada incluida (nº 1065) ; en la 3ª semana de junio entre en El Panel , en la sección Los que menos han gustado, donde permanecerá siete semanas; Cinco cartas al director, cuatro de ellas de niños elogiando la serie, la otra es de las primeras críticas adultas (marzo).
TP (Teleprograma): Ilustraciones desde el 1er episodio, y casi en la totalidad; en su nº del 12 de junio (el 636) portada y reportaje especial de varias páginas; a partir del 637, una serie de recortables (15)  de los personajes de la serie, los 5 últimos después de su retirada; desde el mes de julio en recomendaciones de la semana hasta el final de la serie, con interrupciones; nº 650 : editorial aclarando cambios; menciones en nº 652, en reportaje sobre Orzowei y el final de Mazinger; nº 662 -reseña como "Telemito" en Héroes de ojos rasgados; continúan las recomendaciones e ilustraciones en la semana del Especial Vacaciones de 1979 y se nomina en el amplio apartado Mejor telefilme extranjero de los premios "Los mejores de TP" del nº 678.


Y como todas aquellas publicaciones, este blog también lo es (aunque sea virtual) y también ofrece regalo de pósters, que iré añadiendo a partir de ahora como extra: se trata de una serie que he realizado, en clave retro, como si fueran anuncios de los episodios que hubiera hecho TVE entonces para ilustrar los episodios emitidos, en forma de trailer gráfico.




PRÓXIMAMENTE: LOS NIÑOS DEL 78. Confesiones.






lunes, 22 de septiembre de 2014

Nº 4- EL MAZINGER DEL PAPEL COUCHÉ II. En la parte negativa...

Y seguimos...Sabido es que nuestro Mazinger fue visto con ojos desaprobadores durante los meses de su emisión en 1978. Ya sabemos cómo acabó la historia y el papel que llegaron a tener esas opiniones adversas en el sorpresivo final de la serie y en la consecuencia posterior de un forzado encaje de episodios meses después, ya rota para siempre su continuidad de los sábados...

Si observamos los documentos comentados en la Enciclopedia de Mazinger Z y en mi libro  ¡Mazinger! ¡planeador abajo!, se podría pensar que esa ola de descontento adulto comenzó cuando ya la serie llevaba tiempo en antena, que, por aquello de darle una oportunidad, había comenzado a mostrarse meses después, en las cercanías y durante el verano de 1978.
Pero no fue así. El disgusto por la serie empezó ya desde sus primeras emisiones, casi desde el inicio, al mismo tiempo que en los hogares se fruncía el ceño de mamás y abuelas por desdén o indiferencia. 
En el caso de las críticas publicadas, había en el fondo un disgusto por la animación japonesa en general, considerándola un subproducto de baja calidad, hecho por "computador" y sin alma ni clase. A pesar del atronador éxito de Heidi, subsistía esa visión despreciativa de la producción nipona de dibujos animados, considerada una moda perniciosa y una mala elección de los programadores. En una carta publicada en la revista LECTURAS el 12 de mayo, una lectora protestaba, con la aquiescencia y coincidencia de los redactores de la sección en la revista El lector tiene la palabra, por el , a su juicio, abuso de la emisión de dibujos japoneses:

Esta breve carta resume a la perfección lo que pasaba en la época de transición política de aquel año: las series del lejano oriente se veían como poco educativas por demasiado tiernas y dramáticas ( claro lo deja el término "seriales"). Mazinger Z se libra de adjetivos negativos, pero entra en el saco de aquello que se debería evitar en favor de programas educativos, mejor de producción propia.

La revista , al menos quién contesta en su nombre, no solo está de acuerdo con lo que dice la lectora, sino que expresa claro disgusto por esos dibujos hechos " con ayuda de computadoras" comparándolos con la animación clásica de Disney...Por tales tragos pasaron los estrenos de la animación japonesa en España.
Lo curioso es que los dibujos, a pesar de aplicarse en ellos técnicas novedosas que empezaban a desarrollarse, eran tan tradicionales como los demás, hechos artesanalmente con dibujos a mano en el mismo laborioso proceso.



Pero vamos a ver hasta qué punto se empezó pronto en la batalla contra Mazinger Z. Podemos verlo en una editorial, también en LECTURAS, ¡publicada el 31 de marzo! (27 días después del estreno) y bautizada con el contundente título de "¡ NO, A 'MAZINGER- Z' !" . Firmaba Juan Francisco de Lasa :
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El que las series japonesas llegaran una detrás de otra no se corresponde ( aunque podría haber sido así) con una fabricación en serie ("como churros") de las mismas, como producto fabril de baja calidad. Desde la efervescencia de fundaciones de compañias de animación en Japón, en los años sesenta del pasado siglo  ( comentada brevemente en mi libro) , la producción se multiplicó y diversificó. Lo que pasa es que aquí llegaron de manera continuada, una detrás de otra a partir de Heidi ( antecedentes lejanos fueron las emisiones en TVE de Kimba, el león blanco y Meteoro en el 69 y el 71 ), y fue a partir de la historia de la niña de los Alpes cuando algunos pudieron tener la sensación de "invasión" de productos infantiles nipones, que TVE comprobó que funcionaban. 
Aunque no se ve muy bien en la imagen, el artículo señala ( y lo ve como un mal) la duración prevista para Mazinger Z de 26 episodios, prefigurando ya en su actitud las críticas que se le harán una y otra vez, meses después, a la serie del robot : fea y pretexto para ventas masivas de cachivaches, lanzando al aire la pregunta sobre el mal criterio de TVE al escoger series para los niños.

Mientras tanto, a las revistas llegaban asiduamente cartas pidiendo más contenidos de ciencia-ficción, tipo Espacio 1999 , Viaje a las estrellas (Star Trek) o El planeta de los simios (la serie)...la primera y la última se suspendieron en su rodaje y la segunda tuvo audiencia irregular, pero...tenían su público entusiasta, quizás entonces aún en minoría. 
En Enero de 1979, TELERADIO dedica un amplio reportaje a los dibujos clásicos de Disney, la Fleischer (Popeye), la Warner Bros. ...simplemente a los críticos les gustaban los de su época infantil, como pasa ahora con los que añoramos a Mazinger y la suya...incluso habrá quién lo haga con el desdén hacia lo de ahora, que en el caso de aquellos críticos se traducía en llamar cosas tan feas como "subproducto oportunista" (¿¿??) a las series japonesas...es el mismo fenómeno crítico generacional...vamos....que a cada uno le gusta lo de sus tiempos...aquello con lo que ha conectado en sus primeros años...

Mientras, en los hogares españoles, los niños se entusiasmaban más y más con el robot luchador y sus aventuras. Mes y cuarto después de la primera crítica negativa publicada, una lectora de la revista de programación TELERADIO, dedicaba ya adjetivos concretos a la serie, en una carta dirigida a la sección "Cartas al director":
Carta del 8/5/1978 en TELERADIO.


Y comienza nombrando la sede de esa programación infantil desde 1974 con Pippi Calzaslargas: la sobremesa. Me da por pensar que este es el escrito que más explicita el descontento de los adultos por el "robo" de su sobremesa, robo que habían tolerado en parte por poder acabar mirando la tele y enganchándose, al menos una buena parte, al serial novelado que les llegaba en forma de dibujos animados...En Heidi y Marco...pero cuando llegó Mazinger Z... se produjo la expulsión e interferencia en la reunión de los adultos con el  : "calla por favor mamá/papá/abuela..." que con ojos suplicantes soltaban los niños cuando aparecía la piscina de donde emergía el robot.
Y esta es una nueva muestra de lo temprano de las críticas: la lectora nombra a Mazinger por el título de su primer episodio , que cree subtítulo del nombre de la serie, para referirse a ella como "programa estúpido, vacío y sin sentido" . Básicamente, esto no lo podían compartir con los niños, de modo que propone otros contenidos que si puedan ser compartidos, que es la hora de los adultos... Simplemente no se entendió la acción que presentaba por primera vez Mazinger Z, y por tanto no se compartió: el enfado estaba servido ¿cómo osaban poner algo así, sin ningún sentido que un adulto pudiera captar?
Esta es la carta a la que unos niños de 6º de EGB no pudieron dejar de contestar, aún sin argumentar mucho la réplica, aunque fuese 2 meses después (ver 1ª parte).

Ya comenté en la 1ª parte el intento que otros adultos, con una actitud algo diferente, aunque fuera por motivos profesionales, hicieron en la revista TELERADIO, para tratar de seguir la novedad impactante que suponía la serie, en las sinopsis semanales de la misma. Y ya nombré que el esforzado intento por dotar de una mínima profundidad al argumento, fracasó...He aquí el episodio en el que el redactor de las sinopsis ya no sabe qué poner de su cosecha y se rinde, señalando a los guionistas de la serie como responsables por su falta de imaginación...para un adulto, porque los niños, aún sabiendo lo de 1ª batalla y 2ª batalla, no dejaban de sorprenderse cada semana...



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Durante los meses de mayo y junio, la serie estaba ya en el zénit de su popularidad entre los niños. Para ese entonces se preparaban varios reportajes de varias páginas en las publicaciones de nuestro pais. Antes de los tan conocidos reportajes con portada incluida de TP  (12 de junio) y la revista política TRIUNFO ( 25 de mayo), se publicaba dos días antes ( 22 de mayo) en TELERADIO el especial de Mazinger Z. 
En el caso de TP lo redactado se iba un poco por las ramas, para acabar apuntando críticas negativas, aunque de manera menos rotunda, pero el caso de TRIUNFO fue un delirante análisis que ya se comentó    detalladamente en mi libro. 
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Lo de TELERADIO fue parecido a lo de TRIUNFO, pero cambiando el análisis en clave política por otro en clave cinematográfica : compara a Mazinger Z con las películas de James Bond, siendo el Dr. Infierno un nuevo Dr. No... un nuevo artilugio retórico para lucimiento del escritor, que no importaba demasiado si decía algo sobre la serie ( que no de la serie). Algo había que escribir...Para portada e interiores, a falta de imágenes, se usaron los troquelados de Panrico, mostrados con efectos fotográficos, que se usaron después también en las sinopsis...no importando si se reproducía al Koji de Grendizer, al propio tercer robot de la trilogía de Nagai o a sus disco-monstruos. En la columna final, ya con menos retóricas, se acusaba a la serie de falta de imaginación. El de las sinopsis ya habría ido con el cuento...

DIEZ MINUTOS, 17 / 6/ 1978


 En un artículo inserto en la sección crítica de la revista DIEZ MINUTOS , Kultus /Flash, firmada por J. Alfaya, hay un artículo titulado "ADIÓS, MANZINGER , ADIOS", que no tiene que ver con la despedida de la serie ( es del 17 de junio, aún faltaba para eso), sino más bien con el deseo que esta se produzca. Quizás haciédose eco de lo desarrollado en el famoso análisis de TRIUNFO, el de la doble lectura, se dedica a considerar a Mazinger una apología del mundo occidental frente al bloque del Este (sin nombrarlos), mezclado con nazis (¿por qué será que cuando se quieren lanzar anatemas contra el contrario siempre se acuerdan del 3er reich?) y con las acostumbradas acusaciones de maniqueismo y belicismo, eso sí, medio escondidos, subliminales, contenidos dispuestos a hipnotizar a los pasivos infantes seducidos por la pantalla...

Todo ello no podía por menos que irritar y distanciar más y más a los adultos, que en aquel mes de julio votan en un ránking que, semana a semana, llevaba la revista TELERADIO en sus primeras páginas, EL PANEL,  mostrando al estilo hit parade, lo que más y lo que menos había gustado de las emisiones recientes de la tele. 
Nuestro Mazinger apareció por primera vez en esa clasificación el día 3, y se mantendría en ella durante siete semanas, siempre en el lado de LOS QUE MENOS HAN GUSTADO...

TELERADIO. "EL PANEL" 3/7/1978

TELERADIO " EL PANEL" 17/7/1978
TELERADIO. "EL PANEL" 24/7/1978





En esa aparición de la clasificación, TELERADIO expresa la aparente preocupación de los adultos por la conveniencia de Mazinger Z para los niños...en la semana del 17, afirma ya abiertamente el divorcio adulto de la serie...aunque el día 24, asume la situación señalando que los adultos, al fin y al cabo, no son su público objetivo... Desde esta revista de programación, no dejaron de sumarse a la lapidación adulta de Mazinger Z, pero... para ser justos no podemos dejar de señalar que reconocieron la singularidad de la serie, colocándola en los destacados del día prácticamente desde que apareció, intentando seguirla enriqueciendo las sinopsis, y, a pesar de su especial, terminar perdonándola , aunque sea con cierta condescendencia, dejando las contínuas quejas adultas a un lado, reconociendo que la serie era de los niños y que ellos no se expresan en el Panel. Lúcidas breves reflexiones...


 Pero la disidencia adulta estaba ahí, y en una hora tan importante y con tanta audiencia potencial como la sobremesa de los sábados. Pasó algo pensable , aunque fuera in extremis, y todos fueron cogidos por sorpresa, desde las publicaciones hasta los niños, aunque para ellos la sorpresa fue algo triste e irritante, de esas cosas malas que nunca se explican, A la pregunta ¿por qué?...TVE nunca dio tres cuartos al pregonero, no lo explicó y solo lo hizo, muy posiblemente sin premeditación pero sí con alevosía, a lo Remedios Cervantes en "Atrapa un millón"...
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Con la supresión de la serie de la parrilla televisiva ya consumada, en la sección de DIEZ MINUTOS, Kultus Flash, J. Alfaya se felicita (el 7 de octubre) de la desaparición de la serie y... carga contra Orzowei, por aquello de que es blanco...Hubiera estado mejor, dice él, algo que no insinuara que el racismo también existe entre los hombres de raza negra. De nuevo visiones cargadas de la intencionalidad del que escribe.
La redención de la animación japonesa comenzaba...

Para terminar, y como una muestra más de que el tiempo todo lo cura o lo difumina, la aversión a la animación japonesa "que nos invadía" , se moderó y atemperó en esa recta final del año 1978 (20 de octubre), siendo una muestra de ello el breve articulo de la sección VEÍAMOS AYER, de la revista LECTURAS, donde se hace un elogio a la serie Heidi, comentando el acierto al interpretar la obra de Spyri, nombrando con nostalgia sus personajes...aunque no sepamos quién diablos es el osito "Barlin"...

Lo malo es que...al acabar el elogio, critica a las "series" en las que, por contra, se relatan historias que muestran y, según quien escribe, ensalzan, la violencia y la maldad.
No la nombra pero...¿a que todos sabemos a qué se refiere?













PRÓXIMAMENTE: EL MAZINGER DEL PAPEL COUCHÉ III. Despedida y cierre.